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La directora de la planta mAbxience en León, Luisa Amoedo, junto a toda la plantilla.
La directora de la planta mAbxience en León, Luisa Amoedo, junto a toda la plantilla. / Campillo

Luisa Amoedo: «León tiene una incidencia bestial y es de los puntos más importantes de España en biotecnología»

  • La directora de la planta de mABxience en León hace un balance muy positivo del primer año de la compañía en la ciudad, tiempo en el que han producido casi siete lotes y alcanzado una plantilla de un centenar de personas

Hace un año que mABxience, una empresa que fabrica anticuerpos monoclonales biosimilares, desembarcó en el Parque Tecnológico de León tras una inversión que rondaba la nada desdeñable cifra de 25 millones de euros. Desde entonces, y tras unos primeros meses de arranque, ya está consiguiendo unos exitosos primeros lotes de productos destinados fundamentalmente a enfermedades como la artritis reumatoide y el linfoma. La directora de la planta, Luisa Amoedo, apunta a 2019 o 2020 como la fecha en la que la planta leonesa podrá comercializar su primer producto y cuando se alcanzaría su pleno rendimiento, además de una plantilla de alrededor de 170 personas, todas ellas cualificadas y muchas de ellas procedentes de León.

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  • Mabxience, por dentro

-Se cumple un año desde la llegada de mABxience a León, ¿qué balance hace de este tiempo?

-Un balance inmejorable, porque se ha cumplido lo que se tenía pensado. Se pensaba en producir lotes del primer producto de la compañía y lo hemos hecho, se pensaba empezar a producir un segundo producto y tener el primer lote producido, y lo tenemos con éxito. Estamos hablando de biotecnología y cultivo celular, lo que suele significar que los primeros lotes no suelen ser exitosos y en nuestro caso lo han sido, así que el balance, más positivo imposible. Además, hemos seguido creciendo, incorporando personal, porque lo hemos necesitado y lo hemos encontrado, así que todo muy positivo.

-Después de estos primeros meses de actividad, ¿en qué momento de producción se encuentra la compañía en su planta de León?

-Es un momento de arranque. El total que se puede alcanzar con la capacidad, en cuanto a equipos y personas actualmente instalada, son unos 22 lotes al año. En este primer año hemos producido seis y vamos por más de la mitad del séptimo, con lo que en este tiempo es muy buen resultado.

-Hablamos de que fabrican anticuerpos monoclonales biosimilares. ¿Qué son?

-Soy consciente de que el que sabe del tema se puede echar las manos a la cabeza con la simplificación que voy a hacer, pero para que lo pueda entender todas aquellas personas que no nos dedicamos a esto. Es como decir que lo que estás creando es un anticuerpo, por el que, según el funcionamiento natural, se defiende el cuerpo humano de un ataque. Estamos creando artificialmente anticuerpos para que ataquen a enfermedades para las que mi cuerpo no está preparado para atacar. Estoy intentando reproducir un mecanismo de defensa del cuerpo humano pero fuera. Son moléculas muy complejas, que es lo que las hace específicas, para atacar a una enfermedad.

-¿Y qué es exactamente un lote de producto?

-El lote en este tipo de negocio mide la cantidad de litros que se manejan en el biorreactor. Un lote tiene una capacidad de biorreactor de 4.000 litros de cultivo celular, así que hemos procesado seis lotes de 4.000 litros cada lote y estamos con el séptimo. La duración de estos lotes es muy larga, porque se tardan como 45 días en sacar un lote, y que en el séptimo lote vayamos por la mitad, significa que vamos por el día 24 o 25, lo cual es mucha parte del proceso ya andada.

-El grupo Chemo, al que pertenece mABxience, cuenta con otra planta también en León, Leonfarma, ¿qué tiene León para este grupo empresarial para que apueste por esta ubicación?

-Primero colaboración de las administraciones, y no tanto económica, aunque la que viene, bienvenida sea, pero sí que te puede hacer la vida mucho más fácil tener las licencias, obtener la documentación legal necesaria para poder instalarse, tanto a nivel de edificios como de maquinaria o de inicio de actividades. En este tipo de cosas es una ciudad o una zona que favorece y ayuda a esta parte. Más allá de que en momentos puntuales pueda haber unas ciertas ayudas o no. Otro aspecto favorable, al menos en el caso concreto de la biotecnología, es tener el Parque Tecnológico. A la Agencia del Medicamento no le gusta que el área de la biotecnología esté mezclado con otro tipo de empresas, así que, que haya un Parque Tecnológico dedicado a este tipo de industria o a la industria de la informática, facilita mucho estar allí.

-León se está posicionando en materia de ciberseguridad y también de biotecnología. Desde dentro del sector, ¿en qué lugar se encuentra CyL en esta materia?¿Está consiguiendo este fin?

-Quitando los dos grandes polos, que son Madrid y Barcelona, en el resto de España, en biotecnología, el siguiente punto en importancia es Castilla y León, que está muy por delante. Le viene de historia también, porque mucho tiene que ver con haber iniciado Antibióticos su actividad, que ha sido el principal impulsor de la biotecnología en Castilla y León en esa zona, y que a raíz de esta ahora está Syva, Ovejero, mABxience… y claramente es un punto muy importante dentro de España. Para el tamaño que tiene la ciudad de León, tiene una incidencia bestial y es de los puntos más importantes de España en biotecnología.

