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La Fundación CajaEspaña ultima la apertura turística de Botines y busca poner en valor su patrimonio

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San Jorge, en la fachada de Botines.

  • La actual fundación, que gestiona el patrimonio cultural de la extinta España Duero, quiere convertir Botines en un atractivo turístico más de la ciudad

Se acabaron las fotografías sólo desde el exterior al edificio Botines. En los primeros meses de 2017 los turistas que hasta la fecha se dan cita en la plaza situada ante la fachada del inmueble podrán, además, acceder al interior y conocer las 'tripas' de este emblemático edificio.

Es el empeño de la Fundación EspañaDuero, dispuesta a 'revitalizar' y sacar partido a este edificio neogótico construido por el arquitecto catalán Gaudí además de poner en valor todo el patrimonio del que dispone.

La también conocida como Casa Fernández y Andrés, además de 'Casa de Botines', es una de las tres obras que construyó el arquitecto Antonio Gaudí fuera de Cataluña, por lo que su estructura supone un atractivo innegable de cara al turismo y la promoción leonesa.

«Abrir Gaudí al público es un objetivo al que no se va a renunciar», se ha advertido desde la Fundación a leonoticias. La apertura conllevará, en el interior, mínimas obras de adecuación.

La historia

El 'edificio Botines' cuenta con estilo neogótico con influencias modernistas propias de Gaudi que se construyó entre 1891 y 1894.

Fue declarado Monumento Histórico en 1969 y en la actualidad es propiedad de Caja España, que lo habilitó como su sede central.

Mientras Gaudí se encontraba terminando la Casa Episcopal de Astorga, Eusebi Güell le recomendó para que construyera la sede de una empresa textil en el centro de León.

Simón Fernández y Mariano Andrés, propietarios de la empresa, antes propiedad de Joan Homs i Botinas (de ahí el apodo del edificio), encargaron al arquitecto catalán la construcción de un edificio de viviendas con almacén.

Levantando en diez meses

Gaudí diseñó entonces un palacio con aire medieval y numerosas características del neogótico que reforzó con las cuatro torres cilíndricas rematadas con pináculos que instaló en cada una de las esquinas.

La construcción de la Casa Botines se realiza en tan solo diez meses, lo que dio pie a que la población local extendiera rumores de la fragilidad del edificio y su posible derrumbamiento.

Este hecho indignó a Gaudí que solicitó un informe técnico para frenar la falta de confianza de los ciudadanos, según se recoge en la historia del inmueble. Los ingenieros no encontraron indicios sobre problemas de estructura por lo que los rumores fueron desmentidos.

El Palacio

El edificio consta de cuatro pisos, un sótano y un ático. Colocó las viviendas de los propietarios en el primer piso, mientras que los pisos más altos estaban destinados al alquiler. Reservó la planta baja para las oficinas. Los sótanos, por otra parte, se utilizaban como centro de almacenamiento de mercancías de la empresa textil que alojaba.

Cuando Caja España se hizo con el edificio, lo restauró respetando los diseños de Gaudí y corrigiendo los errores de antiguas reformas. Actualmente alberga exposiciones y oficinas de la caja de ahorros.

La entrada principal está coronada por una escultura de piedra de San Jorge, que muestra como éste mata un dragón con una lanza. Durante unos trabajos de restauración en 1950 los trabajadores descubrieron un tubo de plomo dentro de la escultura, en cuyo interior se encontraban planos originales firmados por Gaudí y recortes de prensa de la época.