Leonoticias

Victorino Alonso niega que ordenase la destrucción de la Cueva Chaves y señala directamente al Gobierno de Aragón

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Victorino Alonso, en el Juzgado de lo Penal nº1 de Huesca. / Rafael Gobantes/Heraldo de Aragón

  • El empresario leonés, recibido entre abucheos, remarca que no era administrador de las empresas que gestionaban el coto donde se ubicaba el yacimiento y realizaron las obras y acusa a Aragón de dejadez por no acotar el yacimiento y al director de la excavación por solicitar la limpieza de la zona

Cumpliendo el guion previsto, Victorino Alonso ha remarcado este miércoles que no ordenó la destrucción de la cueva de Chaves en la Sierra de Guara. Lo ha hecho en el Juzgado de lo Penal nº1 de Huesca donde se celebra el juicio contra el empresario leonés que se enfrenta a una pena de hasta tres años y cuatro meses de prisión como presunto responsable de un delito contra el patrimonio. Ecologistas en Acción reclama, además, para el acusado una condena añadida de 3 años de prisión por un presunto delito contra el medio ambiente.

El empresario minero, que fue abucheado a su llegada a las dependencias judiciales, se mostró tranquilo durante toda su declaración en la que, según ya hizo durante la fase instructora, señaló que no era administradro ni de Fimbas ni de Ferpi, empresa que gestionaba el coto donde se ubicaba el yacimiento y la que realizó las obras, respectivamente.

En ambas sociedades, según remarcó, tenía participación mayoritaria pero en ningún caso se encargaba de la gestión, limitándose a acudir al coto para cazar. Es más, Alonso aseguró que no tenía conocimiento de la existencia de un yacimiento y lamentó su destrucción, remarcando que durante estos años ha mostrado su interés sobre los daños que allí se hubiera ocasionado.

En cualquier caso, el empresario apuntó directamente al Gobierno de Aragón así como al director de la excavación, ya fallecido, como culpables de la destrucción de este yacimiento. Uno, por no señalizar debidamente la zona; el segundo, por plantear la necesidad de que se limpiase esa zona.

Jornada sin sorpresas también en la declaración de los testigos. Mientras unos han defendido la tesis de Victorino Alonso, otros, como es el caso del que fuera gerente de Fimbas, han remarcado que fue el empresario leonés el que ordenó directamente el “vaciado” de la cueva.

Primera jornada este juicio de tres días que se retomará este jueves con la declaración de los peritos así como de varios trabajadores de Fimbas y Ferpi y técnico de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón.

Destrucción del yacimiento

Ya han pasado siete años desde que se conociera la destrucción de este yacimiento neolítico, considerado como uno de los dos más importantes de la península ibérica, tras la intervención de dos empresas del grupo del empresario minero Victorino Alonso, principal imputado de este grave atentado contra el patrimonio.

A comienzos de 2009, tras la visita de Vicente Baldellou —director de las excavaciones arqueológicas que se venían desarrollando durante más de 30 años en el interior de la cueva— se hizo público que había sido arrasado todo el nivel neolítico (y parte del paleolítico) por maquinaria pesada.

La cueva de Chaves era, junto a la Cova de l'Or de Alicante, el más importante yacimiento neolítico de la península ibérica. Teniendo en cuenta que aún faltaba por estudiar más del 90% de su espacio, el daño causado es incalculable y supone un atentado contra el patrimonio histórico de primer orden.

Delitos imputados

Tanto a Victorino como a las mercantiles Ferpi y Fimbas se les imputan los delitos contra el medio ambiente y ordenación de territorio y un delitocontra el patrimonio solicitando una fianza de 64 millones de euros por ser responsables civiles directos de la destrucción con maquinaria pesada la cueva Chaves, ubicada en el coto de caza de Bastarás, en Huesca, para convertirla en un abrevadero de animales.