El juez rechaza la «interpretación» de la defensa de Orozco Building y recuerda que las viviendas eran «libres de cargas»

Los dos acusados, durante el juicio. / Noelia Brandón

La segunda sesión del juicio por la estafa y apropiación indebida de la promotora se centra en las declaraciones de los testigos, quienes recuerdan «la pesadilla» vivida hace 10 años

RUBÉN FARIÑASLeón

«Yo metí mis muebles en la vivienda; tenía que vivir allí porque no tenía otros sitio y tuve que luchar por la vivienda; fue una pesadilla». Este ha sido el sentir generalizado de los testigos que han prestado declaración este martes en la Audiencia Provincial de León.

La segunda y última sesión del juicio por la presunta estafa y apropiación indebida de los dos administradores únicos de la promotora Orozco Building ha recibido los testimonios de los 18 compradores víctimas «de un engaño».

Los propietarios han asegurado que en el contrato de compra-venta «ponía que se me devolvería la cuantía depositada como señal si no se entregaba la vivienda».

Juicio por estafa

Todos sus problemas empezaron en febrero «cuando nos enteramos del embargo» y en mayo empezaron las reuniones con los dos acusados: Enrique D.S. y Rafael C.S.

«Nos hablaron de un embargo con Caja España y nos quisieron hacer partícipes del mismo. Pedí que me devolvieran la entrada y me dijeron que no», ha afirmado una de las testigos presentes en la sala.

Muchas de las pruebas testimoniales han reconocido que, posteriormente, adquirieron la vivienda a través de la entidad bancaria Cajamar, la cual «ofrecía hipotecas superiores». Por ello, consideran que les han «robado» porque compraron las casas «perdiendo dinero y gastando más».

Algunas de las cantidades entregadas por los testigos fueron entre 12.840 euros y los 25.680 euros. «Nos dijeron que habían destinado el dinero a otras obras en Málaga», han insistido los declarantes.

La letrada rompe a llorar

El momento más tenso de la sesión se vivió entre el juez de la sala y la letrada de la defensa de uno de los promotores de Orozco Building. La abogada de Rafael ha expuesto a uno de los testigos su «cuestión técnica» y el presidente le ha reprochado que «interpretara las cláusulas» del contrato de compraventa. «Los clientes autorizaron la compra libre de cargas», aseguró el magistrado, ante lo que la defensa ha roto a llorar.

Al término de la sesión, el caso quedará visto para sentencia. A los dos acusados se les imputan 21 delitos de estafa y apropiación indebida, por lo que se solicita seis años de prisión para cada uno y se reclama una deuda impagada de 10,2 millones de euros por el crédito solicitado y la no devolución de las arras de los compradores.

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