El presidente de la Real Academia de Economía mantiene que la independencia hará más esclavos a los catalanes

Jaime Gil Aluja, en rueda de prensa. / Inés Santos

El alcalde de León ha recibido a este erudito de la economía y las finanzas quien ha denunciado la «manipulación y la mentira» de grupos «minoritarios, organizados y activos que quieren provocar el caos»

RUBÉN FARIÑASLeón

La coherencia y su capacidad de exponer sus reflexiones sea donde sea le han convertido en una eminencia económica dentro y fuera de España.

Jaime Gil Aluja, presidente de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras ha expuesto en León su visión de la situación que se vive en Cataluña, sede de la institución.

«Nace en Cataluña, en 1940, tiene su origen en instituciones catalanas y la sede todavía está allí, está en España porque creo que va a ser así en el futuro, a pesar de todo y de todos».

El alcalde de León ha hecho entrega de los Decreta a este catalán que ha calificado de maestro y excepcional. Este documento atestigua que la ciudad es cuna del parlamentarismo, en un claro guiño a la polémica creada cuando Carles Puigdemont contradijo la declaración de la Unesco y colocó en Cataluña al origen del parlamentarismo.

Gil Aluja ha reconocido los momentos difíciles que está viviendo España por culpa de «grupos organizados, minoritarios y activos que tratan de provocar el caos y herir la convivencia».

Manipulación y mentira

Durante su intervención ha mantenido que hay maneras de sentir un país «per no es de recibo la manipulación y la mentira». Además, ha garantizado que «las cosas pequeñas no son viables» y siendo independientes «seremos más esclavos porque tendremos menos poder que en el conjunto de España».

Con rotundidad, el presidente ha aseverado como economista que Cataluña sería «inviable fuera de España» y por el amor que siente por su tierra luchará porque el país siga unido. «Quiero a Cataluña y la Real Academia de Ciencias Económicas va a venir a León a hacer un acto y proclamar nuestro deseo de ser un país mejor, libre y solidario».

Este erudito de la economía asumió la responsabilidad de una Academia con sede en Cataluña, cuyo idioma es el castellano y aceptando las singularidades de una tierra como la suya. Es catalán pero se siente español y espera que con la ayuda de todos se logre un futuro mejor.

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