Leonoticias

La crisis de fe lleva al Seminario a mínimos: tan sólo seis estudiantes y ningún ingreso en 2016

Ordenación sacerdotal en la Catedral de León.
Ordenación sacerdotal en la Catedral de León.
  • León cuenta, a día de hoy, con 270 sacerdotes, algunos de ellos atendiendo a más de 20 parroquias, cuando hace 50 años el número de ordenados superaba los 800 en la Diócesis Legionense

Muchos factores convergen en la situación que atraviesa el Seminario Conciliar de León, una institución que instruía a centenares de estudiantes religiosos durante mediados del siglo XX.

Una sociedad más secularizada, con un nivel de vivencia religiosa más bajo, complica la aparición de vocaciones. A ello se suma la disminución de la práctica de fe y el factor demográfico y el cultural, de una comunidad moderna donde el compromiso de la vocación sacerdotal se sitúa como una inquietud que muchos no se atreven a asumir.

Todo ello ha llevado al seminario mayor de la capital leonesa a batir mínimos históricos. Tan solo seis personas se encuentran en proceso de ordenación sacerdotal en el edificio de la plaza de Regla. Además, en este 2016, el número de ingresos a sido: cero, lo que complica aún más el futuro de un recinto que llegó a albergar en sus muros a más de 400 seminaristas.

La Diócesis de León cuenta además con el Seminario Redentoris Mater, en la avenida de Asturias, donde conviven 14 personas cuyo objetivo final es dedicar su vida a la acción misionera en diferentes lugares del mundo. Este grupo, junto con los seis del Seminario Conciliar y otros cinco que llegan de la Diócesis de Astorga, forman el conjunto de seminaristas en formación que dirige don José Sánchez, rector de la institución.

La crisis de fe ha mantenido estable el número de estudiantes en los 10 últimos años. La formación que se imparte en este edificio consiste en seis años de estudios y uno de pastoral, como unas prácticas universitarias, en los que el seminarista acude a una iglesia para colaborar y prestar sus servicios.

«Aquí no tenemos paro»

La mayor ventaja de presentar los estudios teológicos y formarse sacerdote radica en que «aquí no hay paro», una vez ordenados éstos pasan a disposición del obispo para que les envíe a una parroquia o a una misión. «Institucionalmente dependen de la Diócesis de León».

León cuenta con 270 párrocos en 2016, casi un 70% menos que hace 50 años, cuando el número de curas superaba los 800. Esto genera que algunos tengan que asumir más de 20 parroquias y que «no puedan llegar a todas partes y atender puerta por puerta a sus fieles».

Según don José Sánchez, hay que ser «realistas» y aunque desearían que el número de sacerdotes fuera superior «hay que saber gestionar la atención pastoral de la diócesis con un número más reducido». Este motivo lleva al rector a reconocer que se deben «optimizar nuevas fórmulas de evangelización pastoral y revisar el modelo».

Su propuesta se basa en distinguir lo prioritario, optimizar las fuerzas y educar a la gente sobre este sentido porque «el sacerdote ya no va a ir a la puerta de su casa y los domingos a la parroquia cuando quieran, ahora tendrán que moverse ellos también».

Media de edad: 70 años, y sin jóvenes

La falta de religiosos ha provocado también un incremento de la media de edad de aquello que ofician misas. A día de hoy, la media se sitúa por encima de los 70 años y muy pocos de ellos son jóvenes.

De las pocas buenas nuevas que se viven en el Seminario Mayor de León está el número de abandonos, que se ha reducido con respecto a otras épocas. Antes, el 25 por ciento de los que iniciaban su formación dejaban la institución antes de culminar sus estudios; ahora, esa cifra apenas llega al 20 por ciento.

No son días buenos para la Iglesia, que ve en la pérdida de fe y en la modernización de la sociedad un peligro de extinción de su sistema pastoral. La solución puede pasar por eso tan dicho del ‘renovarse o morir’, lo cual choca con la otra máxima de ‘con la Iglesia hemos topado’. La realidad es que la formación sacerdotal está en una de sus peores épocas y el Seminario Conciliar de la Diócesis de León sufre el azote de la brutal secularización del siglo XXI.