La nueva sede del INSS encara su recta final con 10 años de retraso y tras superar en alquiler la mitad del coste de la obra

Nuevo edificio del INSS: / S. Santos

Tras dar por concluidas la obra de estructura y tabiquería, los trabajos se centran en las conexiones de la climatización, cuadros eléctricos, la impermeabilización de la cubierta así como la colocación de mamparas, suelo técnico y barandillas

A. CUBILLASLeón

Ochos años después de su derrumbe, la plaza de Guzmán vuelve a recuperar la sede del Instituto Nacional de la Seguridad. La obra de este nuevo edificio, cuya estructura está finalizada, encara su recta final con el objetivo, según las últimas previsiones de concluir a mediados de año.

Se trata de una de las obras más esperadas en la ciudad de León, que se proyectó mucho antes del 2010, año en el que se acometió el derribo de las anteriores dependencias ante las deficiencias que presentaba. Sin embargo, la crisis económica la dejó en punto muerta, hasta julio del 2016, fecha en la que arrancaron las obras diez meses después de su adjudicación.

Ahora y tras haber superado el ecuador, se han dado por finalizados los trabajos de estructura y tabiquería, centrándose las labores en el interior del inmueble. Concretamente y según han confirmado a leonoticias fuentes del Ministerio de Sanidad, se está trabajando en las conexiones de la maquinaria de climatización, del centro de transformación y cuadros eléctricos así como en el resto de instalaciones complementarias.

Asimismo, se está llevando a cabo la colocación de las mamparas, del suelo técnico y de las barandillas en el conjunto del inmueble a la par que se están dando los últimos remates a las tareas de impermeabilización de la cubierta. En paralelo, se ha dado el visto bueno a la muestra de la fachada, muro cortina, lamas y fachada de piedra, dando se luz verde a su fabricación para su posterior colocación.

Presupuesto

De esta forma, el nuevo inmueble, que llegará con una década de retraso, dará solución a los problemas de funcionalidad y las graves deficiencias que presentaba la antigua sede del INSS. No obstante, nada tendrá que ver con el proyecto que en su día ideó el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

Por aquel entonces, la obra contaba con un presupuesto de 48 millones que se redujeron hasta los 10 millones. Un ahorro que vino dado por la reducción de 48 plazas de aparcamiento y tres plazas bajo rasante, ajustes en calidades, eliminación de la cubierta ajardinada, reconsideración de los elementos que conforman el diseño de las fachadas del edificio y reducción de las dependencias al eliminar la planta semisótano.

Concretamente y según fuentes ministeriales, al cierre del 2017 ya se había abonados un montante próximo a los seis millones de euros, estando presupuesto para este 2018 en torno a los 4,5 millones de euros. Concretamente, la distribución por anualidades preveía un gasto de 850.000 euros para el 2016 y algo más de cinco millones.

Gastos en alquiler

Se trata de los últimos remates para reabrir este edificio situando en la avenida de la Facultad de Veterinaria en el entronque con la plaza de Guzmán y el regreso de los 250 empleados que en octubre de 2008 fueron trasladados a un inmueble en Padre Isla, una sede provisional que ya cumple casi diez años.

Un traslado que se ha traducido en una importante repercusión económica para el Instituto Nacional de la Seguridad Social que, con un arrendamiento anual de 570.000 euros, habrá hecho frente al término del 2018 de una facturar superior a los 5,5 millones de euros, es decir, más de la mitad del coste del nuevo edificio.

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