Uminsa y Endesa cierran un principio de acuerdo para suministrar carbón a las térmicas hasta 2019

Central de Compostilla./
Central de Compostilla.

Los trabajadores de la empresa minera desactivan tras mes y medio sus protestas ante Compostilla y consideran que se les da «un balón de oxígeno»

ICAL

La administración concursal de la empresa Unión Minera del Norte (Uminsa) y la compañía eléctrica Endesa cerraron a última hora de la jornada de ayer un principio de acuerdo para suministrar carbón autóctono a la central térmica de Compostilla, en el municipio berciano de Cubillos del Sil. El acuerdo está vinculado temporalmente a la finalización del actual Plan del Carbón, con vigencia hasta 31 de diciembre de 2018 y supone un «balón de oxígeno» para los trabajadores del sector, según reconoció el presidente del comité de empresa de Uminsa y responsable autonómico de minería en UGT, Jorge Díez.

En ese sentido, el acuerdo incluye la «garantía de la vuelta al puesto de trabajo» de los 160 trabajadores de la compañía, una «reincorporación inminente» que no se daría la semana que viene, reconoció el líder sindical, pero que se llevará a cabo «en un plazo muy breve de tiempo. «Incluso se podría contratar alguno más», adelantó Díez, que no ocultó su «satisfacción» por el principio de acuerdo.

«Parece ser que el Ministerio de Energía ve necesaria una participación del carbón en el 'mix' energético», celebró el responsable sindical, que valoró que la nueva situación «garantiza la estabilidad» del sector para seguir negociando y «pelear por un nuevo plan que vaya más allá de 2019».

Protesta levantada

La noticia llegó a primera hora de la mañana de este viernes, cuando los obreros se disponían a desplegar sus pancartas en una nueva jornada de movilización a las puertas de la térmica berciana, como han hecho cada jueves y viernes desde hace un mes y medio. Los trabajadores habían suspendido la semana pasada sus movilizaciones tras la petición de los negociadores para rebajar la «presión». Agotado el «margen de confianza», los empleados decidieron ayer retomar la protesta, ésta vez con un carácter «indefinido», aunque la buena noticia llegada a primera hora de esta mañana provocó que la movilización se levantase.

Al respecto, Díez recordó que «queda pendiente» resolver la situación que afecta a otra de las empresas del sector, Hijos de Baldomero García (HBG). Sus 72 empleados cuentan con el compromiso de reincorporación si los responsables de la empresa consiguen cerrar un acuerdo «igual o similar» con Endesa, algo que Díez espera que pase «lo más pronto posible». «Daremos un nuevo margen de confianza, pero les hemos dicho a los compañeros que vamos a estar ahí», aseguró.

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