Los leoneses son los que más emigraron al extranjero en 2016... y los que más volvieron a casa

Un chico reposa sobre las piernas de su pareja en la sala de espera de un aeropuerto.
Un chico reposa sobre las piernas de su pareja en la sala de espera de un aeropuerto. / Luis Ángel Gómez

La emigración al extranjero remite en Castilla y León por primera vez desde antes de la crisis y el número de quienes regresan crece por cuarto año

ANGEL BLANCO

Podría decirse que estamos ante una de esas ocasiones en las que la realidad que reflejan los registros y las estadísticas responde a la lógica de lo esperado. En las que el titular de la noticia es coherente con lo que cualquiera puede considerar como algo natural. Mientras la crisis asolaba la economía española, el flujo de salida de castellanos y leoneses en busca de oportunidades en otros países se disparó, a la vez que los retornos de personas desplazadas al extranjero cayeron a mínimos. Ahora que la recuperación parece que va solidificándose, la tendencia de los movimientos migratorios es justo la contraria.

El padrón de españoles residentes en el extranjero que anualmente elabora el INE revela que en 2016 la cifra de nacidos en Castilla y León que se inscribieron por vez primera como residentes habituales en algún consulado de España ascendió a 3.340, que comparada con las 3.610 personas que se dieron de alta en el ejercicio precedente supone una disminución del 7,5%. Se trata, además del primer descenso tras los aumentos del 15,3% y el 9,6% registrados en 2015 y 2014, respectivamente.

A 1 de enero de 2017, los castellanos y leoneses residentes en el extranjero ascendían a 170.494 personas, es decir 4.327 más que un año antes (el 2,6% más), ya que si bien la cifra de los que marchan desciende y la de quienes regresan crece, la primera todavía sigue siendo mayor que la segunda. En cualquier caso, el incremento registrado el año pasado es menor que el del anterior (3,9%).

De esos más de 170.000 expatriados, la mayoría son población en edad de trabajar (entre 16 y 64 años), ya que este grupo asciende a 102.452 personas. Otras 48.894 son mayores de 65 años, mientras que 19.148 más son menores de 16.

De manera simultánea, el número de retornados a Castilla y León que proporcionan las bajas consulares de residentes en el extranjero, según el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, se situó en 2016 en 1.665 personas, cifra que supone un incremento del 20,2% con respecto a los 1.385 que retornaron el año anterior. Se trata de cuarto ejercicio con incrementos, que han ido incrementándose progresivamente desde los 998 repatriados que se registraron en 2013. El mínimo de retornos se produjo en 2012, con 980 personas.

El cruce de emigrantes y retornados revela que aunque el saldo migratorio no ha dejado de ser negativo (se van más de los que vuelven), arroja por primera vez en cuatro años un resultado menos negativo que en el ejercicio precedente. En 2015 marcharon 2.255 personas más de las que retornaron y en 2016 fueron 1.775.

En cuanto a la propensión a la movilidad internacional de los castellanos y leoneses desde el punto de vista provincial, los originarios de León se llevaron la palma en el último año, tanto desde el punto de vista de la emigración como de la repatriación. De las 3.340 personas que en 2016 se inscribieron en los consulados españoles eran leoneses 764, es decir, el 23%;mientras que de los 1.665 retornados eran de León 396, el 24%. Por número de habitantes, la provincia leonesa tiene el 19,3% de la población de Castilla y León.

En segundo lugar se sitúa Valladolid, con 609 emigrados (el 18%) y 321 retornados (19%), cuando el peso de su población en los 2,43 millones de castellanos y leoneses es del 21,5%.

De Ávila marcharon el año pasado 153 personas y volvieron 98; de Burgos, 545 y 259 respectivamente; de Palencia 178 y 92; de Salamanca, 522 y 220; de Segovia, 208 y 122;de Soria, 154 y 52; y de Zamora, 207 y 105. En todos estos casos el peso de los movimientos migratorios está bastante más en consonancia con el peso poblacional.

Destinos de ida y vuelta

El principal destino foráneo de los castellanos y leoneses que se marcharon de la comunidad el año pasado fue el Reino Unido que, quizá por aquello del idioma, sedujo a 544 personas. A continuación se colocaron Francia, que recibió 445 inmigrantes de la región, y Alemania, con 312.

De los 1.072 empadronados en Castilla y León que cruzaron el charco, 283 pasaron antes por la embajada de Estados Unidos para formalizar su visado. Del continente americano, México fue el segundo mayor receptor, con 148 personas. El sexto y último país que acogió a más de cien ciudadanos de la región fue Suiza, con 127 personas.

En cuanto a los retornados, casi la mitad de los 1.665 castellanos y leoneses que dieron por concluida su estancia en el extranjero en 2016 volvieron desde Latinoamérica (801), frente a los 471 que regresaron desde alguno de los 27 países de la UE (desde el resto de Europa fueron 80) y los 120 que vinieron desde Asia y los 117 que aterrizaron de vuelta desde EEUU.

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