La década perdida del ladrillo: El tirón inmobiliario apenas logra remontar un 9,5% los visados de viviendas en León

La década perdida del ladrillo: El tirón inmobiliario apenas logra remontar un 9,5% los visados de viviendas en LeónGráfico

Los promotores inician un 26% más de viviendas durante 2017 y esperan sumarse este año al ciclo expansivo del conjunto del país

J.A.

La construcción de viviendas comienza a ver la luz al final del túnel, pero no logra superar la década perdida por la crisis. Diez años después de que comenzara el proceso de ajuste, la edificación sigue parada, con una actividad que equivale al 10% de la de entonces, aunque el mercado inmobiliario ha recuperado la mitad del terreno perdido. Todo ello, mantiene bajo mínimos el mercado laboral.

La Comunidad, por tanto, mantiene la distancia con el ‘ladrillo’, un sector al que se le imputó el origen de la crisis y que sufrió una caída libre de la que le cuesta recuperarse, como reflejan el valor añadido bruto de esta actividad, los visados para obra nueva, que recopilan los arquitectos, las compraventas, el número de empresas o los parados. Todo ello dibuja un panorama complicado, si bien 2017 dejó un incremento de las viviendas que se construyen en Castilla y León.

“Se está consolidando una recuperación del sector. Estoy convencido de que en 2018 llegará el afianzamiento definitivo, sobre todo en Castilla y León”, afirmó a Ical el presidente de la Confederación Castellano y Leonesa de la Construcción, Javier Vega. “No podemos negar que a nuestra Comunidad le está costando recuperar números que se aproximen a lo que esperamos del sector”, añadió.

Aumento de visados

El representante de la patronal valoró el aumento de los visados de dirección de obra, que crecieron un 26& durante 2017, con un total de 3.631, frente a los 2.881 de 2016. Sin embargo, esta cifra representa solo un diez por ciento de la cifra alcanzada en 2007, 38.172, aunque, según Javier Vega, está aumentando el consumo de cemento o las hipotecas.

Igualmente, el sector admite que nunca volverán los tiempos dorados de la construcción. De hecho Javier Vega reconoce que no sería ni bueno para la economía de Castilla y León que el peso del sector volviera ser el que fue antes del estallido de la burbuja inmobiliaria. La actividad, que se reparte entre las casas unifamiliares y los bloques, supera la cifra de hace cinco años, cuando en 2012 se visaron 3.064 proyectos.

No obstante, el dato de 2017, el cuarto año en el que se registra un repunte de la construcción de viviendas en Castilla y León, supera el volumen edificado de 2013, que con 1.850 anotó la cifra más baja de la serie histórica iniciada en el año 2000, y las 2.240 registrada en 2014. Lejos quedan las 51.553 viviendas contabilizadas en 2006, 14 veces más que el pasado año.

Tantos pisos, como casas

La edificación en bloque representa más de la mitad de las nuevas obras. De hecho, se presentaron 1.868 visados para nuevos pisos, un 41,62 por ciento más que en 2016, cuando se contabilizaron 1.319. Además se visaron 1.756 casas unifamiliares, un 12,42 por ciento más. Burgos y Palencia fueron las provincias en las que más aumentaron los permisos para la construcción de pisos, en concreto, un 152 y un 102 por ciento, respectivamente.

En conjunto, los visados de viviendas crecieron en siete de las nueve provincias el pasado ejercicio. Los descensos estuvieron liderados por Soria, con una caída del 24,27 por ciento, hasta los 181, seguida de Ávila, con una reducción del 4,93 por ciento hasta los 193. Por el contrario, en Burgos se dispararon un 97,65 por ciento, hasta los 927, casi el doble que en 2016. También en Palencia aumentaron un 41,41 por ciento hasta los 181 y en Segovia un 27,64 por ciento, hasta los 351.

Menores fueron los crecimientos que experimentó el sector en las provincias de Salamanca, donde los visados crecieron un 23,26 por ciento hasta los 408; Valladolid, con un aumento del 15,57 por ciento, hasta los 757; León, con una subida del 9,51%, hasta los 495 y Zamora, donde aumentaron un 6,98 por ciento, hasta los 138.

Actividad inmobiliaria

Los mercados de la vivienda están experimentando cambios de forma “rapidísima”, según el análisis de la Confederación Castellana y Leonesa de la Construcción. Todo ello obedece, en su opinión, a las inversiones de grandes grupos en operaciones para obtener rentabilidad mediante el alquiler o la promoción, con una venta rápida en zonas de demanda contrastada.

Barreras

Respecto a la edificación, la patronal de la construcción denuncia la “competencia” que ejercen las entidades financieras, que a su juicio se han convertido en las “grandes inmobiliarias”. Otra de las grandes barreras para la recuperación es la reputación del sector. “Nos está suponiendo un problema, a veces, completar los cursos de formación específica, es decir, de cualificación, necesarios e imprescindibles para la profesionalización del sector”.

También rechazó la burocracia y la “excesiva legislación” que está siendo un lastre para la productividad y la eficacia, sobre todo en las pequeñas empresas. Con respecto a la obra civil, aseguró que existe una “escasez” de licitación y desajuste entre los tipos de obras en cuanto al tamaño. “La crisis que estamos intentando superar ha traído consigo la casi inexistencia de obras grandes, por lo que las empresas de mayor calificación y poder económico están intentando acceder a obras más pequeñas y todo eso se está trasladando en cascada hacia los de abajo”, dijo Javier Vega.

De esta forma, la compraventa de viviendas registró un crecimiento del 11,6 por ciento en Castilla y León durante 2017, por lo que acumula ya cuatro ejercicios en positivo. En total, el número de transacciones inmobiliarias alcanzó las 22.892 operaciones, frente a las 20.509 de 2016, con incrementos en todas las provincias. Sin embargo, se firmaron menos contratos que en 2007, es decir, un 52,93 por ciento.

Mercado laboral

En cuanto al mercado laboral, el sector registró un aumento en la contratación en todo el año 2017, específicamente dejaron casi 9.000 contratados en el último trimestre, si bien el crecimiento fue desigual en la Comunidad. Así, se produjo un incremento superior en Zamora y una disminución en Burgos, si bien la cifra de ocupados se ha recortado a la mitad -66.400 frente a unos 130.000-, como la de parados -5.000-.

Las grandes capitales están ejerciendo una función de “imán” con respecto a los profesionales cualificados, de tal manera, que el incremento de obras se está encontrado con una “carencia de profesionales formados” para atender las demandas de las empresas. “Cada vez es más importante la formación, tanto genérica como específica que permita la cualificación y la recuperación de la profesionalización del sector”, apuntó el empresario Javier Vega.

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