112 ¿Tiene alguna emergencia?

El Servicio de Emergencias de Castilla y León cumple tres lustros de vida con una media de 3.365 llamadas al día, una cada 25 segundos, y la tecnología más puntera como aliado para dar respuesta en una media de 58 segundos cualquier incidente

ANDREA CUIBLLAS

-“¿Tiene usted alguna emergencia?”.

Simple, directa, sin rodeos. Al fin de cuentas, de ella puede incluso depender su vida. Esta es la pregunta que recibirá tras marcar en su teléfono el 112, el número de asistencia a la ciudadanía ante cualquier tipo de emergencia en toda la Unión Europea. Una pregunta que en Castilla y León se repite 3.365 veces de media cada día en los últimos quince años.

Este domingo, como cada 11 de febrero se celebra el día europeo del 112, en un año en el que el Servicio de Emergencias de Castilla y León 112 cumple tres lustros de vida, siempre al otro lado del teléfono, las 24 horas, los 365 días del año, pendiente de cualquier incidencia, en cualquier rincón entre los 34.222 kilómetros de la comunidad, al servicio de 2,5 millones de personas, ofreciendo un servicio imprescindible.

En el antiguo Hospital militar de Valladolid, enmarcada dentro de la Agencia de Protección Civil dependiente de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, se encuentra la Sala del 112, un espacio que canaliza todas las emergencias que se registran en Castilla y León donde el ir y venir de teléfonos es un no parar. Son las once de la mañana y el contador ya señala que se han atendido 805 avisos.

Especial 112

Empatía, serenidad y rapidez

Cada 25 segundos una llamada, con un tiempo respuesta de seis segundos. Al otro lado, 70 voces anónimas convertidas en guardianes invisibles, que desde la distancia velan por la seguridad ciudadana. Son los gestores del 112, hombres y mujeres que se convierten en el aliento ante cualquier emergencia.

Emergencias europeoas

El 112 se convirtió en el número único de la UE para llamar gratuitamente a emergencias en 1991, a sugerencia de la Comisión Europea, con el objetivo de que los ciudadanos solo tengan que recordar un número para ponerse en contacto con la policía, los bomberos o servicios sanitarios de forma gratuita en toda la UE.

El 112 trata de ser la asistencia más inmediata posible a las demandas de los ciudadanos de todo el pais que se encuentren en una situación de riesgo personal o colectivo.

Los ciudadanos podrán utilizar de forma gratuita este número 112 para pedir, en casos de urgente necesidad, la asistencia de los servicios públicos que se requieran en servicio de urgencia sanitaria, de extinción de incendios y salvamento, de seguridad ciudadana y de Protección Civil, cualquiera que sea la Administración pública de la que dependan.

Cada día soportan una importante carga de responsabilidad, al haber vidas en juego. El estrés y la tensión marcan su ritmo de trabajo, que encaran con cuatro cualidades: empatía, serenidad, inteligencia emocional y rapidez de actuación, imprescindibles todas ellas para ofrecer una atención óptima y temprana.

El sonido del teléfono hace saltar la alerta. Al otro lado, una llamada de auxilio. Ahí comienza la tarea del gestor que en paralelo a la clasificación de la emergencia debe ser lo más inteligente posible para lograr casi lo imposible, poner calma al otro lado del teléfono para lograr el mayor volumen posible de información.

Nochevieja y Nochebuena son los días del año de mayor actividad en la Sala del 112, que de media registra 3.365 llamadas cada día

Para ello se suceden las preguntas, que en ocasiones reciben como respuesta gritos, mensajes de desesperación e incluso de hartazgo y desesperación. Pero no se trata de preguntas banales, que buscan captar un nuevo cliente, sus respuestas serán vitales, incluso para salvar vidas. Al fin de cuentas, la información es poder. Una gestión que, de media, dura 58 segundos que permiten al gestor clasificar y localizar la emergencia y activar a todos los organismos cuya actuación será clave para resolver la atención.

93 organismos intercomunicados

Para ello, la Sala del 112 está interconectada telemáticamente a través del sistema Séneca con un total de 93 organismos de Castilla y León, que abarcan todas las centrales de la Guardia Civil, las nueve comisarías de la Policía Nacional, las policías locales, los servicios de extinción, los Centros de Mando de Medio Ambiente, la Unidad Militar de Emergencias, Cruz Roja y Gas Natural.

Se trata de una terminal de gestión de avisos que permite a la totalidad de organismos hacerse eco en tiempo real de las referencias obtenidas por el gestor, de manera que en apenas 30 segundos no sólo se ha determinado qué ocurre y se ha enviado la petición de ayuda, sino que los receptores envíen la confirmación y activen sus protocolos de actuación, permitiendo realizar un seguimiento en directo de todas las incidentes que se clasifican en ‘avisado’, ‘en camino’, ‘en el lugar’ y ‘cerrado’.

Un programa informático desarrollado por Telefónica, socio tecnológico del 112, que se incorporó a finales del año 1999, que ha permitido acortar los tiempos de respuesta, hasta alcanzar los 22 minutos de media, y optimizar los recursos y que en la actualidad se está desplegando en las dependencias de la Guardia Civil y la Policía Nacional del conjunto de la Comunidad.

