Leonoticias

La minería leonesa apenas produce 82.000 toneladas de carbón en 2016, un 91% menos que antes la crisis del sector

Víctor Fernández y Jorge Diez, responsables del sector minero FICA-UGT en España y Castilla y León.
Víctor Fernández y Jorge Diez, responsables del sector minero FICA-UGT en España y Castilla y León.
  • Víctor Fernández (FICA-UGT) califica de «despiste» la estrategia de Herrera y De Guindos, recuerda que la ayuda de los 10 euros ya se comprometió en mayo y aún no se ha abonado e insiste en que la mina «está cerrada» si no se garantiza el 7,5% en el mix energético y se cumple el Plan del Carbón

  • En lo que va de año se han quemado en térmica 6.563 toneladas de carbón, el 84% de importación

Ni a largo ni a medio ni a corto plazo. El carbón no parece tener cabida en el sistema energético español. Al menos el mineral nacional. En lo que va de año, las mineras españolas apenas han dado salida a 770.000 toneladas de carbón frente a los 8,6 millones que se llegaron a suministrar en el 2011, lo que representa un desplome superior al 91%.

Una desplome paralelo al de la producción de carbón en España que en apenas cinco años paso de 6,6 millones toneladas a las 893.000 que se han producido de enero a junio de este año, es decir, un 86% menos de producción en algo más de cinco años.

Según un informe elaborado por Carbunión que ya adelantó leonoticias, en el caso de la minería leonesa el desplome es aún más evidente, al pasar de las 1,8 millones de toneladas que se generaron en el 2011 a las 360.000 toneladas con las que se cerró el 2015 o las 82.000 producidas durante el primer semestre de este año; un resultado que apenas se modificará al cierre del 2016 por la parálisis en la que está sumido el sector.

El 84% del carbón en térmica, extranjero

Tendencia opuesta la que vive el carbón de importación. La importación de carbón térmico alcanzó las 13,5 millones de toneladas en 2011, que en 2015 se elevó hasta las 17,3 millones, es decir, un 27% más. A ello hay que sumar el 1,7 millón de carbón coquizadle, hasta alcanzar los 19 millones al cierre del año pasado.

Un crecimiento que se mantendrá en el 2016 dado que al cierre del primer semestre ya se habían exportado un total de 5.670 toneladas, lo que representa que el 84% de la producción energética con carbón fue a base de mineral extranjero.

Un descenso en la producción que se ha traducido en una cascada de despidos y cierre de empresas. Tras el cierre de la Hullera Vasco Leonesa y a la espera de la reanudación de la actividad en el cielo abierto, la actividad minera en León se reduce a Uminsa que esta misma semana hacía oficial el levantamiento del ERE tras la previsión de pronto pago de las ayudas.

No es de extrañar que al cierre del 2015 fuerza 3.324 los trabajadores incluidos en el Régimen Espacial de la Minería frente a los 5.825 del 2011. Cifras que llegarán a mínimos absolutos al cierre del 2016 teniendo en cuenta que en la provincia de León apenas quedarán tres centenares de trabajadores en el sector.

El carbón «está cerrado»

Cifras que este viernes ha vuelto a hacer hincapié Víctor Fernández, responsable estatal del sector minero FICA-UGT, que ha recordado que los incentivos adicionales de 10 euros por tonelada de carbón prometidos por De Guindos tras la cumbre con Herrera ya fueron anunciados en por la vicepresidenta del Gobierno el pasado mes de mayo.

Y sin embargo, según lamentó, las empresas aún no han recibido ni un solo euro. De ahí que haya acusado al Ejecutivo nacional de “contar mentiras” a lo que se suma el reiterativo incumplimiento del Plan del Carbón y su negativa a convocar la Comisión de Seguimientos.

“La situación empeora cada día”, lamentó Fernández, que calificó de “despiste” la última actuación de De Guindos y Herrera. En este sentido y como ha venido prediciendo desde el 2012, aseguró que el carbón “está completamente cerrado. Que no engañen a nadie, si no se saca carbón no hay mina”.

La única solución, recordó, es que se cumplan los parámetros firmados y se garantice al carbón el hueco térmico del 7,5% del mix energético. Porque, según advirtió, el Gobierno está abocando al sector a un plan de cierre desordenado y poniendo en riesgo el suministro energético de un país que a partir del 2018 tendrá que depender de las nucleares y estar a merced de los precios del mercado exterior.