León lidera los intentos de fraude en accidentes automovilísticos en la Comunidad, pero está por debajo de la media nacional

León lidera los intentos de fraude en accidentes automovilísticos en la Comunidad, pero está por debajo de la media nacionalGráfico

La provincia registra un 5,89% de partes fraudulentos, siendo la provincia con el dato más alto de la Comunidad, pero dos décimas por debajo de la media nacional

ICAL

Los automovilistas de León se sitúan a la cabeza del conjunto de Castilla y León en intentos de fraude a las compañías de seguros. La provincia registra un 5,89% de partes fraudulentos, por delante de Segovia y Palencia (5,11%), pero por debajo de la media nacional, que se sitúa en el 6,02%, según se recoge en el IV Barómetro del Fraude en el Seguro de Autos de Linea Directa.

El fraude al seguro del automóvil se ha multiplicado por 3,5 desde 2009 y cuesta a las aseguradoras 833 millones de euros anuales, lo que representa un 9,89 por ciento de las prestaciones pagadas por las compañías.

Por su parte, el importe medio de las estafas se mantiene en 1.286 euros, en comparación con los 1.284 euros de los años 2013-2014, aunque existen variaciones según la tipología del siniestro. En el ámbito de daños materiales, que constituyen el 93,5 por ciento de los intentos de fraude, el importe medio estafado se sitúa en 309 euros, mientras que los daños corporales, con el 6,5 por ciento de los casos, el coste se multiplica hasta por 50, superando los 15.500 euros de promedio.

En cuanto a su tipología, incluir en el parte daños ajenos al siniestro sigue siendo la estafa más habitual en los fraudes materiales (80,5 por ciento). Le siguen, a más distancia, los montajes (12 por ciento), el falso hurto, (2,2 por ciento) y los fraudes por presupuestos inflados (1,9 por ciento). En cuanto a las lesiones, la inmensa mayoría (99 por ciento) son simulaciones o falsos agravamientos de un daño real, mientras que en el 1 por ciento de los casos se trata de cobrar por lesiones sufridas antes del siniestro.

Respecto a la época del año, los meses de marzo, mayo y junio son los más propicios para los defraudadores, mientras que los miércoles y los jueves, son los días en los que se registran más intentos de estafas.

En cuanto al coste por fraude, Almería (4.923 euros), Lugo (3.402 euros) y Álava (2.853 euros) son las provincias con los intentos de estafas con cuantías más elevadas, mientras que en el lado contrario se encuentran Cáceres, Segovia y Ávila, todas ellas muy alejadas de la media nacional (1.286 euros).

A la vista de estos datos, Francisco Valencia, director de Gobierno Corporativo de Línea Directa, advierte de este fenómeno y asegura que aunque sea muy reprobable el que un conductor trate de engañar a su aseguradora, el problema que más preocupa a los equipos antifraude de las compañías es, sin duda, el de las mafias organizadas; bandas profesionales que se dedican a defraudar de forma sistemática y que, habitualmente, están vinculados a otro tipo de delitos aún más graves. «No es algo anecdótico que el número de bandas organizadas detectadas en los últimos cinco años se ha multiplicado por 2,5 veces», sentenció.

En el estudio también se alerta de que las mafias organizadas contra el seguro se han incrementado un 152 por ciento en España en los últimos cinco años. En este sentido, el número de redes delictivas detectadas por Línea Directa desde 2013 asciende a casi 400 bandas diseminadas por todo el territorio nacional, que suelen responder a un perfil concreto: vinculación con otros delitos graves, estructura muy jerarquizada y centradas en obtener indemnizaciones por daños corporales en el denominado «fraude carrusel», en el que se trata de engañar a varias compañías de seguros de forma continuada. Su composición varía, pero el núcleo de decisión suele tener entre 3 y 4 cabecillas y los importes medios de sus estafas multiplican por diez a los fraudes realizados de forma individual, superando, de media, los 12.000 euros de coste

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