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Morcillas Morvega, el caviar de los Picos de Europa

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Cuatro de las variedades que han creado en Morcillas Morvega. / Inés Santos

  • En Sahelices de Sabero, pueblo de la provincia de León a los pies de los Picos de Europa, se enclava Morcillas Morvega, una firma dedicada desde hace años a la elaboración y distribución de la auténtica morcilla de la montaña leonesa | Al queso Cabrales, al queso Valdeón, con un toque de Cecina o sus dos nuevas variedades con cebolla caramelizada y compota de manzana son muestra de la mezcla de innovación y tradición en la familia

Sabrosa, picante y sosa. Así es como el refrán dice que debe ser una buena morcilla. Y al pie de la letra se lo han tomado en Morcillas Morvega, donde la tradición y el buen hacer de la empresa familiar ha logrado que se considere este producto como 'el caviar de los Picos de Europa'.

Generación tras generación ya son casi 100 años los que lleva la familia de Jesús elaborando morcillas de la misma manera que en su día lo hicieron su madre y su abuela. La historia comenzó en 1922 con una pequeña tienda de ultramarinos en la que la abuela de Jesús Moreiras ya elaboraba morcillas para una pequeña clientela. Cuando el negocio pasó a su madre la demanda creció y para ello fueron adquiriendo embutidoras manuales y máquinas para picar la grasa.

La tercera generación tuvo que hacer frente a una demanda mucho mayor y las nuevas exigencias del mercado han hecho que Jesús Moreiras construyese la factoría en la que hoy se encuentran en Sahelices de Sabero. Con nuevos medios y mayores facilidades pero con los mismos ingredientes y el mismo hacer que hace casi 100 años.

Y es que según reconoce el actual dueño de Morcillas Morvega «mi madre es nuestra fan número uno» y muy lejos de ser una persona crítica Josefa insiste en que día a día su hijo mejora la receta. Una empresa muy familiar, con Jesús y su mujer Nuria a la cabeza que ya cuenta con tres trabajadores para poder satisfacer la demanda.

El I+D más importante

La morcilla de siempre nunca defrauda, pero la innovación siempre atrae nuevos paladares y en Morcillas Morvega lo saben muy bien. La morcilla al queso Valdeón o la morcilla al queso Cabrales fueron dos guiños a dos tierras cercanas que han sido muy demandadas en los últimos años. «El I+D somos nosotros mismo», explica Jesús entre risas, quien asegura que día a día su mujer y él van innovando nuevos sabores y productos para mejor la calidad y la demanda de su público.

El año pasado dieron a conocer la morcilla con cecina que «ha tenido muy buena acogida en el mercado». Jesús Moreiras insiste que lo más importante es seguir buscando nuevos sabores, «todos los años queremos ir sacando alguna variedad nueva».

Y como no podía ser menos, este año en la Feria de Productos de León que se celebrará el próximo 8 de septiembre en la capital leonesa, Morcillas Morvega estará de presentación. En esta ocasión la morcilla con compota de manzana y la morcilla con cebolla carameliza serán las nuevas aportaciones de esta familia al mercado alimentario de la provincia.

Una felicitación desde Noruega

La exportación a Europa no es algo que actualmente se contemple en Morcillas Morvega, pero si hacen envíos a particulares a cualquier parte del mundo. Hace unos días un correo desde Noruega llegó al e-mail de Jesús, en este caso no era un pedido, sino la felicitación de una de sus clientas.

Hace un tiempo una médica noruega que realizó el Camino de Santiago, compró unos botes de morcilla que posteriormente disfrutó en su país con amigos y compañeros. La calidad del producto le llevó a escribir un correo electrónico al propietario de la fabrica para felicitarle por su trabajo, algo que Jesús cuenta a leonoticias con una sonrisa de satisfacción por el trabajo bien realizado.

Morcilla en botes

Fueron pioneros en esta forma de comercializar la morcilla, como lo han sido en muchas otras cosas. Pero esta innovación ha traído múltiples ventajas, tanto para los consumidores como para ellos mismos.

Cuando la morcilla es envasada en tarros de cristal, pasa por una lenta cocción y pasteurización de cuatro horas lo que permite que se pueda conservar en perfectas condiciones durante un año. Además a la hora de enviar la morcilla a otras provincias, como Cádiz, el transporte es mucho más sencillo y la imagen es perfecta.

El perfecto picado y amasado es uno de los secretos de la familia, así se consigue una morcilla distinta y típica de la Montaña leonesa. Para degustarla se puede acercar a su fábrica artesanal en Sahelices de Sabero, o acercarse a cualquiera de los establecimientos que en León la comercializan, pero también se pueden adquirir sus productos directamente desde su página web: www.morcillasmorvega.es