Los hosteleros de Valladolid amenazan con la huelga por los 3.400 euros de diferencia salarial con los de León

Plaza Mayor de Valladolid engalanada para la Semana Santa. /Gabriel Villamil
Plaza Mayor de Valladolid engalanada para la Semana Santa. / Gabriel Villamil

UGT y CCOO piden un incremento de algo más de un 2,5% al año para los próximos cuatro y renuncia por ahora al control horario | Anuncian movilizaciones en Semana Santa

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UGT y CCOO convocarán una huelga en el sector de la hostelería de Valladolid los días 29 y 30 de marzo, Jueves y Viernes Santo, si la patronal no cede en sus pretensiones después de que se hayan roto las negociaciones del convenio colectivo ante lo que los sindicatos consideran una «intransigencia» de las asociaciones de empresarios.

Así lo han explicado representantes de ambos sindicatos, que han concretado que la última reunión con la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería (APEH) y la Asociación Hoteles de Valladolid duró este miércoles «15 segundos» porque la patronal sólo respondió que la propuesta de los sindicatos no se podía asumir.

El responsable de Acción Sindical, Seguridad, Salud Laboral y Responsabilidad Social Empresarial de CCOO-Servicios, Luis Sáez, ha explicado que este viernes están citados en el Servicio de Relaciones Laborales (Serla) y si no hay acuerdo «se acabó», se convocará una asamblea el lunes con los trabajadores -10.600 en la provincia- y se convocará huelga para los citados días.

Sáez, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha explicado que planteaban como objetivo primordial el control horario, algo «fundamental» en el sector, en el que hay trabajadores que están «como esclavos» a disposición del empresario y en el que además hay muchísimo fraude que así podría reducirse. Sin embargo, como a las patronales les salen «llagas» cada vez que se toca este tema han decidido renunciar a esta cuestión hasta que se pronuncie el Tribunal Europeo.

Otra de las reivindicaciones es la unificación de las tablas salariales, objetivo logrado en otras provincias porque además es un «anacronismo» que no tiene sentido y que hace que haya diferencias sustanciales de sueldo entre quien trabaja en un hotel de cinco estrellas y el que lo hace en una «tasca».

Así, perseguían una subida de una media de un 2,7 por ciento aproximadamente, ya que para las subidas irían de un 2 por ciento en el grupo 1 (un 1 por ciento más un complemento de otro tanto), un 2,8 por ciento en el grupo 2 y un 3,5 por ciento en el 3, todo ello para cada uno de los años de vigencia del convenio (cuatro).

Comparativa con León

Los sindicatos justifican la necesidad de una subida salarial después de cuatro años «récord» de viajeros y pernoctaciones en Valladolid, que ha supuesto, si se hace «la cuenta de la vieja», unos 50 millones de ingresos generados en el último año, «tirando por lo bajo».

Por ello, consideran que hay que es hora de hacer un «esfuerzo» por parte de la patronal, que aseguran que pone «excusas» como que los dos primeros meses han sido muy malos, cuando los datos no dicen lo mismo, e incluso Sáez ha afirmado que los empresarios han llegado a decir que los datos se los «inventa» la Junta cuando son las propias asociaciones las que los facilita.

Frente a lo que ocurre en Valladolid, ha añadido el responsable de CCOO, se han firmado convenios que supondrán subidas de entre un 10 y un 14 por ciento en Ávila, Burgos y Segovia, cuando aquí sólo se ofrece un incremento del 1,5 por ciento anual.

Otras razones para pedir un incremento salarial es la diferencia de salarios, que pueden llegar a 3.400 euros en una misma categoría entre Valladolid y León (más alto en esta provincia) en sueldos de 18.000 euros, que «no son para tirar cohetes». Sáez ha señalado que la mayoría de la gente de la hostelería cobra 1.000 euros, un salario con lo que «no se puede vivir».

Por su parte, el responsable de Hostelería de UGT en Castilla y León, Jorge González, ha agregado que la patronal «como año tras año» dice que las cosas van muy mal en lo que ha calificado de «llanto crónico».

Reivindicaciones

González ha añadido que otras propuestas pasan también por otras reivindicaciones sin coste o en las que éste es muy escaso como permisos o días descanso, cuando la patronal lo que pide es quitar el complemento por incapacidad temporal o una flexibilidad de jornada de 90 días, lo que haría que tuvieran que trabajar todo el verano y en invierno estar a disposición del empresario.

«Vete a casa que no hay jaleo», ha explicado que los empresarios dicen para después un sábado, cuando sí hay negocio, hacer jornadas de doce horas que ya se verán cómo se compensan, lo que supone disponer del tiempo y de la conciliación de los empleados.

El responsable de UGT ha criticado la «falta de voluntad» de la patronal, con tres reuniones suspendidas en lo que considera que ha tenido como fin «dilatar la negociación» cuando los sindicatos han ofrecido sentarse cualquier día y en la última reunión han dicho que eran «inadmisibles» las peticiones.

Luis Sáez ha agregado que la plataforma de partida de los sindicatos era «muy ambiciosa» y renunciaron a ella para entrar sólo en el incremento salarial y los permisos retributivos, lo que es un «esfuerzo muy importante», es decir, que consideran que han puesto «voluntad a más no poder» y creen que el acuerdo es posible, pero ven una «intransigencia» por parte de la patronal vallisoletana que no han encontrado en otras provincias donde se ha firmado el convenio.

A todo esto, la responsable de Hostelería de CCOO, María Jesús González, ha incidido en que estos años de crisis han trabajado mucho con «gran esfuerzo» y «es hora» de que le toque a los empresarios tras subidas salariales «ridículas».

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