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Eduardo Fernández y Antonio Silván se saludan en la jornada del viernes.
Eduardo Fernández y Antonio Silván se saludan en la jornada del viernes. / ICAL

Resaca tensa en un PP de León herido

  • Las primarias en el Partido Popular de la Comunidad dejan rencillas entre miembros de la formación visibles en las redes sociales | Fernández Mañueco, como recordaba el presidente de los populares leoneses, Eduardo Fernández, tendrá grandes labores de costura por delante para «restañar heridas»

Una vez pasada la fiesta para algunos y la noche amarga para otros, el amanecer del sábado proyectaba luz sobre un Partido Popular castellano y leonés que despertaba con notables magulladuras. Tras la votación en las primarias del partido en la Comunidad, en las que Fernández Mañueco logró imponerse en siete de las nueve provincias, la piel de la formación conservadora luce el sábado brechas para las que el alcalde de Salamanca se antoja único curandero.

Y si las urnas arrojan vencedores y vencidos a nivel autonómico, no hay que buscar en casa ajena para toparse de lleno con los duelos y quebrantos. En el PP en León, donde pareció en muchos momentos que todos cerraban filas por el precandidato Silván, tres de cada diez optaron por la opción charra.

Pocos secretos existen a estas alturas sobre preferencias y el cajón de los truenos no iba a tardar en abrirse. Así, en las últimas horas las redes sociales recogían la mezcla de pareceres entre los populares a cuenta de una imagen en la que el presidente de las Nuevas Generaciones de León, Javier Santiago, compartía salida nocturna con algunos afines a la candidatura de Fernández Mañueco. La instantánea dio pie a ciertas dudas y puso sal en una herida que tardará en cicatrizar.

Cirugía necesaria

Precisamente de esa labor de zurcido hablaba el viernes el presidente del partido en León, Eduardo Fernández, manteniendo la idea una vez pasadas las horas, ya el sábado. «Hay que establecer puentes en la línea que apuntó Antonio Silván, que recogió el sentir de León asegurando que tiende la mano a Fernández Mañueco». Así, defendió la bidireccionalidad de la intención: «Él [por Mañueco] dijo que tenía amigos en León, hablando por Toño y por mí mismo».

Si se hablaba de cirugía para curar heridas, también se toca el manual de mecánica para explicar lo sucedido. «Hemos vivido un proceso nuevo en el partido, por eso ha habido tensiones que irán desapareciendo según el engranaje esté más engrasado». Fijando la vista en lo concreto, Fernández concedió que «yo pedí perdón a los afiliados por los problemas surgidos con los listados, tuviéramos o no responsabilidad, porque la burocracia no puede estar por encima del papel que ellos juegan».

¿Cómo establecer puentes?

En medio de la tensión, lo de «tender puentes» se antoja tan necesario como complicado. Al menos a priori. «Hemos iniciado un proceso que no puede acabar aquí, porque los afiliados tienen que tomar parte de la vida del partido y esta no solo se basa en votar en primarias», defendía el presidente del PP en León. De esta forma, los puentes estarían en «centrarnos en lo que nos une, en un proyecto que sea bueno tanto para la Comunidad como para León con un mensaje de unidad único». Para Eduardo Fernández esto pasaría por una medida clave: «Hay que potenciar la relación con las organizaciones terrioriales, como en el caso de León, donde son fundamentales».

De cara a la cita del 1 de abril, el presidente se muestra convencido de que el PP llegará a la cita autonómica habiéndose liberado de la tensión, «porque aún está todo muy reciente».