Diez años sin la mina 'La Camocha'

La primera tonelada de carbón extraída de La Camocha, en 1935./E.C.
La primera tonelada de carbón extraída de La Camocha, en 1935. / E.C.

El aniversario de su clausura llega en pleno debate sobre el final del carbón | La explotación asturiana dio ocupación a 13.051 trabajadores, entre ellos decenas de leoneses, para extraer 29.204.151 toneladas de mineral en sus 72 años de historia

SUSANA BAQUEDANO

Mina La Camocha consumaba el cierre de la explotación gijonesa con la disolución de la sociedad el 28 de diciembre de 2007. Se cumplen, por tanto, diez años desde la clausura de un pozo por el que pasaron 13.051 trabajadores, entre ellos decenas de leoneses, y del que se extrajeron 29.204.151 toneladas de carbón en sus 72 años de actividad extractiva.

El aniversario de su cierre se cumple este martes, en un momento delicado y complejo para el sector minero, pendiente del final de las ayudas europeas para las minas no rentables -para lo que queda justo un año- y en pleno debate sobre la transición energética y el cierre de las térmicas a raíz de los Acuerdos de París. En ese contexto, el anuncio de Iberdrola de acelerar la clausura de sus centrales (Lada, en Langreo, y Velilla, en Palencia) ha levantado ampollas en Asturias.

En el caso de Mina La Camocha fue la Comisión Europea la que puso fecha de clausura a partir del 31 de diciembre de 2007, por lo que dos días antes la junta general extraordinaria de accionistas decidió la liquidación de la compañía, constituida en 1992 tras la escisión de la Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP), propietaria desde 1947 del pozo en el que se comenzó a extraer carbón en 1935.

Plan del Carbón

Su cierre se había incluido en el plan de carbón (2006-2012) por la falta de rentabilidad de la explotación: el precio de extracción por tonelada de mineral era superior al de su venta en el mercado. Su actividad había ido decayendo hasta ocupar a sólo ciento sesenta empleados. También su producción había quedado limitada a unas 40.000 toneladas anuales con destino a la central térmica de Aboño de HC (hoy EdP).

La Camocha representó para Gijón un enriquecimiento, un paso adelante en su evolución económica y demográfica. Llegó a tener unos 1.500 trabajadores en la plantilla y dio un importantísimo impulso al puerto de El Musel, exportador de la producción carbonera asturiana. Con esta mina se produciría un profundo cambio en el concejo. Parroquias como Caldones, Leorio, Vega, Aroles, y otras como Granda o San Martín de Huerces o Lavandera vieron modificado su modo de vida. Sus habitantes vieron una nueva oportunidad de trabajo. Ese atractivo laboral también atrajo a gentes venidas de fuera, que se integraron en el municipio.

La Camocha se convirtió en la única mina de carbón del litoral español y en ella, según una canción popular asturiana, los trabajadores podían escuchar el ruido del mar desde las galerías de la explotación, situada a tres kilómetros de la costa.

Cuna del sindicalismo

La mina gijonesa fue además la cuna del moderno sindicalismo español al constituirse en la empresa en 1957 el germen de lo que luego sería Comisiones Obreras, con motivo de una huelga llevada a cabo por sus trabajadores.

Esta explotación nunca llegó a integrarse en la compañía pública Hunosa, a la que se fueron incorporando desde su creación en 1967 numerosas empresas del sector, ni fue incluida tampoco en la reserva estratégica de carbón fijada por el Ministerio de Industria.

Desde que cesara su producción carbonífera hace diez años, los terrenos que ocuparon la mina hullera han sufrido una degradación progresiva. Muchos de sus edificios emblemáticos desaparecieron e importantes máquinas fueron desmanteladas o trasladadas a otros lugares. Hoy, se mantienen los dos castilletes, una chimenea, dos edificios técnicos y el inmueble que albergaba los viejos vestuarios y la casa de aseo.

El actual Plan General de Ordenación (PGO) prevé para este espacio un parque tecnológico con industrias limpias, pero aún no hay nada hecho.

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