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Cuando el carro cruza el Torío

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El carro engalanado de 2016 de la barriada. / Sandra Santos

  • El patio del Palacio de los Guzmanes acoge una exposición que acerca la tradición con más arraigo en la provincia de León, los carros engalanados, desde la barriada de Puente Castro, una de las más laureadas

Una tradición de arraigo leonés con una solera que obliga a echarse a las calles a miles de personas todos los años.

Los carros engalanados trasladan la esencia de la provincia leonesa portando los enseres y productos más típicos de su cultura. Siempre pujados por su pesado ganado de vacuno cumplen con el santo por cada 5 de octubre.

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  • De San Pedro a San Froilán

Una de las zonas con más renombre en estos concursos siempre ha sido la barriada de Puente Castro. Desde el extrarradio de la capital, llegan por cada festividad de San Froilán para acercar su estilo sencillo y sin alardes a León y La Virgen del Camino.

El Palacio de los Guzmanes acoge una exposición sobre la tradición del barrio con los carros engalanados.

Diversas fotografías muestran los orígenes de la participación de Puente Castro en el concurso, empezando por el señor Jeromo y Manuel González, los pioneros; pasando por la familia del señor Carola, la panderetera, y el señor Manolo, el cartero; y hasta llegar a Roberto Álvarez, que desde 1980 se encarga de mantener viva la llama de esta costumbre.

Muchos premios han cruzado el Torío a lo largo de varias décadas. El primero de ellos fue a mejor pareja de vacas, con una dotación en metálico de 500 pesetas para la familia del señor Juan Canal, allá por el año 1945.

La Diputación de León ha querido reconocer así a los habitantes de la barriada por haber sabido mantener una tradición tan arraigada como la de los carros engalanados a lo largo del tiempo. Este año vuelven a participar, de nuevo con la sencillez por bandera, partiendo con el número uno y con su medio pujado por un burro.

Puente Castro, una de las zonas más singulares de la capital, respira folklore, respeta su cultura y mantiene vivo el alma de León.