La viuda de Gabi San Martín recurrirá el archivo de la causa por el asesinato del policía en Kabul

Funeral por los dos policías muertos en Kabul. /AFP
Funeral por los dos policías muertos en Kabul. / AFP

Estefanía Vera lamenta la «politización» del caso y se teme que el atentado terrorista se convierta «en otro Yak-42»

N. BARRIOLeón

La noticia no era la esperada y la indignación es la que puede suponerse. El archivo de la causa por el asesinato del policía bañezano Gabi San Martín por parte del juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, ha sido recibido con lógica desesperanza.

Aunque la acusación ha anunciado que recurrirá por el sobreseimiento de la causa contra el embajador de España en Afganistán, Emilio Pérez de Agreda, por su supuesta responsabilidad en los atentados de 2015, ha sido ha anunciado que recurrirá.

La causa, que se inició a raíz de una querella presentada por los familiares de una de las víctimas, también se dirigía contra el agregado de la embajada, Oriol Solá, en relación con el atentado ocurrido el 11 de diciembre de 2015, en el que también resultaron heridos otras siete perrsonas.

A pesar de todo, la viuda de Gabi San Martín, Estefanía Vera, vuelve a ser ejemplo de tenacidad. «Lo vamos a estudiar con nuestros abogados y recurriremos, han dejado una 'ventanita' para ello», comenta, sin dejar de lado que «la cuestión está politizada y, contra el poder, todo es más difícil».

Uno de los temores (y cada vez parece que más fundado) de Estefanía Vera es el de que la cuestión «se convierta en otro Yak-42», de forma que «estas muertes sean solo un número más cuando no es así: fue un asesinato en un atentado terrorista».

Acuerdo del juez

El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz descarta que sea responsable de los fallos de seguridad en la legación española, en la que murieron dos policías en diciembre de 2015 por un atentado talibán, entre ellos el leonés Isidro Gabino Sanmartín.

El magistrado reconoce que España «debió mucho antes adecuar las medidas de seguridad», pero descarta que el embajador y su segundo, Oriol Solá, que también estaba imputado, sean los responsables de ello.

En un auto, Pedraz acuerda el sobreseimiento libre -el definitivo, que impide reabrir la causa- de la investigación contra el embajador y su segundo, al no poder concluirse que ellos sean «responsables de delito alguno».

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