Castilla y León, Asturias, Aragón y Galicia exigen una financiación que atienda al coste real y efectivo de los servicios

Los cuatro presidentes, junto al alcalde de León, este lunes, ante el Palacio Conde Luna.

El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, Galicia, Alberto Núñez Feijoo, Asturias, Javier Fernández, y Aragón, Francisco Javier Lambán firman en León una declaración institucional en la que exigen una financiación autonómica en la que no se castigue a las más cumplidoras y que garantiza la prestación de los servicios públicos con la misma calidad en cualquier territorio, atendiendo al coste efectivo según la orografía, el envejecimiento o la superficie

A.CUBILLASLeón

¿Qué se puede hacer hoy para evitar la despoblación y recuperar las zonas rurales, para mejorar la financiación o para luchar por una mejor política energética? A esa compleja pregunta han buscado respuesta este lunes en el Palacio Conde Luna de León cuatro presidentes autonómicos.

Comparten intereses fruto de unas características socioeconómicas comunes, una relación de vecindad y vínculos históricos que les ha permitido desarrollar un marco conjunto de cooperación con una serie de iniciativas y actuaciones que “juntos y no aislados serán más eficaces”.

La capital leonesa ha sido este lunes el escenario de la cumbre de presidentes de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, Asturias, Javier Fernández, Aragón, Galicia, Alberto Núñez Feijoo, Asturias, Javier Fernández, y Aragón, Francisco Javier Lambán, que han sumado fuerzas en su lucha por la despoblación y una financiación justa, que atienda al coste reales de los servicios y no castigue a las autonomías cumplidoras.

Y así lo han materializado en la firma de una declaración institucional en la que ha remarcado la urgencia de dar luz verde a un nuevo modelo de financiación autonómica que garantice la prestación en todos los territorios de los servicios públicos en condiciones de igualdad, con independencia del lugar donde resida.

Durante su intervención Juan Vicente Herrera ha remarcado la importancia del encuentro de este lunes en León advirtiendo, de mano, que las cuatro comunicades representadas en esta cita suponen más del 36% del territorio nacional.

Herrera, ha remarcado la necesidad «prioritaria y urgente» de una mejor financiación que debe acelerarse en la presente legislatura. Un modelo de financiación que exige «dotar a las comunidades» de los elementos económicos suficientes para prestar con igualdad servicios comunes a la sociedad.

Al mismo tiempo ha incidido en la necesidad de corregir «los dédicit de financiación» reforzando los recursos del sistema a los ingresos totales del Estado. Un modelo de financiación que debe parti de «las necesidades de gasto reales. Se deben tener en cuanta en mayor medida variables como la orografía, dispersión, envejecimiento o la baja tasa de natalidad».

En esta misma línea se refirió su homólogo en Galicia, que ha remarcado que lo que buscan son “las cuencas claras”. El coste efectivo de lo que cuesta prestar una servicio, lo que haría un Estado que no estuviese descentralizado. Nunca se haría un sistema de financiación exclusivamente en función del número de habitantes sino del coste efectivo”, resumió Feijóo.

Además, ante el resto de presidentes de Asturias, Galicia y Aragón, Herrera ha insistido en la «lealtad institucional» pero reclamando justicia en la financiación para acometer con garantías retos como la ley de dependencia.

La trampa del solitario

Los cuatro mandatarios coincidieron en señalar que la necesidad de corregir los déficits de financiación, lo que exigirá un incremento de los recursos, y crear un sistema pensado para las personas y no para los territorios.

De esta forma mostraron su rechazo a la polémica quita de la deuda que en su día barajó Hacienda y que supondría un claro perjuicio a comunidades más cumplidoras como las que representan, territorios leales y solidarios en el marco constitucional.

En esta línea, Feijóo fue el más crítico, que recordó que las cuatro comunidades allí representadas son solidarias y se muestran conformes a ayudar aquellas con dificultades. Si bien, remarcó que ellos han cumplido y, como tal, no es posible que los cumplidores se vean perjudicados en el reparto de financiación.

“Si todos hubiéramos cumplido con el déficit, España no tendría problemas de déficit público y no estaríamos con problemas de consolidación fiscal”, remarcó el presidente gallego, que advirtió que espera no escuchar nunca más a nadie que insinúe que las comunidades que más han gastado es porque estaban infrafinanciadas, “porque eso quiere decir que no conocen como se gestó el sistema de financiación vigente”.

En esta línea, calificó de injusto que los “desvanes de unos pocos” sirvan de excusa para reprochar el sistema actual y se achaque el problema de la recisión a las comunidades, “cuando hemos demostrado que se puede gestionar con solvencia”.

Un discurso que también sostuvo Herrera, que advirtió que premiar a aquellas autonomías que han generado un mayor endeudamiento al Estado supondría que se están haciendo trampas y perjudicando aquellos que han cumplido. “No lo vamos a consentir”.

Reto demográfico

Un pacto además en el que además urge medidas de impacto contra la despoblación, un problema que debe entenderse que es del conjunto de los españoles, según advirtieron, y que como tal debería ser atendida como una prioridad política, porque de él dependerá la supervivencia económica del Estado.

Un problema que exige reforzar las estructuras rurales, entre otras cuestiones, con la puesta en marcha de una estrategia territorial contra la brecha digital, que permita la supervivencia de la España más vacía.

El planteamiento es que abarque las medidas que permitan alcanzar los objetivos europeos de banda ancha ultrarrápida (cobertura de más de 30Mbps para toda la población en el año 2020 y la mitad de hogares contratados de más de 100Mbps).

Principios que calificaron de coherentes y justos y que, según advirtieron no cambiaran conforme a las siglas que gobiernen España, porque son los principios de los ciudadanos.

Después de la reunión de trabajo en el histórico Palacio del Conde Luna los presidentes de Castilla y León, Asturias, Galicia y Aragón comieron juntos en uno de los establecimientos más tradicionales del casco antiguo de la capital leonesa, la Bodega Regia, y se trasladaron a San Isidoro, donde pudieron visitar el Cáliz de Doña Urraca.

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