la carpa sobrevive al domador

El Circo Holiday se instala en León con el reto de ilusionar a grandes y pequeños en una apuesta clara por reinventarse tras la prohibición municipal de contratar con circos que tengan animales

Carpa del circo Holiday. / Sandra Santos
NACHO BARRIO León

El miércoles se eleva la carpa. El montaje, el que solo los que lo sufren saben lo que significa, va alcanzando sus remates finales. El circo ya parece un circo y mañana hay función. Una función diferente porque en León, tras la aprobación de una moción municipal, no se contrata con circos que tengan animales.

Ramón Sacristán es el jefe del Circo Holiday, una empresa sobre ruedas que emplea a 62 trabajadores en una ciudad andante compuesta por veinte camiones. «Hay que reinventarse, como nosotros llevamos más de 25 años en esto y queremos morirnos en esto hemos apostado por números muy llamativos».

Ante la falta de fieros leones, el Circo llena las dos horas y cuarto de espectáculo con un 'show' de láse «con un artista venido de Las Vegas», que van de la mano de números de rulo y trapecismo en una constante intención de innovar.

La pregunta no tarda en salir. ¿Se puede vivir del circo? «Se puede vivir, pero no te haces millonario, vivimos dos familias de ello y esos sueldos salen del circo. No está esto en sus mejores momentos, pero es el espectáculo del más difícil todavía, nunca llegaremos a pasar hambre porque a una mala podríamos hacer el espectáculo en plena calle».

El Circo Holiday estará en León del 5 al 15 de octubre, coincidiendo con las Fiestas de San Froilán, en la campa situada junto a Carrefour. Los shows se celebrarán los dos jueves y viernes a las 18:30, los sábados a las 17:00 y 19:30 y el domingo a las 17:00.

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