Tadeo y Bibi buscan familia

Los dos mastines leoneses rescatados de un contenedor reciben decenas de solicitudes de adopción que tendrán que esperar hasta que los pequeños puedan comer solos

Bibi toma el biberón en manos de una voluntaria de la Protectora. / Sandra Santos
INÉS SANTOSLeón

Los dos mastines recién nacidos rescatados de un contenedor ya tienen quien les cuide. Tadeo y Bibi descansan en los brazos de una de las voluntarias que colabora como casa de acogida en la Protectora de León. Pilar Fernández, una experta ya en el cuidado de los animales de biberón, se ofreció para cuidar de los pequeños hasta que puedan comer por si solos y tengan la opción de salir adoptados. Y tras su rescate y comprobar que no tenían heridas ni interiores ni exteriores viajaron hasta su actual residencia.

Los dos pequeños descansan en una cuna con una manta y una botella de agua caliente que hacen que mantengan una temperatura adecuada, ya que aún son muy pequeños. «No tienen ni diez días», asegura Pilar Fernández. La voluntaria calcula que apenas tendrán unos días, que no han abierto los ojos, algo que hacen «entre los diez y los doce días». Además, Pilar nota en su barriga que todavía se le marca la herida del cordón umbilical, lo que quiere decir «que se les ha caído hace muy poco tiempo».

Los primeros días han sido complicados, pero ahora Pilar les va conociendo, sabe cuando quieren comer y cuando necesitan descansar, pero aún queda mucho trabajo por hacer. «Todo el día pendiente de ellos, así es ahora», explica entre risas la voluntaria, que procura que los peludos siempre «estén calentitos, cuando chillan darles de comer y que estén limpitos». Pero su trabajo no cesa ahí, también debe ayudarles con movimientos de tripa a «hacer pis y caca cuando ellos no pueden».

Una familia para Tadeo y Bibi

Las llamadas, correos y mensajes a las redes sociales de la Protectora de León no han cesado desde que la noticia llegó a los medios. Ya son decenas de familias las que quieren cuidar a Tadeo y a Bibi. También ha llegado algún correo a leonoticias pidiendo información porque «estamos muy interesados en que el mastín Tadeo forme parte de nuestra familia».

La repercusión que tuvo su rescate en los medios ha llamado la atención de decenas de leoneses que tienen un hueco en su familia para estos peludos. Pero todavía hay que esperar un tiempo. «Como mínimo tres semanas, porque es en ese momento cuando le empiezan a romper los dientes y ya se les da pate o pienso», explica Pilar Fernández.

En cuanto pasen estas semanas Tadeo y Bibi encontrarán familia entre las decenas de solicitudes, pero la Protectora de Animales y Plantas de León sigue trabajando sin descanso. Rescatando animales en malas condiciones, recuperando recién nacidos abandonados y cuidando día a día a todos los peludos que actualmente están en las instalaciones y que todavía no han encontrado familia.

Un trabajo que recompensa

Ser casa de acogida, a veces es un trabajo difícil. En el caso de Pilar ya son muchos los cachorros de perro y de gato que ha criado para después despedirse de ellos. Un momento difícil, ya que después de haber cuidado del animal durante semanas se lo llevan con una nueva familia pero todo ello reconforta al saber que un peludo más encuentra su hogar.

«Yo me alegro un montón, porque a mi es lo que me gusta y sé que luego la protectora le hacen seguimiento y el animal siempre estará bien», explica la voluntaria. Esta es otra de las labores de la Protectora de Animales y Plantas. Antes de la adopción de Tadeo y Bibi desde la Asociación conocerán a sus posibles adoptantes y tras la firma de la documentación se realizará un seguimiento para saber que los peludos se encuentran en la familia adecuada en todo caso.

Tras la toma del biberón los dos pequeños se quedan tranquilos en su cama. Dormir y comer son sus dos únicos trabajos en estas semanas, hasta que Tadeo y Bibi abran los ojos y se puedan ir con su nueva familia.

Contenido Patrocinado

Fotos