La aventura de Ramón Gutiérrez ya ha comenzado

El empresario y aventurero leonés se ha puesto en marcha este domingo en su reto de cruzar a remo el Océano Atlántico

Ramón Gutiérrez arrastra su embarcación hasta el mar para iniciar la aventura./
Ramón Gutiérrez arrastra su embarcación hasta el mar para iniciar la aventura.
DANI GONZÁLEZ

Casi 5.000 kilómetros y dos meses en alta mar. A esto es a lo que se enfrentará a partir de este domingo el empresario y aventurero leonés Ramón Gutiérrez. Un reto, una odisea, un desafío. Todo ello en una embarcación a remo con la que tratará de cruzar el oceáno, quizá, más 'violento' del planeta.

Desde la capital de Senegal, Dakar, el leonés ha partido este domingo, a las 14:00 horas, hora española, hacia esta aventura. Se ha adentrado en el mar, en solitario, en una embarcación de ocho metros de eslora y 1,6 metros de manga.

El reto es mayúsculo. Durante 60 días 'perdido' en el Atlántico, remando sin parar, tratará de alcanzar la costa de la Guyana Francesa, a donde espera llegar después de haber recorrido 4.700 kilómetros de mar.

En el interior de esta embarcación tan sólo hay dos pequeños compartimentos. En uno de ellos, de un metro de ancho por 1,80 de largo, descansará el poco tiempo que tenga para ello. Allí también se encuentran los equipos de navegación, la batería que se recarga con dos placas solares, los equipos de comunicación y la desalinizadora para obtener agua potable durante los 60 días de navegación.

Reto de supervivencia

En el otro compartimento, con un espacio que se reduce a la mitad que el anterior, se almacenan los víveres para ese tiempo. Casi todo comida envasada y, a mayores, varios anzuelos que en caso de emergencia le permitirán 'vivir del mar'.

Esta es la aventura que compartirá con otros cuatro navegantes franceses, aunque las corrientes marinas arrastrarán a cada uno a posiciones distintas y su contacto visual será escaso.

Después de comprobar que todo estaba listo, tomar un poco de aire y tomar impulso, la aventura de Ramón Gutiérrez ha zarpado. No verá ni pisará tierra en dos meses, en busca de completar una de las mayores odiseas que se recuerdan y, sin duda, el reto más grande que se ha planteado. «La gente puede pensar que soy un loco, pero no es así».

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