Emergencias sanitarias

Una labor que no se entendería sin el Sacyl. Un socio imprescindible para los gestores del 112 que comparten espacio físico con el Centro de Coordinación de Urgencias de Emergencias Sanitarias, que dependen directamente de la Consejería de Sanidad, y que está integrada por un equipo de médicos y enfermeros a los que se les trasfiere todas las llamadas del índole sanitaria.

A través del sistema informático Séneca, el 112 está interconectado en tiempo real con 93 organismos de Castilla y León, permitiendo acortar los tiempos de respuesta a los 30 segundos.

Son los encargados de recabar el más mínimo detalle del estado del herido, siendo los intermediarios entre el alertante y los compañeros sanitarios que se trasladan hasta el lugar de la emergencia. Pero no sólo eso, estos gestores además realizan una tarea divulgativa ante cualquier emergencia que requiera una intervención temprana e inmediata del herido.

Así, ante un caso de paro cardiaco se ofrecerán las pautas para llevar a cabo una reanimación que permita al herido que la sangre siga fluyendo al cerebro y, en consecuencia, salvar su vida hasta la llegada de los facultativos del Sacyl.

Grupo de Rescate y Salvamento de Protección Civil. / A.C.

Recursos especializados

La tercera pata del 112 la conforma el Centro Coordinador de Emergencias desde donde se atienden aquellos incidentes que, por su relevancia o su prolongación en el tiempo requieren de un asesoramiento técnico concreto, la activación de un plan de emergencia y la intervención de unidades especializadas.

Se trata de un espacio dotado con herramientas tecnologías punteras así como de una cartografía específica que permite registrar aquellos ‘hitos’ o lugares donde frecuentemente se repiten incidencias de gravedad, registrado en su mayoría en zonas de alta montaña, con Picos de Europa, Gredos, Ancares o Guadarrama como puntos negros.

Una sala que mantiene comunicación directa con el Grupo de Rescate y Salvamento de Protección Civil, un cuerpo especializado compuesto por siete hombres y una mujer, que nació en el año 2006 y que suma más de 900 rescates, con una medida de 60 actuaciones anuales.

Cara a cara con el miedo

Ningún recoveco, ninguna cima, ninguna pared es obstáculo alguno para estos profesionales, profesionales que miran de frente al miedo. A diario se entrenan al límite, dentro y fuera de su base, sita en Alcazarén, a escasos kilómetros de Olmedo, en alerta desde el alba hasta el ocaso, a la espera de esa llamada de auxilio.

Son conscientes de la peligrosidad que entraña cada una de sus intervenciones, pero también que, en una gran mayoría, representa la vida o la muerte. Es más, recuerdan cómo muchos accidentados reconocen “haber visto a Dios” al escuchar el helicóptero.

El Grupo de Salvamento de Protección Civil suma 900 rescates desde su puesta en marcha en 2006, con un máximo de cuatro actuaciones

En cada rescate, un piloto, un operador de grúa y dos rescatadores con titulación médica que, seis minutos después de recibir el aviso, están en vuelo a más de 220 kilómetros por hora. Un trayecto que permite ampliar y gestionar la información para establecer la maniobra a realizar.

Una vez en el lugar, la coordinación entre los cuatro efectivos es clave para preservar su seguridad y la de los heridos; también la confianza, al fin de cuentas, el operador de grúa se convierte durante toda la operación en los ojos del piloto.

Servicios en el recuerdo

-El 112 recibió una llamada desde Caín de Valdéon alertando de que cinco horas atrás había escuchado voces de socorro que procedían de una canal de los Picos de Europa. Una información que apenas ofrecía esperanza alguna ni tan si quiera fiabilidad. Sin embargo, el Grupo de Rescate y Salvamento puso en marcha una operación de búsqueda especialmente complicada. La suerte quiso que los efectivos localizaran a una pareja de orientales que se había desorientados y que presentaban síntomas de hipotermia. En buena parte fue gracias a que habían colgado bolsas azules en sus bastones a forma de banderas. Tras su evacuación, la pareja no dudó en hacer una foto con ellos, para posteriormente ofrecerles una reverencia en agradecimiento a un gesto que les había salvado la vida.

-Los miembros de este cuerpo no olvidan el día en el que tuvieron que realizar cuatro rescates ni tampoco a su última víctima. Se trataba de un joven que sufrió una aparatosa caída en la montaña palentina. La coincidencia quiso que el herido estuviese presente en el primer rescate que efectuaron en esa misma zona. A pesar de las múltiples lesiones que presentaba, el joven salvó la vida.

-El Grupo de Rescate y Salvamento recuerdan que cada vez es mayor la colaboración ciudadana, sin embargo, recuerdan una intervención que tuvieron que llevar a cabo en la Ruta del Cares, donde la única indicación fue que el herido llevaba una camiseta naranja. La casualidad quiso que ese día fueron numerosos los montañeros los que optaran por ese color, lo que, junto con las señas de saludo, dificultaron la localización del herido.

Una labor que exige de una preparación constante, unas cualidades físicas, psíquicas y técnicas especiales a los que se aúna una coordinación al detalle de manos, pies y cerebro en cada actuación, asumiendo los riesgos que entrañan todas y cada una de ellas.

Hombres que parecen héroes que representan el último eslabón, que no es menos importante, de la cadena del Servicio de Emergencias de Castilla y León 112 que durante 15 años, de forma silenciosa, ha velado por el bienestar de los castellanos y leoneses.

Contenido Patrocinado

Fotos