Así será la central de biomasa de Navatejera

Leonoticias trata de arrojar luz sobre el proyecto de la central de biomasa que el Somacyl ubicará en León, en el que es hasta el momento su «proyecto más ambicioso» en esta energía

NACHO BARRIO RedacciónNOELIA BRANDÓNVídeo

El aterrizaje de la biomasa en León ha generado opiniones, sentimientos y manifestaciones encontradas. Siendo una energía promovida desde la Junta de Castilla y León, su desembarco en tierras del Bernesga y el Torío ha encontrado ciertas trabas que fueron un camino sencillo en otras provincias.

El proyecto primero miró hacia Eras de Renueva, después al barrio de Cantamilanos y finalmente fue Navatejera el lugar elegido. Una ubicación cuestionada por algunos vecinos, en cuyas pancartas se apunta a que la instalación de una central de este tipo provocará perjuicios en la salud de los habitantes de esta junta vecinal perteneciente a Villaquilambre.

Por contra, Junta y Somacyl lo ven claro. La biomasa es una energía «moderna, eficiente y limpia» que supondrá «importantes ahorros» a varios niveles. Sobre la cercanía que denuncian los detractores, defienden que estas centrales necesitan estar junto a las poblaciones «ya que la energía térmica, a diferencia de la energía eléctrica, solo se puede transportar de forma eficiente pequeñas distancias».

Mucho se ha hablado y escrito sobre la biomasa hasta el momento. Buscando el análisis, los datos y una explicación certera, leonoticias se sumerge en todo lo que engloba a esta energía para tratar de arrojar luz sobre la cuestión, en un esfuerzo en el que será el lector el que saque sus propias conclusiones.

¿Cómo funciona una central de biomasa?

Este es uno de los puntos que más controversia y dudas han generado. La realidad es que todo empieza en las calderas. En ellas se quema la biomasa, que en este caso será la madera natural procedente de la masa forestal en un radio de cien kilómetros, madera que principalmente será de chopo, pino y roble.

De esta forma, las calderas cuentan con sistemas de control avanzado con las que alcanzar un punto de combustión concreta gracias a un sistema de triple inyección de aire. Al quemarse la madera se genera un humo caliente que, en un intercambiador, eleva la temperatura del agua en su salida a la chimenea. El resultado es el de conseguir agua a 91 grados, que será la que salga a la red.

Así, la planta distribuye a lo largo de la ciudad el agua caliente por una serie de canalizaciones, basadas en un sistema de dos tubos de impulsión y retorno de agua completamente aislados, que tiene pérdidas de menos 0,2 décimas de grado por kilómetro.

Sala de control de la central de la Universidad de Valladolid. Los técnicos pueden controlar los procesos e incidencias desde el teléfono móvil, lo que supone un avance notable y resta saturación a esta sala. / N.B,

Así, el transporte de energía térmica es eficiente a lo largo de distritos urbanos y, al tener una única planta la combustión, el control según Somacyl es mayor, ya que siempre hay técnicos controlando que nada falle.

¿Cómo será la central de Navatejera?

Bajo el nombre de 'District City Norte de León', «es sin duda el proyecto más importante que desarrollamos en la actualidad», como asegura el director general de Calidad y Sostenibilidad Ambiental de la Junta de Castilla y León, José Manuel Jiménez.

El proyecto recoge que la planta de Navatejera tenga una potencia térmica final de cuarenta megawatios cuando esté funcionando a pleno rendimiento, o lo que es lo mismo, el doble de lo que ahora genera la central que abastece a la Universidad de Valladolid. De inicio, la planta comenzará con una capacidad máxima de 24.

En un primer momento, el objetivo del proyecto era prestar servicio exclusivamente al Barrio de Eras de Renueva y, por tanto, se planteó la ubicación de la central en una situación céntrica dentro de este entorno urbano. Finalmente, el Somacyl señala que estas opciones fueron desechadas debido a que se decidió ampliar la zona de influencia del proyecto al Campus de la ULE, al Complejo Hospitalario y a otras zonas cercanas, como la población de Navatejera.

La futura central aparece en sombreado sobre la vista aérea.

Desarrollándose progresivamente en varios años, la central tendrá tres fases. «Se espera que en dos o tres meses esté presentado el proyecto en el Ayuntamiento de Villaquilambre, tras lo que se tardaría entre un año y medio o dos en construir», explica Sergio Lara, responsable del departamento de Energías Renovables del Somacyl.

La central se serivirá de la biomasa que genera la provincia en un radio de cien kilómetros con Navatejera como centro. Sea como fuere, León es la provincia de la Comunidad con mayor superficie forestal con un millón de hectáreas, lo que produce «una cantidad de biomasa enorme cuya recogida contribuirá, además, a la limpieza de los montes, lo que evitará en buena medida los incendios», como argumenta el José Manuel Jiménez.

Estará ubicada en una parcela de titularidad de la Junta Vecinal de Navatejera, actualmente en desuso, situada en la parte norte de la ronda exterior de León.

Vista aérea de la ubicación de la futura central.

¿Qué zonas abastecerá?

La planta tratará de dar solución de calefacción y agua caliente a seis sectores de la ciudad, creando una red «moderna y eficiente» que llegará a Navatejera, Eras de Renueva, la zona de Condesa de Sagasta, Inmaculada- Centro, Mariano Andrés y Carretera Asturias y la zona del Hospital y la Universidad. Descubra aquí las zonas al detalle.

¿Qué se busca con la instalación de la Central?

La biomasa es una energía limpia y así lo ven desde la Junta. «Los sistemas de filtrado y de control que tienen las centrales de biomasa no los tiene ningún sistema de calefacción», director general de Calidad y Sostenibilidad Ambiental de la Junta de Castilla y León, José Manuel Jiménez.

Su instalación «supondrá sustituir cerca de 350 sistemas de calefacción privados, obsoletos muchos de ellos, por un sistema limpio, eficiente y barato que no solo cumple la normativa española, sino también la europea».

Uno de los tubos, preparado para ser instalado. / N.B.

Pero sin duda el dato que más remarca el Somacyl es el siguiente. La biomasa es neutra en la emisión de CO2, lo que conlleva que la planta reduzca con su actividad las emisiones en un 94,2%.

¿Generará empleo?

Desde el Somacyl se apunta a que sí. La empresa pública de la Junta de Castilla y León entiende que podría generar cerca de cuarenta empleos en los montes leoneses y diez en la propia planta.

Inversión y plazos

En una primera fase, la inversión será cercana a los ocho millones y medio de euros, fase en la que se llegará a producir 24 megawatios. Posteriormente, y en función de la demanda, la instalación progresiva de calderas dará con ujna segunda fase (que supondrá unos dos millones y medio de inversión) y una tercera, que llegará a los cuatro. Por tanto, la inversión total prevista en el proyecto es de quince millones de euros sin IVA, que serían 18 después de impuestos.

Interior de una de las calderas. / N.B.

Biomasa que entra en combustión.

Obras de construcción de una central en Valladolid.

Fotos