¿Qué tiempo debe emplearse en realizar los deberes?

El director general de Política Educativa Escolar de la Junta, Ángel Miguel Vega, presenta la ‘Guía sobre deberes escolares para las buenas prácticas en la enseñanza básica’./Ical
El director general de Política Educativa Escolar de la Junta, Ángel Miguel Vega, presenta la ‘Guía sobre deberes escolares para las buenas prácticas en la enseñanza básica’. / Ical

Los alumnos deben realizar solos los deberes y nunca tardar más de 90 minutos, según la guía de buenas prácticas de Castilla y León

ICALValladolid

Los alumnos deben hacer la mayoría de los deberes sin la ayuda de los padres y en un periodo de tiempo flexible dependiendo de la etapa educativa, que en ningún caso debe rebasar los 90 minutos. Además, todos los docentes que dan clase al mismo grupo deberían tener una visión global de la tarea que se les exige realizar en casa a los alumnos. Esta es una de las principales recomendaciones de la primera guía nacional que, tras analizar la situación en Castilla y León durante varios meses, refleja una serie de recomendaciones para las buenas prácticas en la enseñanza básica, según explicó el director general de Política Educativa Escolar, Ángel Miguel Vega, acompañado por varios de los 16 integrantes de la comisión autonómica sobre los deberes escolares.

Para el representante de los estudiantes, Fernando Ruiz, los deberes escolares son tema de debate en buena parte del Estado español, “con distintas posturas y diferentes argumentos, que no siempre eran contrarios”. Por ello, desde diciembre de 2016 hasta el mes de junio del presente año, la comisión ha trabajado analizando los resultados de los cuestionarios realizados el pasado mes de febrero a alumnado, profesorado y padres, para elaborar esta “guía de orientaciones”, en palabras de Vega que no tiene precedentes a nivel nacional, y que la Junta pone a disposición del Consejo Escolar del Estado y de otras autonomías. “Es un documento institucional que brinda múltiples posibilidades a los centros”, señaló el director general.

“La finalidad de la guía es contribuir a la reconocida buena praxis del profesorado de Castilla y León, así como orientar al alumnado y sus familias, proporcionando recomendaciones prácticas, viables y sencillas sobre cómo planificar, realizar y, en su caso, evaluar los deberes escolares. En ningún caso, las medidas adoptadas deben conllevar una sobrecarga de trabajo para estudiantes y docentes, ni generar desigualdades por razones de origen familiar, cultural… ni la merma de autonomía de los centros a la hora de planificar los procesos de enseñanza y aprendizaje”a, puntó Vega.

Conclusiones del informe

El presidente del Consejo Escolar de Castilla y León, Marino Arranz, fue el encargado de diferenciar los deberes excolares de otras tareas propias de los alumnos, como el tiempo de estudio, las lecturas o las actividades escolares. Además, resumió algunas de las conclusiones que arrojan las encuestas realizadas en 132 centros, con la participación de más de mil alumnos y familias, y de más de 1.500 docentes.

Así, la mayoría del alumnado manifiesta tener tareas fuera del horario lectivo todos los días (73 por ciento Primaria, 79 por ciento ESO) circunstancia que es corroborada por las familias (76 por ciento Primaria, 73 por ciento ESO). Por su parte, los docentes encuestados piensan que el profesorado es abiertamente partidario de los deberes (88 por ciento Primaria, 86 por ciento ESO) y suelen mandar deberes todos o algún día a la semana (75 por ciento Primaria, 85 por ciento ESO).

Las familias opinan mayoritariamente que los deberes son útiles (84 por ciento Primaria, 82 por ciento ESO) y consideran que deberían mandarse deberes todos o casi todos los días (44 por ciento Primaria, 41 por ciento ESO), pero estiman que deberían reducirse los fines de semana, vacaciones y puentes. Sin embargo, en contra de la opinión generalizada, los alumnos no suelen tener deberes en estos periodos: según los estudiantes, menos del 0,6 por ciento.

