León planta cara al chicle

El Ayuntamiento compra dos máquinas para levantar y limpiar los chicles de las aceras de la capital y recomiendan «meterlo en un papelito y tirarlo a las papeleras o la basura de casa»

Máquina para retirar chicles del suelo. / R.Fariñas
RUBÉN FARIÑASLeón

El Ayuntamiento de León le ha declarado la guerra al chicle. El gesto de masticar, babear y escupir este elemento al pavimento parece que puede tener los días contados.

La goma de mascar de antaño está contaminando las aceras de la capital leonesa y, por ello, el Consistorio ha adquirido dos máquinas para levantar los chicles del suelo.

El coste de los aparatos se eleva a 11.000 euros y tienen suministro para la limpieza durante un año. Con ellas se pretende tener una ciudad «que brille y esté limpia».

Un operario suministra la sustancia a presión sobre el chicle pegado. La goma se empieza a despegar y otro colaborador pasa la escoba por encima para eliminarlo.

La concejala de Medio Ambiente, Ana Franco, ha asegurado que el producto químico usado es un derivado de la remolacha, por lo que es «limpio, orgánico, ecológico y biodegradable». Además, no causa ruido por lo que se puede utilizar por las noches y se aplicará en todas las zonas de la ciudad.

Con todo ello, se pide a los leoneses que una vez se haya procedido a la limpieza no se vuelvan a tirar chicles al suelo. «Se mete en un papelito o en una cajita y se tiran o a la basura de casa o en una papelera», ha explicado la edil.

León se convierte así en una de las primeras ciudades en aplicar este sistema de limpieza viaria para chicles cuya utilidad buscará evitar que las gomas de mascar sigan afeando la ciudad.

Dos trabajadores en la plaza de Santo Domingo.
Dos trabajadores en la plaza de Santo Domingo.
La máquina encargada de despegar los chicles.
La máquina encargada de despegar los chicles.

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