-En 2014 mABxience lanzó su primer biosimilar en Argentina, ¿para cuándo podrá decirse lo mismo de la planta de León?¿Es algo posible a corto o medio plazo?

-En el tema de la biotecnología hay una legislación muy compleja con las patentes, y en el caso de los biosimilares, es peor. Para lanzarlo en España todavía nos falta y hasta 2019 o 2020 no saldrá el primer producto. Mientras tanto, investigaremos para hacer los estudios clínicos, que suelen durar unos tres años. Eso es lo que estamos haciendo ahora, producir para hacer ensayos clínicos para poder, en 2019 o 2020 comercializar. El primer lote del que se hagan los estudios clínicos para su posterior comercialización se espera que se produzca a finales de este año o principios del que viene.

-¿En qué línea se está trabajando y a qué área se destinaría?

-Se sigue en esa línea de artritis reumatoide y linfoma, y no es ningún secreto. Además se trabaja en otra línea muy concreta con la Universidad de Utrecht, que es el centro para productos biológicos accesibles, con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en un proyecto muy novedoso e interesante que es anticuerpo monoclonal que se utiliza para el virus sincitial respiratorio, un virus especialmente dañino en bebés neonatos, y estamos ya empezando con el desarrollo de este producto. Estamos dando un pasito más dándole un uso innovador y colaborando con la OMS.

-En cuanto al empleo, se llegó a hablar durante la presentación de la compañía de un total de 170 trabajadores. ¿Para cuándo?

-Ahora mismo estamos en 98 trabajadores. Hace un año estaríamos en unos 60, y los 170 se alcanzarían en 2019 o 2020. Cuando nos instalamos había nueve personas y ahora somos 98, es un incremento importante. Ahora vamos a ritmo de crucero, y si todo sigue como está planeado, seguiremos creciendo pero un poquito más despacio.

-¿Hay posibilidades de ampliación?¿Qué planes hay al respecto?

-Con las instalaciones que tiene actualmente, sí. Detrás hay un montón de espacio, podría ampliarse, pero de momento no. Hay proyecto para optimizar las instalaciones, para duplicar capacidad, pero hablar de biosimilares a cinco años vista, ya es bastante. Dentro de dos se podrá ver qué puede pasar en el año 2021 o 2023, pero de momento no estamos en ese punto.

-Algo que siempre recalcan es la cualificación de los trabajadores con los que cuentan. Además, ¿eso es posible encontrarlo en León, según comentaba?

-La biotecnología es relativamente nueva en las universidades, sin embargo en la ULE hace un montón de años que hay biotecnología con la necesidad que se generó por Antibióticos y otras empresas. La verdad es que hay un buen Grado de biotecnología, sale gente formada, no específicamente para lo que nosotros necesitamos, pero sí con una base muy buena y luego reciben la formación en la planta. Sí que nos favorece tener gente de ahí, incluso hemos repatriado a alguno que se había tenido que ir fuera de España donde hay más posibilidades en el área de la biotecnología.

-¿Qué papel juega para mABxience la I+D+i?

-Muy importante, porque si bien es verdad que hacemos biosimilares, hay algo que es distinto en los biosimilares, podría parecer que estamos copiando pero lo único que copiamos es que hay una molécula con una determinada función y que actúa contra unos agentes de una determinada manera, pero cómo producir esa molécula, no lo sabes. Hay una fase de desarrollo para llegar a esa molécula que la hacemos internamente. Es una actividad de desarrollo que ronda los cinco o seis años. Antes de que cualquier producto salga al mercado hay que hacer ese desarrollo a escala de laboratorio, luego a escala industrial y ver que funciona, y si todo sale bien, se comercializará.

-¿Y en qué se centra esa investigación?

-Nosotros tenemos mucho, ahora mismo estamos 100 por ciento, porque no comercializamos nada. La innovación lo hacemos en la parte del uso para el virus respiratorio, que se pretende que se utilice como vacuna, con lo cual estaríamos teniendo una innovación, y también innovamos en producir de una forma distinta. Utilizamos la tecnología ‘single use’ que abarata los costes y hace ciertas medicinas un poco más accesibles, sin llegar al coste de un ibuprofeno o una medicina tradicional.

-¿Qué planes de futuro tiene la compañía para 2017? ¿Es posible hablar de proyectos a más largo plazo?

-Continuar con los dos productos que estamos investigando en los ensayos clínicos después de haberlos producido e iniciar o continuar este nuevo producto con el desarrollo para que salga cuanto antes.

-¿Puede hablarse de 'techo' de mABxience en León?¿Cuál es el objetivo último de la compañía?

-No tiene límites. Es muy difíciles poner límites a una compañía biotecnológica, porque las posibilidades son tantas… estos años hablabas de ‘single use’ y te decían que estabas loco y ahora está funcionando perfectamente. Es un sector muy cambiante, para bien y para mal. De momento va a ser todo para bien, porque aunque encontraremos piedras en el camino, ha demostrado que tiene muchísimo potencial para ir encontrando el camino y poder explotarlo, pero la biotecnología acaba de empezar. Siempre y cuando sigamos encontrando los apoyos, los límites no los acabo de ver y teniendo un grupo como Chemo soportándonos detrás y con el interés que las autoridades sanitarias tienen en que estos productos sanitarios avancen, yo creo que el límite no sería capaz de ponerlo.