Leonoticias

Tres años de la tragedia de la Vasco

El viernes se cumplen tres años del accidente de la Vasco.
El viernes se cumplen tres años del accidente de la Vasco. / Peio
  • Familiares, compañeros y amigos rendirán este viernes 28 un homenaje a los seis mineros fallecidos en el trágico accidente del 28 de octubre en la bocamina del pozo Emilio, sumido en la parálisis y a las puertas de proceder a su cierre ordenado

Tres años después, el recuerdo de los seis de la Vasco se mantiene vivo. El próximo viernes 28 de octubre a las 14:00 horas familiares, amigos y compañeros volverán a rendir homenaje a Carlos Pérez, Manuel Moure, Antonio Blanco, Orlando González, José Luis Arias y Roberto Álvarez.

La plaza del Grupo Tabliza volverá a ser testigo de este pequeño acto que volverá a estar marcado por el silencio, por el dolor de una herida imborrable y que permanecerá por siempre en el corazón minero de León.

El mismo silencio que ahora reina en el mismo lugar en el que se registró el accidente. Tres años después, la Hullera Vasco Leonesa no sólo mantiene paralizada la actividad de la explotación sino que última las labores de cierre para poner punto y final a la historia de su minería de interior.

Una herida imborrable

Fueron minutos antes de las dos de la tarde del 28 de octubre de 2013 cuando un grupo de mineros se vieron sorprendidos por una bolsa de gas grisú. A 620 metro de profundidad y a escasos minutos de que terminase su turno, encontraron la muerte.

Nada pudieron ni ellos ni los compañeros que rápido acudieron a su auxilio ante la magnitud del escape de gas que algunos han calificado de “auténtico tsunami”. Los peores presagios de todos los que trabajaban en el pozo Emilio se cumplieron y en el exterior se había instalado la confusión.

El día más triste

No fue hasta dos horas después cuando se conocía la trágica noticia. Seis mineros habían fallecido y cinco habían resultado heridos, uno de extrema gravedad. Seis muertes que dejaban rotas para siempre a seis familias que no podía creer lo que estaba ocurriendo.

Numerosos medios de comunicación local y nacional se agolpaban a las puertas del pozo Emilio donde se sucedían las muestras de dolor de los familiares de los fallecidos. Lágrimas y gritos desgarradores que no encontraban consuelo en los abrazos de los amigos y compañeros ante una pérdida irreparable.

Una tragedia que sacudió con fuerza a todo el país, pero sobre todo a una provincia, a una comarca y a un sector luchador que se derrumbaba como un castillo de naipes ante la puntilla a dos años de una lucha que por momentos dejó de tener sentido alguno.

Desde ese 28 de octubre más que nunca la cuenca de Ciñera vive inmersa de negro, el negro del luto y del dolor por la muerte inesperada de seis mineros, seis hombres que han dejado un importante vacio entre sus familiares y sus compañeros que hoy más que nunca claman justicia y piden que su memoria perviva por siempre.