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Un leonés en el germen del nuevo 'Centro Izquierda Nacional'

Santiago Trancón.
Santiago Trancón.
  • Santiago Trancón, leonés, profesor y escritor, antiguo militante del PSOE, autor del Manifiesto de los 2.300, lanza un proyecto que pretende defender sin «complejos» la soberanía nacional

El exdiputado de Ciudadanos en el Parlamento catalán Antonio Robles ha registrado un nuevo partido político, llamado "Centro Izquierda Nacional" que, entre otras cosas, pretende defender sin "complejos" la soberanía nacional, un aspecto en el que cree que la izquierda ha fallado "por inhibición" y ha dejado "la hegemonía moral al nacionalismo identitario".

Según los documentos del partido, a los que ha tenido acceso Europa Press, el partido se define como de "centro", porque rechaza el "radicalismo excluyente, sectario", de "izquierda", porque defienden la igualdad, los derechos sociales y la libertad, y nacional porque quiere defender "la nación como espacio del bien común".

Sobre este asunto, los impulsores del nuevo partido acusan a la izquierda de haber cometido "un error, un complejo, una traición a la igualdad de los ciudadanos frente a los privilegios de los territorios" y avisan de que no se entiende que partidos que nacieron para combatir las desigualdades entre ciudadanos estén dispuestos a "sacralizar la desigualdad entre territorios". "Si los territorios son ricos, pasan por alto su corrupción y reclaman para ellos la soberanía suficiente para poder seguir actuando sin controles ni molestias", afirman, y defienden que "el secesionismo es incompatible con los valores de la izquierda".

'Fascismo posmoderno'

Esos valores, añaden, están por encima de "supuestos derechos históricos" y de intereses "de burguesías territoriales codiciosas y a menudo corruptas, camufladas bajo una nueva clase transversal nacionalista de carácter retrógrado, étnico y actitudes pre fascistas" una situación que retratan como de "fascismo posmoderno". Antonio Robles fue uno de los tres primeros diputados de Ciudadanos en el Parlamento catalán pero dejó su escaño en 2009, cuando el partido de Albert Rivera se presentó a las europeas con un acuerdo con la coalición euroescéptica y ultraconservadora Libertas.

También le acompaña en el proyecto el escritor Santiago Trancón (leonés, profesor y escritor, antiguo militante del PSOE, autor del Manifiesto de los 2.300), que fue uno de los firmantes en 1981 del Manifiesto: "Por la igualdad de Derechos Lingüísticos en Cataluña".

También participan en la iniciativa Pachi García, quien ha militado primero en el PSOE y después en Ciudadanos, así como Marita Rodríguez, expresidenta de la Asociación por la Tolerancia, que ha participado en distintos grupos contrarios al nacionalismo catalán.

El nuevo partido considera que la derecha "ha pactado y entregado de manera irresponsable un poder incontrolado a los nacionalistas" y "ha sido incapaz de aplicar la ley en temas esenciales" y la izquierda "no ha sabido defender una idea democrática de la nación española" y "ha permitido poner en duda su legalidad y su legitimidad". Achaca esta posición de la izquierda, en gran parte, "a la confusión que la izquierda arrastra desde la dictadura" porque "el nacionalismo de Franco estuvo tan obsesionado en identificar su régimen con España que la izquierda hace lo imposible por distanciarse de España para defenderse del estigma franquista".

"Un disparate. Es como si la izquierda alemana actual confundiera el régimen nazi con Alemania", añaden. Por otro lado, la formación se presenta como ideológicamente de izquierdas, defensora "de la emancipación humana, la libertad democrática, el ejercicio de la razón y la palabra".

De ese modo, quiere dejar claro que rechaza la "tradición dogmática" en la que predomina "el odio, el rencor, la lucha irreconciliable de clases, el modelo comunista, el populismo, el totalitarismo estatal" y la ausencia de libertad económica, de pensamiento y de expresión.

Izquierda leninista

"Rechazamos por tanto una izquierda leninista y populista que sólo cree en una democracia instrumental, la democracia como medio transitorio para alcanzar el poder, y que no renuncia al uso de la violencia como instrumento de coacción o imposición", detalla el texto, dejando claro así que rechazan "tanto los comunismos clásicos como los populismos actuales", ya sean "chavistas, peronistas, fascistas, podemitas, etcétera".

Para los promotores del nuevo partido, ha sido "una tragedia" que los nuevos partidos hayan terminado comportándose igual que los antiguos. También dejan claro que su denominación pretende ser clara y "sin tapujos", sin pretender diluirse en "generalidades vacías" del tipo "En Comú Podem o Ahora Madrid" que parecen "diseñadas para ocultar su ideología" y poder adaptarse en función del interés del momento.

El nuevo partido tiene como objetivo "suprimir la pobreza y la injusticia y garantizar la igualdad de oportunidades", y trabajar para que no se degraden las condiciones sociales de la clase media y trabajadora que ha cargado con el "coste de los ajustes". El Estado, afirma, debe estar "de parte de los más débiles y evitar el éxito económico basado en el abaratamiento y la precarización de la mano de obra".