La actitud del alumnado ante los deberes es diferente según la etapa considerada. Un 44 por ciento de los alumnos de Primaria son partidarios de deberes y un 12 por ciento manifiesta su rechazo. En ESO, solamente el 13 por ciento muestra una actitud favorable y un 39 por ciento expresa su rechazo hacia los deberes. Las áreas o materias con mayor proporción de deberes según el alumnado encuestado son Matemáticas (31 por ciento Primaria, 28 por ciento ESO), Lengua castellana (28 por ciento Primaria, 20 por ciento ESO) e Inglés (16 por ciento Primaria, 17 por ciento ESO).

Finalmente, del cruce de respuestas de profesores y alumnos cabe destacar la escasa coincidencia en estimar la adecuación de los deberes a las características individuales. El 90 por ciento del profesorado tiene en cuenta las diferencias individuales cuando manda deberes; por el contrario, el alumnado declara que en torno al 90 por ciento de los deberes son iguales para toda la clase, extremo que parece estar confirmado por el hecho de que la mayoría de los deberes son propuestos a partir de las actividades del libro de texto.

Recomendaciones

En representación de la Dirección Provincial de Educación de Valladolid, Juan Herrera explicó que “cada centro tiene autonomía para elaborar su propia hoja de ruta respecto a los deberes”, y señaló que “la guía establece criterios generales de tipo práctico, que se recogerán en la propuesta curricular para los profesores”.

En ese sentido, el documento recomienda que la mayoría de los deberes conviene que sean resueltos sin ayuda y sean completados por el alumno en tiempos flexibles que se moverían en una amplia horquilla, desde unos pocos minutos en los primeros cursos de Primaria, incrementados progresivamente, hasta los 60 minutos diarios en los últimos cursos de esta etapa, sin que en ningún caso rebasen los 90 minutos diarios en la ESO.

En los dos o tres primeros cursos de Primaria deberían sugerirse deberes no obligatorios para compartir con la familia (lecturas, actividades creativas, programas infantiles de TV o radio, visitas culturales, medioambientales…), mientras que en los cursos siguientes conviene proponer actividades creativas y diferentes a lo realizado en clase, orientadas a desarrollar el interés por aprender. En ESO, la propuesta de tareas debería ser más abierta a la opcionalidad, ofreciendo un número mínimo y máximo, con actividades con distinto grado o nivel de dificultad, etc. y, en último caso, si el profesor lo considera necesario, realizar o practicar los más difíciles en clase.

En representación de los educadores de la Comunidad, también intervino en la presentación Javier Silvano, que afirmó que la guía hoy presentada recoge “criterios de recomendada aplicación”, basados “en la reflexión y el consenso”. “Hay que aplicar criterios de racionalidad en el tiempo de realización de los deberes, dependiendo de los alumnos. Con los deberes intentamos conseguir la sensación de logro en los estudiantes, pero es importante que no se conviertan en una acumulación de tareas. Para ello, es preciso diseñar un sistema donde no se sobrecargue al alumno, incluyendo mesura y sentido común en la organización”, apuntó.

Por su parte, en representación de la educación concertada, Luis Fernando del Olmo, del colegio Compañía de María, pidió “evitar deberes rutinarios y mecánicos” y “aprovechar el potencial de las TIC”, mientras que la inspectora de educación Rosa Velasco señaló que los deberes “no pueden ser iguales para todos, sino variar en función de la edad, de la capacidad y del ritmo de aprendizaje de cada uno, y del momento evolutivo del alumno”. Además, pidió “evitar la ayuda sistemática de las familias” al hacer los deberes, y señaló que los padres “no deben corregir, sino ayudar a los hijos a organizar su tiempo”, ya que “un apoyo excesivo lleva a tener niños más dependientes y con menos autonomía”. “Hay que apoyar y animar a los niños, y sobre todo no considerar los deberes como un castigo en ningún caso”, remató.

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