EL tren que anuncia el invierno

Ángel y 'el Changai' vuelven a instalarse en la Calle Ancha para ayudar a combatir el frío con una fórmula tan tradicional como efectiva: Los cucuruchos de castañas

Ángel, en su puesto de castañas. / Sandra Santos
NACHO BARRIO León

En los pocos ratos que saca entre pedido y pedido, Ángel devora la prensa. Al castañero no se le escapa nada de una actualidad que se le clava en lo más hondo. No hay mucho tiempo para indignarse porque antes de que se dé cuenta tiene a otro cliente esperando. Es miércoles festivo, la temperatura no es la propia del primer día de noviembre pero no faltan los que llegan buscan el cucurucho. Ángel tiene para todos. Y castañas, también.

«Aparte de ser algo que te lleva a la melancolía de la infancia, las castañas te quitan el hambre y te calientan las manos cuando llega el frío», relata el castañero, que pese a que ese frío no termina de llegar ya ha desembarcado en plena vía principalis.

Pero no todo es felicidad al calor de las castañas. «Antes de ayer nos robaron en la nave donde las teníamos, 4.000 kilos se llevaron en Noceda, menos mal que las que me tenían guardadas no se las llevaron, si no...», comenta después de despachar a unos pequeños.

Dentro de dos años serán cuarenta los que cumpla 'El Changai', la locomotora atracada en la Calle Ancha desde la que ofrece el tradicional fruto del Bierzo. «A mí ésto me permite no irme de León, me da trabajo y eso es mucho en estos tiempos de precariedad», comenta.

Si a perro flaco todo son pulgas, a la campaña de la castaña no sólo le iba a salir la picadura del robo. «Este año en julio los castaños ya tenían las ramas hacia abajo porque el árbol, que tiene tantos años, sabe perfectamente como va a venir el tiempo y al ver que peligra su integridad deja de mandar agua a los frutos y éstos se quedan pequeños».

Un país «lleno de sinvergüenzas»

Devorar la prensa le permite a Ángel evitar la ignorancia, pero a veces uno duda sobre si eso sería mejor que estar bien informado. «El país nunca ha estado más lleno de sinvergüenzas, se monta el pollo que se monta en Cataluña, se lleva a la cárcel hasta al último que dijo independencia y en cambio nos roban 40.000 millones con el rescate de los bancos y no hay el mismo baremo de justicia. No es lo mismo».

Preguntado por los remedios, Ángel lamenta que «no tiene solución ni en países como Islandia, que son cultos y son 300.000, pues nosotros... la clase media está aculturada y solo quiere ir en crucero toda la vida sin saber de dónde les vienen las cosas».

En el ir y venir de gente que es la Calle Ancha cuando llega a Santo Domingo, a veces se agradecen esos pequeños oasis como el de Ángel instalados haga el tiempo que haga, pasen las cosas que pasen. Porque las castañas no solo quitan el hambre y el frío corporal, sino que también calientan el espíritu.

Temas

León

Fotos