El segundo juicio por el presunto fraude en Mina La Camocha se acerca a su final

Los imputados Manuel Martín, Guillermo Alfredo Honrubia, Margarita García y Ángel García Brugos, en el juicio.
Los imputados Manuel Martín, Guillermo Alfredo Honrubia, Margarita García y Ángel García Brugos, en el juicio. / P. Citoula

Las defensas leerán este lunes sus conclusiones y el proceso judicial se retomará en septiembre | En el banquillo hay cuatro acusados, entre ellos el emrpesario leonés Ángel García Brugos

SUSANA BAQUEDANO

La sesión decimoquinta de este lunes será la última del juicio de Mina La Camocha antes del parón veraniego. El magistrado del juzgado de lo penal número dos de Gijón retomará el caso en septiembre, después de escuchar mañana las conclusiones de las defensas. Este es el segundo juicio que se celebra por los mismos hechos, después de que la Audiencia Provincial anulara la sentencia impuesta en 2014 por la magistrada que entonces estaba al frente del mismo juzgado, al considerar que se extralimitó en sus interrogatorios a acusados y testigos.

La primera sesión de este segundo juicio tuvo lugar el pasado 5 de mayo, cuando las defensas pidieron archivar la acusación, anular el juicio o suspenderlo, solicitudes que fueron denegadas por el juez. En la segunda jornada, los cuatro acusados por el supuesto fraude de subvenciones en Mina La Camocha -el presidente de la mina gijonesa, Manuel Martín; su apoderada y responsable de contabilidad, Margarita García; el administrador único de Hullas del Coto Quirós, el empresario leonés Ángel Manuel García Brugos y el apoderado de esta empresa y también de Trabajos y Explotaciones, Guillermo Alfredo Honrubia Álvarez- se declararon inocentes. Otros dos investigados ya han fallecido: el dueño de la mina, Fernando García Brugos, durante la instrucción de la causa, y el director de servicios y exconsejero de Industria del Principado, Víctor Zapico, hace unos meses.

Subvención

La Fiscalía y la Abogacía del Estado los acusan de participar en tres supuestos delitos por el supuesto desvío en los años 1998, 1999 y 2000 de parte de las subvenciones que recibió la explotación minera gijonesa con fines distintos para los que se le habían concedido. El supuesto fraude consistió en la mezcla de unas 98.000 toneladas de carbón importado o nacional de cielo abierto -mucho más baratos, con la producción propia de Mina La Camocha- para su reventa a la térmica de Aboño.

Mina La Camocha supuestamente adquirió directamente una parte de ese carbón justificándolo como destinado a vales para sus trabajadores, mientras que la mayor parte de las compras de mineral se camuflaron a través de empresas interpuestas: Hullas del Coto Quirós, del mismo propietario que Mina La Camocha y Trabajos y Explotaciones (Trabex), quienes habrían entregado el carbón a Mina La Camocha, pero facturando por conceptos distintos.

Tras las comparecencias de los acusados, intervinieron la Guardia Civil, los transportistas, peritos del Estado y diferentes testigos durante las últimas semanas desde que se inició la segunda vista oral del juicio que se sigue por el posible fraude de subvenciones de Mina La Camocha.

Casi nada ha cambiado en las declaraciones de los agentes de la Guardia Civil que investigaron el posible fraude de subvenciones de Mina La Camocha entre los años 1998 y 2000 y que hace más de tres testificaron en un juicio posteriormente anulado por falta de imparcialidad de la jueza.

Como en aquella ocasión, aunque ante un nuevo magistrado, ratificaron los informes que bajo su firma recogían que la empresa se había dedicado durante estos ejercicios a importar carbón a una empresa francesa y otra suiza a través de los puertos de Avilés y de El Musel, para mezclarlo con el extraído de la mina, hacerlo pasar como propio para vendérselo a la térmica de Aboño y, de este modo, cumplir con los requisitos de producción exigidos para cobrar las subvenciones europeas.

El análisis de la documentación contable intervenida a las empresas investigadas -Mina La Camocha y las dos sociedades interpuestas Trabex y Hullas de Coto Quirós- corrió a cargo de un inspector y un subinspector de Hacienda, que también comparecieron en el anterior juicio y volvieron a dejar claro que hubo «incongruencias», «anomalías contables graves» y «facturas a conveniencia» o «compensaciones de cuentas» entre las tres firmas para cuadrar cuentas.

La «anomalía contable grave» la atribuyeron a la ausencia de los registros auxiliares del libro diario, con los que poder comprobar la veracidad de la contabilidad de la mina.

Los peritos reiteraron que consideran probado que en los años 1998 y 1999 se enviaron a La Camocha 33.000 toneladas de carbón desde Hullas Coto Quirós, unas 51.500 toneladas desde Trabex y 1.317 de Recuperación Alfa, que sumadas a las cantidades adquiridas por la propia mina, cifraron, elevan la cantidad de mineral que entró en la explotación a 98.686,4 toneladas.

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