El Corredor Central, una 'autopista' ferroviaria que deja de lado a León para impulsar media economía española

El Corredor Central, una 'autopista' ferroviaria que deja de lado a León para impulsar media economía españolaGráfico

El área de influencia de este eje aglutina al 47% de la población del país y genera un PIB de 564.000 millones, que mueve 768 millones de toneladas al año

ICAL

El Corredor Central Ferroviario, entre Algeciras, Madrid, Burgos y el País Vasco, abriría una gran autopista para seis comunidades que sostienen más de la mitad de la economía del país... pero dejará fuera a León.

Estos territorios, que destacan por su dinamismo empresarial, aglutinan al 47 por ciento de la población española en sus 276.546 kilómetros cuadrados, donde cada año se mueven por sus carreteras 768 millones de toneladas de mercancías.

Este eje, que cuenta con el respaldo de las cámaras de Comercio e Industria, las organizaciones empresariales, los gobiernos autonómicos y las autoridades portuarias de Algeciras, Bilbao y Pasajes (Guipúzcoa), vertebraría el norte cantábrico, puerta de Europa, con el sur, vía de acceso hacia el Mediterráneo, África y América. Además, conecta los extremos peninsulares con el 'hub' que representan la ciudad de Madrid y su área metropolitana.

Asimismo, este corredor completaría el diseño en forma de malla de las redes ferroviarias de España, donde la alta velocidad ya cose el sur, levante y el este con el centro del país, así como con la meseta norte. Además, aprovecharía las sinergias de los nuevos proyectos, como la 'Y' vasca, el trazado a Navarra o la interconexión entre las terminales madrileñas de Chamartín y Atocha, dentro del nuevo acceso sur ferroviario.

Los promotores del Corredor Central estiman que evitaría unos 86.000 kilómetros anuales si los desplazamientos se realizaran en línea recta entre el sur del país y el norte, para lo que consideran vital la mejora de otros ramales como el de Algeciras a Bobadilla y la apertura de la línea férrea entre Madrid, Aranda de Duero y Burgos, cerrada tras un derrumbe en 2011 en el puerto de Somosierra, en línea con el apoyo que entienden recibe el arco Mediterráneo.

Precisamente, una de las principales ventajas competitivas del Corredor es que las infraestructuras están ejecutadas, si bien necesitan ser acondicionadas. De hecho, la Junta de Castilla y León prevé que la línea directa a Burgos desde la capital madrileña necesita una inversión de unos 85 millones de euros pero que según sus cálculos actuaría como tractora de tráfico nuevo. Todo ello se recogerá en el informe que está pendiente de recibir Fomento para tomar una decisión.

Además esta reivindicación encaja con la política de Europa, que apuesta por el transporte de mercancías por ferrocarril, frene a la carretera, por ser más eficiente en los largos desplazamientos. Sin embargo, las diferentes electrificaciones, sistemas de seguridad y anchos de vía complican los planes de Bruselas para incrementar la cuota modal del tren, que en España se sitúa en el cinco por ciento, frente a la media comunitaria del 17,6 por ciento.

Mil kilómetros

Unos 1.000 kilómetros de vías férreas conectarían los muelles del Cantábrico Oriental de Bilbao y Pasajes con el meridional de Algeciras, en un trazado que desde Madrid hacia el sur forma parte de los corredores Atlántico y Mediterráneo de la Red Transeuropea de Transportes (RTE-T). Los tres recibieron 138 millones de toneladas de mercancías durante 2017, de los que dos tercios corresponden al puerto gaditano, el primero del país y uno de los más importantes del ranking europeo. También movieron 4,89 millones de contenedores (Teus) y pasaron por su infraestructura casi 32.000 buques.

A todo ello se suma el potencial económico de las cinco comunidades que atraviesa el corredor -País Vasco, Castilla y León, Madrid, Castilla-La Mancha y Andalucía- a las que se une Navarra como área de influencia. En conjunto, generaron durante 2017 un Producto Interior Bruto (PIB) de 563.000 millones de euros, el 48 por ciento del total nacional. Además, su población, más de 22 millones de personas, presenta una renta per capita de 26.586 euros, frente a los 24.999 de la media nacional.

Por estos territorios, que superan los 276.000 kilómetros cuadrados, viajaron el pasado ejercicio 768 millones de toneladas de mercancías. De ellas, 77 millones correspondieron a flujos entre las seis comunidades promotoras del Corredor Central, que consideran que el ferrocarril podría sacar de las carreteras un gran número de camiones y reducir los kilómetros que realizan las mercancías para alcanzar los puertos.

