La menor desconoce si el cuarto futbolistas de la Arandina estaba en el piso durante los abusos

La menor, a la salida de los juzgados. /
La menor, a la salida de los juzgados.

La psicóloga asegura que es «prácticamente imposible» que la joven esté mintiendo ya que «si fuera una fantasía con toda la presión se hubiera desmoronado porque sólo tiene 15 años»

SUSANA GUTIÉRREZ

El cuarto futbolista de la Arandina, que puede ser un testigo clave en el caso de la denuncia de una menor de 15 años contra tres exjugadores del equipo por una presunta agresión sexual, tiene puesto todo el foco de atención del caso, ya que su comparecencia ante la jueza se considera fundamental en el proceso. La menor, en su testimonio, exculpa al jugador vallisoletano de 28 años, pero en ningún momento detalla que abandonara el piso durante los supuestos hechos.

Según recoge el auto de la Audiencia de Burgos, la adolescente mantiene que los hechos sucedieron «habiendo abandonado el salón el cuarto joven». En su narración se refiere a él como un joven moreno y con barba poblada «a quien no conocía». Asimismo, en su testimonio del 4 de enero, la menor afirmó que escuchó que se cerraba una puerta, pero no supo precisar si era la de salida del domicilio o la de una habitación.

Mientras se espera a que la magistrada llame a declarar al jugador, la Arandina intenta blindarle y, por ello, el entrenamiento se celebró a puerta cerrada. El cuarto jugador, ataviado con gorro y una braga para el cuello, saltó al césped con sus compañeros y entrenó de forma normal. Todavía no se ha hecho público si el futbolista entrará en la convocatoria del próximo partido, el domingo en Astorga (León).

En otro orden de cosas, la psicóloga que atiende a la menor desde pocos días antes de que sucedieran los hechos denunciados, consideró en su declaración ante la jueza «prácticamente imposible» que la joven esté mintiendo, ya que «con todo el tiempo que lleva, con 15 años, si se lo hubiera inventado, si fuera una fantasía, con toda la presión, se hubiera desmoronado en algún momento». Al respecto, incidió en que «no le cabe duda de que lo que dice, ocurrió».

La terapeuta narró en sala que comenzó a tratar a la menor el día 20 de diciembre, cuatro días antes de la circunstancia denunciada, a petición de su jefa, la psicopedagoga a la que acudía la joven por problemas de aprendizaje y que también ha prestado declaración en el proceso. La psicóloga comentó que, en un principio, la víctima no le había contado directamente los hechos, que fue la psicopedagoga quien le puso en conocimiento de los mismos y que, desde entonces, intentan paliar los picos de ansiedad de la joven.

«Bloqueada por el miedo»

Respecto a la situación que le detalló posteriormente la menor, la especialista consideró que la joven se quedó paralizada ante los supuestos hechos. «Entiendo que se queda bloqueada por el miedo, yo creo que ella se mete en una situación que no controla en absoluto, que haya violencia o agresividad ahí no entro porque no me lo ha contado», dijo.

Respecto al perfil de la chica, la especialista habló de una adolescente inmadura, por debajo de su edad, y sin patología previa. Asimismo, desveló ante la jueza que la menor, desde el día que denunció los hechos, el 11 de diciembre, ha sufrido «tres crisis graves de pánico» en las que ha tenido que ser atendida en centros hospitalarios de Madrid y Aranda.

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