Leonoticias

Más de 5.000 enfermeros buscan en León una de las 392 plazas del Sacyl a repartir entre 19.000 opositores

  • Ocho facultades de la ULE han acogida las primeras pruebas de la convocatoria que el TSJCyL tumbó a las puertas de su celebración |Los opositores creen insuficiente la oferta tras ocho años sin convocatoria y exigen mayores oportunidades de acceso

Nervios pero ante todo expectación y mucha ilusión. No era para menos. Han tenido que pasar ocho años para que se repita esta imagen. León, junto a Salamanca y Valladolid, ha sido la sede este domingo de la primera convocatoria pública de Enfermería en Castilla y León desde el año 2008.

  • A por una plaza del Sacyl

El ir y venir de coches ha marcado desde primera hora la actividad del campus de Vegazana donde hasta ocho facultades han abierto sus puertas para acoger a los más de 5.000 opositores que se han dado cita en la capital leonesa para afrontar estas pruebas. Tendrán que responder a 90 preguntas tipo test y superado el rango, es decir, si aprueban, ya competir en concurso.

Una convocatoria que hace justo ahora un año que el Tribunal de Justicia de Castilla y León anulaba por ser contraria a la normativa vigente y que ofertaba 554 plazas. Chasco, desilusión y mucho esfuerzo, dedicación y dinero tirado por el suelo en cuestión de minutos que este domingo sin embargo se ha vuelto a poner a prueba.

Ahora no se ha podido alcanzar las mismas cifras de plazas a pesar de que han reunido sobre todo a los enfermeros que no pudieron presentarse entonces, además de los que se hayan podido incorporar después a esta oferta laboral. Por delante, 392 plazas a repartir entre 19.000 aspirantes.

Una oferta escasa

Muchos se prepararon a conciencia para ese examen. Es el caso de Vicente Sánchez, un enfermero que hace un año veía truncadas sus ilusiones de futuro por un fallo judicial que, según se temía, escondía una mala decisión política. Este domingo se enfrenta por fin a un examen por el que, reconoce, lleva esperando ocho años.

“Tengo ganas de pasar este trago después de un año muy duro en el que he estado especialmente descentrado y en el que no ha habido mucho ánimo de estudio”, asegura Vicente, que hace un año reconocía también a leonoticias que no tenía nada por lo que luchar. Un año más tarde, se muestra más ilusionado y con ganas de ver qué su esfuerzo ha merecido la pena.

Sin embargo, se sincera y reconoce que las posibilidades son pocas. Al fin de cuentas, entiende que las plazas son mínimas. “Tras ocho años sin oferta pública creo que es hora de progresar y demostrar de qué se está saliendo de la crisis y no se entiende una oferta tan baja cuando hay plazas que no están en esta convocatoria”, lamenta Vicente.

Una visión que comparte con Javier Olán García, un joven leonés que regresa a su tierra desde Fuerteventura para intentar buscar una plaza en su ciudad natal. Recuerda el “chasco” vivido el año pasado con la anulación de la plaza cuando “llevaba años preparándose”.

Es su segunda oposición en Castilla y León, la última en 2008, y por ello considera que las plazas son escasas. Es más, entiende que es necesario la convocatoria de oposiciones con una mayor periodicidad, dando opción a la gente que lleva menos tiempo en el mercado de conseguir cierta estabilidad.

Oposición de Enfermería en un aula de la facultad de Derecho de León.

Oposición de Enfermería en un aula de la facultad de Derecho de León.

El todo o la nada

Una opción pensada para algunos como un trampolín a la estabilidad laboral. Para otros, simplemente como una oportunidad. Es el caso de Lorena Ucérica, que desde Bilbao, decidió presentarse a estas oposiciones “para probar suerte”, consciente de las escasas posibilidades ante el bajo número de plazos. “Somos muchos apuntados y pocas plazas”.

Algo que no entiende dado el plazo transcurrido desde la última oposición de Enfermería la Sacyl. “Al final se aprovechan de las situación. Aunque sacaran 50 plazas el número de opositores sería el mismo”, asegura Lorena, que además lamenta que éstos exámenes sean su única salida profesional.

“Tenemos trabajos esporádicos a través de las sustituciones y no está mal pero si te planteas un trabajo indefinido las oposiciones son la única opción. En unas horas te juegas todos tus años de experiencia sin valorar la capacidad como trabajadora. No lo veo justo”.

En la misma situación se encuentra Violeta Lago, otra joven de Bilbao que, aunque el año pasado no optó a la convocatorio anulada, califica lo ocurrido como una “tomadura de pelo. Los opositores pagan unas tasas que no se han devuelto y no se entiende que ocurra una situación así”.

No hay repasos de últimas horas aunque sí manojos de nervios cuando uno a uno empiezan a hacer el llamamiento de los opositores, la mayoría de Castilla y León y las comunidades limítrofes. Unas horas en las que te juegas el todo o la nada en un domingo en el que cientos de enfermeros buscaron desencadenarse de las interinidades y sustituciones que marcan el día a día de un alto porcentaje de los enfermeros en la sanidad pública.