Precisamente, el muelle de Bilbao recibió en 2017 unos 4.500 trenes, de los que 860, procedentes de Madrid, hicieron de media unos 100 kilómetros de más cada uno. Con estos datos, la reapertura del directo por Aranda supondría un ahorro del transporte de mercancías global de 86.000 kilómetros anuales.

Nuevos pasos

El grupo de apoyo al Corredor Central celebrará, previsiblemente en unas semanas, una nueva reunión a la que convocarán a diferentes agentes interesados y afectados por este proyecto. De esta forma continuarán con el calendario de trabajo que arrancó a finales de febrero cuando se suscribió en Burgos un protocolo en el que 15 instituciones camerales de Andalucía, Castilla-La Mancha, Madrid, Castilla y León, País Vasco, La Rioja y Navarra, además de los responsables de los puertos de Algeciras, Bilbao y Pasajes, plantearon sus demandas al Ministerio de Fomento con el objetivo de que este entramado ferroviario se convierta en una realidad.

En concreto, reclamaron que las infraestructuras ferroviarias entre Algeciras y Madrid sean ejecutadas en su totalidad, incluyendo el trazado Algeciras-Bobadilla, y un compromiso presupuestario con las obras necesarias para que la línea Madrid-Aranda de Duero-Burgos pueda absorber el tráfico de mercancías, de acuerdo a las condiciones de seguridad y operatividad que se exigen en España.

En marzo se celebró un nuevo encuentro en Madrid entre los defensores del Corredor Central y los consejeros del ramo de cinco autonomías -Castilla y León, Madrid, Castilla-La Mancha, Andalucía y el País Vasco.- La cita consiguió implicar a las comunidades autónomas en la defensa de este eje para el que el Ministerio de Fomento reclama estudios que justifiquen su rentabilidad.

También, el Grupo Popular en las Cortes demanda en una iniciativa parlamentaria el Corredor Central, por lo que insta a la Junta de Castilla y León a «colaborar con el tejido empresarial, social e institucional en apoyo» de esta infraestructura ferroviaria.

Ventajas competitivas

El presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Burgos, Antonio Méndez Pozo, subrayó que el Corredor recortaría en 111 kilómetros el recorrido que realizan las mercancías y añadió que mejoraría las comunicaciones en la zona norte de Madrid y en la ribera del Duero. Además, apuntó que ampliaría las conexiones del puerto de Algeciras, el cuarto más importante de Europa y uno de los muelles con más capacidad de crecimiento.

También señaló que beneficiará a la España de interior y remarcó que sacaría tráfico pesado de las carreteras españolas, lo que rebajaría el gasto en mantenimiento y conservación y el impacto medioambiental. Además, destacó que consolidaría el eje directo entre Madrid, Aranda y Burgos en un momento en el que el impulso inversor bascula hacia el Mediterráneo.

Por su parte, el presidente de la Autoridad Portuaria de Algeciras, Manuel Morón, aseguró que es un eje «doblemente prioritario». «Es el camino natural de las mercancías con origen o destino en este puerto o en las grandes industrias de Campo de Gibraltar. La conexión directa Madrid-Burgos acortaría las distancias y haría más competitivo aún el encaminamiento de las mercancías por este eje», dijo.

Morón indicó que permitiría aprovechar la «gran conectividad» marítima internacional que ofrece Algeciras y, a su vez, los puertos del norte peninsular, en especial el de Bilbao. Para ello, reclamó al Gobierno la mejora de la línea de 176 kilómetros hasta Bobadilla.

Finalmente, el presidente de la Cámara de Comercio de Ciudad Real, Mariano León, sostuvo que es una infraestructura de «suma importancia» y defendió que presenta «menor complejidad» que el costero a la hora de su ejecución, además de contar con doble línea en prácticamente todo su recorrido.

«Las grandes redes de infraestructuras son condición necesaria para el desarrollo económico de cualquier territorio, ya que sin ellas no hay futuro. En este caso, hablamos de un corredor ferroviario estratégico que tendrá una incidencia directa en nuestra provincia fomentando su desarrollo económico al tratarse de un generador de riqueza y empleo, favoreciendo la implantación de nuevas empresas y la salida de nuestros productos a distintos mercados», concluyó.

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