'La comida no se tira' reduce el exceso de comida en centros escolares

Imagen de un menú de un comedor infantil.

La Consejería de Educación logra reducir las sobras de los comedores escolares un 25% gracias al desarrollo de talleres específicos

ICALLeón | Valladolid

La Consejería de Educación participa este jueves en Madrid en foro organizado por la Asociación Española de Codificación Comercial contra el desperdicio alimentario, en el que expondrá su experiencia en el desarrollo de talleres en los comedores escolares dirigidos a la reducción de sobras.

Estos alimentos son donados para que la Junta los incorpore al protocolo del servicio de entrega de alimentos de la Red de Protección. Así, en los dos trimestres desde la aplicación de la medida se han donado más de 60.000 raciones y en los 54 centros en los que se desarrollaron los talleres se logró una disminución media de un 25 por ciento del desperdicio.

En diciembre del año pasado, se firmó un acuerdo por parte de los consejeros de Familia e Igualdad de Oportunidades, Alicia García, y de Educación, Fernando Rey, junto con los representantes de las empresas concesionarias del servicio público de comedor escolar y con los de las confederaciones de padres y madres y la Federación de Estudiantes de la Comunidad, en el que se incluía actuaciones en el comedor escolar tendentes a la adquisición de hábitos saludables y sostenibles con el medio ambiente.

Gestión de menús sobrantes

Entre estas actuaciones se incluyó la gestión de los menús sobrantes y no utilizados en el comedor y su entrega a entidades sociales y bancos de alimentos con el objetivo de educar en valores a los escolares acerca de la realidad social de sectores más desfavorecidos, promoviendo así una gestión más ecológica y eficiente de los recursos a la vez que se potencia la solidaridad y la equidad en el ámbito educativo de la Comunidad.

Concretamente, Serunión puso en marcha el programa ‘La comida no se tira’, desde marzo 2017 en 56 centros públicos de León, Palencia, Segovia y Zamora donde se ha reducido el desperdicio alimentario en un 25 por ciento de media, además los excedentes se han donado al Banco de Alimentos de Valladolid. Por su parte, Ausolán-Igmo, está elaborando una iniciativa que desarrollará a lo largo del presente curso escolar ‘La R de reducir’ y dona ya los menús al Banco de Alimentos de Burgos. En el caso de Aramark, ha implementado el ‘Proyecto RRR en el comedor escolar’ y ha donado al Banco de Alimentos tanto menús como materias primas.

Comedores Colectivos de Celis ha organizado diversos talleres sobre reciclado activo con reutilización de material de desecho y ha realizado donaciones al Banco de Alimentos. Finalmente, Clece-GH de Luz ha desplegado el proyecto: ‘Reducción y concienciación del desperdicio alimentario en los comedores escolares de Salamanca’, con diversas actuaciones de fomento de hábitos y alimentación saludable y ha realizado donaciones a entidades sociales.

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