León cumple con la Inmaculada desde 1657

Silván hace entrega del aguinaldo a las Concepcionistas. / S. Santos

La corporación municipal, con el alcalde a la cabeza, celebran en el convento de Concepcionistas la tradición que data de 1657 y que culmina con la entrega de un aguinaldo, para posteriormente rezar una salve en la Plaza Mayor

A. CUBILLAS León

Dicen que un pueblo sin tradición es un pueblo sin porvenir. Y con tradicionas que perduran más de cuatro siglos, León tiene un largo porvenir. El convento que las Madres Concepcionistas ha vuelto a ser el escenario de la tradicional conmemoración de la festividad de la Inmaculada Concepción.

Hasta allí y bajos los sones del himno de León, se ha trasladado una representación de la corporación municipal, con el alcalde de León a la cabeza, donde les esperaban un representante de la orden franciscana.

Allí han cumplido con la tradición de honrar a la Virgen Inmaculada que nació en 1466 cuando Villapaldo pertenecía a la Diócesis de León, aunque no sería hasta 1621 cuando la ciudad de León juraría el voto, acordando en 1657 acudir todos los años al Convento de la Concepción, pese a no ser todavía fiesta oficial.

Una invitación que nacía del propio convento y que hace más de 60 años arrancaba a las 9 de la mañana con la celebración de la eucaristía, después de que los propios trabajadores municipales hubiesen cumplido con su cometido de encender los braseros.

Una celebración que ha dado paso a la entrega del tradicional aguinaldo. Antonio Silván ha sido un año más el encargado de ofrecerle el donativo a la madre superiora que rige el convento. Un momento que ha aprovechado para solicitarle que sigan rezando por todos los leoneses y la ciudad, a la par que le felicitó la navidad.

“Un año más renovamos con verdadero sentimiento la tradición leonesa desde 1657. Que sigan rezando por nosotros y por la corporación, por los leoneses y por la ciudad”, señaló el alcalde de la capital, dando paso al canto de un villancico.

Salve en la Plaza Mayor.
Salve en la Plaza Mayor.

El donativo nace de un aguinaldo en forma de cera, que era como se realizaban antaño. Ahora, se suple con una ayuda económica, que es una ofrenda que el Ayuntamiento hace a las Concepcionistas y que comenzó con 420 reales. Una dinero que, tradicionalmente, las madres concepcionistas la suelen utilizar para sufragar gastos de luz y calefacción en el convento.

Al concluir la ofrenda, la corporación ha podido asistir a un aperitivo con diferentes productos convidados por las monjas del convento donde no ha faltado la mistela.

Posteriormente, los miembros del Ayuntamiento se han desplazado frente a la hornacina que acoge una imagen de la Virgen en las inmediaciones de las escalerillas de la Plaza Mayor de la capital para realizar el tradicional canto a la Salve.

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