Leonoticias

50 años, 5 coches y el cariño de un pueblo

Momento de la misa de Acción de Gracias, homnaje a Vidal (c).
Momento de la misa de Acción de Gracias, homnaje a Vidal (c). / leonoticias
  • Los habitantes de Lorenzana rinden homenaje a su párroco, Vidal Fernández Vega, después de 50 años de servicio

Muchos kilómetros, muchas personas, muchos oficios e innumerables horas de servicio a la comunidad carga sobre sus espaldas Vidal Fernández Vega, párroco de Lorenzana.

Una carga que no es tal para él que se muestra feliz y satisfecho del trabajo que hace para sus feligreses desde hace 50 años. Ahora, tras medio siglo siendo guía espiritual de una comunidad entregada, los ciudadanos de este municipio leonés le rinden homenaje.

Este sábado, a partir de las 12:30 horas, comenzará una jornada llena de actos y emoción que servirán para agradecer el medio siglo de servicio y dedicación de este cura tan entregado a su causa. El homenaje empezará con una homilía de Acción de Gracias a la que acudirán el Vicario General y el Arcipreste. Después, en la plaza del pueblo se le hará entrega de distintos elementos conmemorativos de sus 50 años de servicio. Acto seguido se dará un vino español y la jornada concluirá con una comida de hermandad.

Gente de fe

«Probablemente no lo merezco, solo hago mi trabajo», refiere con humildad Vidal. En cinco décadas, la sociedad ha cambiado y los ritmos de vida son muy distintos a los de los años 60. El cura recuerda cómo era Lorenzana hace 50 años: «Socialmente ha cambiado, antes habría unos 500 habitantes y ahora unos 1.000», relata. Un cambio que se nota, además en niveles más profundos de la sociedad: «Ahora la familia es algo más inestable», explica, «pero por lo demás aquí hay buena gente, muy trabajadora y que sigue sintiendo la fe», detalla el párroco con admiración hacia sus feligreses.

Sus obligaciones siguen siendo las mismas a pesar de los años y de los cambios: «Aunque ahora las familias tienen menos hijos sigo teniendo siete u ocho bautizos al año», cuenta Vidal. «La verdad es que tenemos una parroquia muy equilibrada, con niños, jóvenes y adultos», añade.

Muchos lustros de trabajo en los que Vidal Fernández se ha dejado la piel, casi literalmente: «La verdad es que en estos 50 años he gastado cinco coches y he tenido tres accidentes», recuerda, «en el último me fui fuera de la carretera», añade.

Un recorrido largo que no termina aquí puesto que este pastor seguirá guiando a su rebaño durante muchos años más con el mismo cariño que ahora le devuelven.