El comité de Ciuden denuncia que el Gobierno les ha condenado a «una muerte lenta pero segura»

Planta de captación de CO2 en Cubillos del Sil./
Planta de captación de CO2 en Cubillos del Sil.

Critican el «incomprensible rechazo» a proyectos financiados con ayudas europeas y la parálisis de las instalaciones desde el mes de agosto

ICAL

El comité de empresa de la Fundación Ciudad de la Energía (Ciuden) denunció este jueves que el Gobierno condena a la planta de desarrollo de tecnologías de captura de dióxido de carbono (CO2) del municipio berciano de Cubillos del Sil a «una muerte no por lenta menos segura». Según explicaron los representantes de los trabajadores a través de un comunicado, las instalaciones «se encuentran desde agosto pasado sin proyectos, por la incapacidad de su actual director general y su incomprensible rechazo a proyectos financiados en su totalidad con ayudas europeas».

En ese sentido, el comité lamentó que España pierda esos proyectos para que sean desarrollados por otros países, bajo el «pretexto» de que la captura de CO2 «no tiene futuro». «La captura de CO2 debe observarse como una medida compatible con el resto de desarrollos en la lucha contra un efecto invernadero que muestra sus consecuencias de manera cada vez más evidente», insistieron los representantes del comité.

En esa línea y tras la publicación del último informe de la Organización Meteorológica Mundial que constata un aumento de los niveles de CO2 a nivel mundial, los representantes de los trabajadores recordaron que la planta de Cubillos del Sil, en cuyas instalaciones se han invertido más de 100 millones de euros de dinero público, es «una de las inversiones más importantes realizadas en nuestro país en el marco de las investigaciones sobre cambio climático».

Por ello, lamentaron que la «falta de interés del Gobierno» provoque que a día de hoy la planta de desarrollo tecnológico «languidece y camina hacia una muerte que parece inevitable». «Desaprovechar su potencial supondrá la pérdida de la oportunidad para nuestro país de convertirse en la punta de lanza de una tecnología que resultará absolutamente necesaria en el futuro inmediato», insistieron.

La transición energética, más cara sin el Ciuden

Al respecto, el comité subrayó que el informe del pasado mes de febrero de la Agencia Internacional de la Energía reitera que, sin los procesos de captura y almacenamiento de CO2, el coste de la transición energética será más elevado y señala que las energías renovables, la eficiencia energética y los procesos alternativos pueden reducir las emisiones, pero es improbable que puedan por sí solas conseguir los objetivos marcados por el Acuerdo de París de 2015. «No podemos esperar a que las fuentes de energía renovable puedan cubrir la demanda energética de nuestro país, por lo que en el medio plazo la inversión en la investigación y desarrollo tecnológico de los procesos de captura de CO2, resulta un deber ineludible», consideraron los miembros del comité, que advirtieron que «debemos actuar ya».

Como ejemplo de las actuaciones que se podrían llevar a cabo en las instalaciones, el comité citó los avances en las técnicas de segunda generación para la captura de CO2 alcanzados por los Institutos de Carboquímica del CSIC (Icb e Incar) o universidades como la de Zaragoza. A nivel internacional, también fijaron su vista en países como Islandia y su planta geotérmica de Hellisheidi, donde los científicos han alertado que el objetivo de limitar a un máximo de dos grados la subida de la temperatura a finales de siglo, será inviable sin soluciones de captura de CO2.

En la misma línea, el comité recordó que la hoja de ruta marcada por la industria española del cemento pretende reducir la huella de CO2 del cemento un 35 por ciento con respecto a los niveles del año 1990, una reducción potencial que podría llegar al 80 por ciento en el año 2050.

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