Leonoticias

«Solo cabe confiar en que Trump sea mejor en el futuro de lo que ha sido hasta ahora»

vídeo

Estudiantes de la Universidad de Washington en León.

  • Los estudiantes de la Universidad de Washington en León asumen con cierta incredulidad la victoria de Donald Trump, sin entender el vuelco electoral ni los resultados en estados como Florida a pesar de que reconocen que ninguno de los dos candidatos «entusiasmaban»

  • Recuerdan que el sueño americano es una utopía, temen el futuro próximo aunque recuerdan que un país no lo hace una sola persona

Make America Great Again” (Haz de Estados Unidos un gran país de nuevo). Es el lema, el slogan que ha elevado a Donald Trump a la Casa Blanca. Es la victoria del sueño americano que hoy marca el día a día de los estadounidenses dentro y fuera de su país.

Un proceso electoral que han seguido de cerca, con expectación pero sobre todo con mucha incredulidad, los estudiantes de la Universidad de Washington de León. Un vuelco electoral que no preveía ninguna de las encuestas y que deja un sabor amargo entre estos jóvenes.

Desde la madrugada han seguido de cerca este proceso electoral que ha calificado de “surrealista”. Es más, hoy aseguran no encontrar las palabras para describir cómo se sienten aunque aseguran que la decepción les invade.

“Es difícil aceptar estos resultados”, reconoce Jenne, que al igual que la mayoría de sus compañeros es natural del estado de Washington, donde Clinton se impuso al que ya es cuadragésimo quinto presidentes de los Estados Unidos. También en Hawai y Minnesota.

Pero tampoco sale de su asombro, Troy es el único estudiante de este centro natural de un estado, Arizona, donde Trump se ha impuesto. Sin embargo, para este joven la victoria del magnate estadounidense es una broma “difícil de creer. Estoy muy triste”.

Intentan explicar la victoria en determinados estados tradicionalmente demócratas así como los resultados en Florida, donde en contra de todo pronóstico se impusieron los republicanos. “Estoy un poco confundido. Nunca imaginé esto”, asegura Liam.

Creen que la victoria de Trump se debe al “odio” que despertaba su contrincante. Al fin de cuentas, aunque reconocen que ninguno de los dos candidatos les ilusionaba, nunca imaginaron que el magnate americano alcanzase la Presidencia. “Creo que mucha gente le votó porque para ellos Hillary Clinton era peor, hay mucha gente que la odia”, asegura Leslie, que lamenta que al final se impusiese el ‘Make America Great Again’ frente al ‘Stronger Together’.

La incógnita del futuro

Ahora miran con recelo el futuro, confiando eso sí, en que Trump no cumpla con algunas de sus promesas más polémicas, en que modere sus discurso y se aleje del miedo y el terror que ha centrado sus campaña electoral. Eso sí, creen que difícilmente podrá unir un país fragmentado.

“Espero que Trump sea mejor en el futuro de lo que ha sido en el pasado”, aseguraba Leslie, que coincide con Suzanne, profesora de la Universidad, al confiar en que no vaya a haber un gran cambio “dado que existe un equilibrio entre el Congreso y el Senado que hace que Trump no tenga todo el control que piensa que tiene”.

Cheyenne, que tampoco se muestra satisfecha con los resultados aunque acepta el sistema democrático, recuerda que este resultado marcará un punto de inflexión. “Es un momento muy fuerte en la historia de Estados Unidos principalmente para el progreso de los derechos civiles”. Es más, se muestra confiada en que su país va a cambiar considerablemente. Más aún, según señala Troy, cuando ahora es una de las personas más poderosas del mundo.

Y es que estos jóvenes no encuentran razones que expliquen este vuelco electoral. Quizá la reconstrucción del sueño americano caló en una sociedad que desde la lejanía no se entiende. “El sueño americano no es más que una fantasía. Lo que cuenta es el trabajo diario de cada uno y tener la idea de que vas a llegar a Estados Unidos y que todo va a ser más fácil es una fantasía. No existe ese sueño”.

Unos resultados con lo que hoy alguno de ellos reconocen sentirse un poco avergonzamos de la imagen de su país e incluso ya preguntan a sus profesores cómo pueden conseguir la nacionalidad española. Aunque bromas al margen, intentan mirar con optimismos el futuro de Estados Unidos, porque según recuerdan, un país no lo hace una sola persona.