Leonoticias

La soledad lleva a que el Teléfono de la Esperanza de León atienda 120 llamadas mensuales

vídeo

1.500 personas acudieron durante el 2015 / Inés Santos

  • El perfil es de una mujer de 35 a 50 años que llama principalmente por sentirse sola y por la necesidad de ser escuchada, aunque cada vez más hombres acuden a este servicio que promociona la salud mental

A veces una llamada de teléfono es capaz de devolver la ilusión a cualquier persona que de forma anónima necesite ser escuchada en momentos de soledad. A veces la esperanza se condensa en una llamada de teléfono. Una conversación que en algunos casos puede llegar a salvar vidas. 987 87 60 06 es el número de la asociación el Teléfono de la Esperanza al que el año pasado acudieron en León casi 1500 personas para en muchas ocasiones, simplemente ser escuchados.

Esta asociación fundada en 1971 por Serafín Madrid es declarada de utilidad pública un año después. Presente en 30 ciudades españolas, ha promovido la creación de centros en Europa, Estados Unidos y Latinoamérica. El Teléfono de la Esperanza cumple con la promoción de la salud mental en una sociedad despreocupada por trabajarla con el mismo cuidado que la salud física y desde aquí intentan fomentarla a distintos niveles, donde el más intenso es la atención en crisis a través de las llamadas anónimas.

más fotos

  • 'Tu voz se escucha siempre'

Cuando una persona decide marcar el teléfono de la esperanza, al otro lado le espera uno de los 45 voluntarios leoneses con la intención de «escuchar y acoger», valores que representa todo el equipo del Teléfono de la Esperanza en León con su presidenta Piedad Pacho Valbuena a la cabeza.

«Es importante escuchar en este momento, en esta sociedad que no escucha y en la que cada uno va a lo suyo, hay mucho individualismo. Al acabar la conversación se suele preguntar cómo te sientes ahora y normalmente contestan mucho mejor. Solo de haber sido escuchado, la persona ya se encuentra mejor», explica Piedad con la sensibilidad propia de quien ofrece una ayuda respetuosa y desinteresada.

Los voluntarios, pieza clave

45 voluntarios especializados son los encargados de organizarse en diferentes turnos y así estar disponibles para escuchar ininterrumpidamente durante todo el año. Mujer, de 35 a 50 años es el perfil de estas llamadas anónimas y en la mayoría de ellas está presente el conflicto familiar, discusiones o preocupaciones que necesitan ser expresadas y liberadas.

Cuando la llamada va más allá y expresa los deseos de esa persona de quitarse la vida, existe un protocolo de actuación, aunque a veces simplemente es necesario enfrentarse a ello y hablar. «El tema del suicido o de los deseos, no se tiene que obviar, ocultar, evadir, hay que expresarlo y hablar de ello», puntualiza Piedad Pacho.

La labor del Teléfono de la Esperanza también alcanza otros niveles a través de talleres en los que se trabaja por ejemplo la autoestima o la búsqueda de la felicidad. Talleres de aportación económica voluntaria y de donde suele salir participación para otro tipo de actividades, como la realización del Camino de Santiago y otras citas que fomentan ese importante trabajo en grupo con la asociacion como eje para ayudar a los participantes a seguir en otro camino, el del desarrollo personal.

Desde la asociación advierten que cada vez está más presente en nuestra sociedad la soledad, el individualismo y la incomunicación. Frente a esto, el teléfono de la esperanza ofrece un lugar donde tu voz se escucha siempre.