La Aemet prevé un invierno más cálido de lo normal y no se espera lluvia por encima de la media en esta época

El delegado territorial de la Aemet, Juan Pablo Álvarez, presenta el balance del otoño y adelanta las previsiones del invierno./Cacho
El delegado territorial de la Aemet, Juan Pablo Álvarez, presenta el balance del otoño y adelanta las previsiones del invierno. / Cacho

Los meses de septiembre, octubre y noviembre dejaron un otoño seco y muy cálido en zonas del oeste y el sur de la Comunidad, con un grado por encima del promedio de 1981-2010

ICAL

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) anunció este miércoles que las previsiones para el invierno que comienza mañana y durará 88 días, presentan temperaturas más altas de lo normal, especialmente en enero y marzo, aunque se mantengan en el inicio invernal las mañanas frías y algunas heladas. En cuanto a las lluvias, en principio no se espera que se produzcan por encima de la media normal en esta época como para poder resolver la situación de sequía prolongada.,

«Es complicado predecir más allá de los próximos diez días y mucho más saber lo que ocurrirá en tres meses», según señaló el delegado de la Aemet en Castilla y León, Juan Pablo Álvarez, aunque, al menos, sí está previsto que 2017 termine con precipitaciones al entrar un frente nuboso en la tarde del 25 de diciembre que traerá algunas lluvias hasta el 31 de diciembre.

«Hay una tendencia significativa a que llueva un poco más de lo normal durante los meses invernales especialmente en Burgos, Palencia, Norte de León y la zona de Sanabria en Zamora, haciéndolo en menor medida en Soria, Segovia y el sur de Burgos, donde los valores de las precipitaciones entrarían dentro de lo normal», añadió.

A su vez, Álvarez dijo que se prevé en los próximos días la aparición de nieve en cotas bajas y que la mayor acumulación se dé en la montañas. «Respecto a los inviernos de los últimos años es previsible que se dé una mayor tendencia a la existencia nevadas, lo que es positivo, ya que en enero no se esperan lluvias por encima de los valores normales», concretó.

Para los primeros días de 2018 está previsto el regreso de un ambiente anticiclónico, dijo, y pueden darse episodios de lluvia aunque, en principio, serían escasas. En opinión del delegado territorial de la Aemet, el cambio climático se está percibiendo en los últimos años «al registrarse en general durante el invierno temperaturas menos rigurosas y veranos más calurosos de forma palpable».

Otoño de cálido a muy cálido

En cuanto al resumen del otoño de 2017 la Agencia Estatal de Meteorología dejó un balance que calificó de cálido, llegando a ser muy cálido en zonas del oeste y el sur de la Comunidad, con valores que se situaron un grado por encima del promedio histórico del periodo 1981-2010. Las temperaturas máximas tuvieron un promedio de 2,7 por encima de la media, igualando la cifra de 1941, mientras que los registros nocturnos se situaron por debajo de su valor esperado en septiembre, octubre y noviembre, siendo 0,8 grados inferiores a su valor medio.

Septiembre tuvo un calor normal en la mayor parte de la Comunidad, si bien en el este y el extremo norte fue frío, mientras que en el este de la provincia de Zamora y en el Valle del Tiétar de Ávila fue cálido. Octubre se presentó extremadamente cálido, el segundo dato más alto desde octubre de 2014, mientras que en el este y el centro fue cálido, con una media de en torno a 3 grados por encima del promedio mensual. «La temperatura media diurna fue ‘efeméride’ en todos los observatorios de Castilla y León, situándose por encima de 5,5 grados el promedio histórico», señaló Álvarez. La temperatura mínima, sin embargo, estuvo próxima a lo normal con -6 grados el día 31 en Vagarienza (León).

Por su parte, noviembre fue normal en cuanto a la temperatura media sin desviación significativa respecto a su promedio, ya que las temperaturas diurnas y nocturnas tuvieron un comportamiento opuesto y en la misma proporción cercano a los 2 grados. En toda la Comunidad se superaron los 18 grados con un valor extremo de 23,8 el día y en Candeleda (Ávila) y se registraron, de media, 16 días de heladas.

En la mayor parte del trimestre las temperaturas máximas del trimestre del trimestre se situaron por encima de lo esperado, y destaca el episodio comprendido entre el 20 de septiembre y el 17 de octubre, llegando a superar en 10 grados su promedio. Como dato relevante, se resalta en el resumen la importante oscilación térmica diaria, que fue de en torno a 20 grados entre los días 8 y 14 de octubre.

Déficit de lluvias otoñales

El periodo otoñal, según la delegación territorial de la Aemet en Castilla y León, fue extremadamente seco, aunque en algunas zonas, sobre todo el noroeste y sureste, el balance deja un otoño muy seco. Teniendo en cuenta los registros de los observatorios metereológicos se trata del trimestre otoñal más seco desde 1951, llegando a ser ‘efeméride’ en los centros de medición de Valladolid y Valladolid-Villanubla.

Las precipitaciones estuvieron comprendidas entre 35 y 66 litros por metro cuadrado, frente a la cifra de 95 y 162 litros del mismo periodo del año anterior, con un déficit acumulado que se sitúa en torno al 70 por ciento respecto al promedio histórico. Las lluvias más escasas se dieron en el sur y el este de la provincia de Valladolid, así como en zonas limítrofes del norte de Ávila y Segovia.

Sólo hubo valores superiores a los 150 litros por metro cuadrado en el norte de Burgos y zonas próximas a los Picos de Europa. Aunque noviembre fue el mes otoñal con mayores registros pluviométricos, volvió a dejar déficit de precipitación de en torno al 45 por ciento respecto al promedio. También llegaron nevadas la primera decena del mes, aunque en las cotas altas no superaron los 10 litros por metro cuadrado.

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