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Miguel Ángel Gutiérrez: «La industrialización debe poner el acento en León, Zamora y Salamanca»

  • El secretario general de la nueva federación UGT-FICA en Castilla y León advierte de que la moderación salarial «ya se ha acabado»

A punto de cumplir 30 años desde que se afiliara a UGT cuando trabajaba en Sintel, Miguel Ángel Gutiérrez Fierro (León 1958) se acaba de convertir en el secretario general de la nueva Federación de Industria, Construcción y Agro (UGT-FICA) de Castilla y León, la de mayor peso del sindicato en la Comunidad con casi 25.000 afiliados y unos 1.800 delegados. Tras su paso por el comité de empresa de Sintel, símbolo de la lucha sindical reciente, Gutiérrez Fierro se incorporó a la Ejecutiva Provincial de UGT León como secretario provincial de Metal. Después, en 2006 llegó a la dirección regional del la antigua MCA-UGT como secretario de Salud Laboral, pasando en 2010 a ocupar el cargo de secretario de Acción Sindical, puesto en el que se mantuvo hasta el congreso constituyente de la nueva UGT-FICA celebrado el pasado 23 de septiembre en Valladolid.

¿Cuál es la razón para haber fusionado federaciones tan importantes y con objetivos, aparentemente, tan dispares?

La decisión emanó en el Congreso Confederal de 2015 y se concretó en el celebrado el pasado mes de marzo. La principal razón es la de intentar dar un servicio mucho más cercano y eficaz a los afiliados y adaptar las estructuras a los nuevos tiempos.

Su principal reto será ‘coser’ esta federación, ¿cómo lo está haciendo?

En Castilla y León, las dos federaciones, MCA y FITAG, manteníamos conversaciones sobre la integración desde meses en las que acordamos cómo sería el proceso. La verdad que ha sido una integración muy cordial y hemos llevado toda la negociación de forma cordial. Sólo nos han surgido algunos problemas puntuales relacionados de las estructuras provinciales. Además de la integración, el objetivo es aprovechar la fuerza de la federación para llegar no sólo a las grandes empresas, que es donde llegamos ahora, también a las pymes, que constituyen la mayor parte del tejido productivo de la Comunidad, y donde queremos crecer en afiliación y en representación.

¿Fuera de cuestiones internas, qué aspectos le preocupan más?

Como es lógico, además del desempleo, de los nocivos efectos de la reforma laboral y de los derechos laborales perdidos, también es necesario volver a poner en acento en la lucha contra la siniestralidad laboral, dado que los accidentes se han disparado de forma alarmante tanto en la construcción como en el sector de la industria agroalimentaria. La incipiente recuperación ha provocado una relajación. Desde que estalló la crisis, las empresas se han olvidado del tema y nosotros también hemos dejado a un lado la lucha contra la siniestralidad. Pero en UGT nunca nos hemos olvidado y vamos a seguir insistiendo con la formación. A la fábrica se va a trabajar, no a perder la vida. Por otra parte, también hay que tener claro que la moderación salarial ya se ha acabado y que a partir del próximo año los trabajadores deben comenzar a recuperar la pérdida de poder adquisitivo que han acumulado durante la crisis. No estamos ante una demanda exclusiva de los sindicatos, también desde la propia Unión Europea se hace un llamamiento en este sentido para incrementar el gasto de las familias y reactivar la economía. Aunque cada empresa es un caso aparte, en la negociación colectiva ya no vamos a reivindicar subidas del 0,25 o del 1 por ciento.

Vayamos por partes: Industria. Existe la idea generalizada de la necesidad de reindustrializar Castilla y León como forma de garantizar mayor crecimiento y estabilidad en el empleo ¿Desde la perspectiva sindical, cómo se puede contribuir a este objetivo?

Desde hace años, desde UGT venimos reivindicando a la Junta de Castilla y León que la inversión no se base sólo en el eje Burgos-Palencia-Valladolid, ya que tenemos otras provincias que se han visto gravemente afectadas por la crisis, especialmente León, Zamora y Salamanca. En el caso de las dos últimas, podemos decir que están machacadas y que presentan un nivel cero de industria. Nuestra recomendación es que se fomente la inversión en estas provincias, ya que en el resto, por su mayor nivel de industrialización, es más fácil que llegue. Ya se sabe que la propia industria llama a más industria. El esfuerzo se tiene que hacer en estas provincias y también en Segovia. Soria, aunque parezca mentira, tiene un núcleo industrial bastante consolidado, mientras que en Ávila se mantiene Nissan.

¿Cómo romper esa dinámica y equilibrar más la situación?

Es un tema que siempre se ha debatido dentro del Diálogo Social. Lo más fácil es invertir donde ya está la estructura industrial montada, pero ahora debemos apostar por el resto de territorios y lo primero es abrir un diálogo con diputaciones y ayuntamientos para disponer de suelo industrial asequible. Además, estamos ante un asunto prioritario si tenemos en cuenta la pérdida de población que vienen registrando las provincias menos industrializadas y la marcha de nuestros jóvenes a otras comunidades en busca de oportunidades.

La industria del automóvil es un buen ejemplo de cómo se pueden consolidar proyectos industriales y la flexibilidad laboral ha sido fundamental para este objetivo. ¿Ese modelo de flexibilidad se puede extender a otros sectores?, ¿hasta dónde puede llegar la flexibilidad?

La negociación que se está llevando en las grandes empresas como Renault e Iveco es un modelo nuevo y viene a demostrar que los compañeros han sabido adaptarse a las realidades del sector y acoplarse a los tiempos. La flexibilidad no es nuestro objetivo, ya que siempre trabajamos por la estabilidad, pero no podemos dar la espalda a la realidad de un sector muy variable en el que los pedidos llegan y también se van, y en el que hay modelos que fallan y otros que tienen un tirón grandísimo. Es lógico que todos nos adaptemos a los ritmos que marca el mercado

Por cierto, una vez consolidados estos proyectos, ¿cuál es la tarea para los próximos años en el sector de automoción desde el punto de vista sindical?

El principal objetivo es mantener lo que tenemos. Afortunadamente, el sector de la automoción en Castilla y León tiene un gran peso en la economía regional y a nivel sindical es fundamental. En nuestro caso, uno de cada cuatro afiliados que tenemos pertenece al sector de la automoción. Hay que trabajar por asentar lo que tenemos y por alejar cualquier posibilidad de deslocalización. Creo que este es el gran esfuerzo que se está haciendo por consolidar el empleo y el primer reto de los compañeros

Las amenazas sobre la producción están en Nissan en Ávila, ¿qué planteamientos hace allí UGT?

Apostamos claramente por el futuro de Nissan en Ávila como gran empresa motriz de la capital. Si permitimos que se marche Nissan, Ávila se muere. Desde el sindicato hemos reclamado a la dirección de la empresa que traiga nuevos productos y diversifique la producción para fortalecer la planta, crear más empleo y alejar los fantasmas de posibles cierre.

¿Las amenazas de cierre son reales?

No creo que en estos momentos tengamos esta amenaza, pero sí debemos apostar por incrementar la carga de trabajo en la factoría, ya que si el volumen de actividad va cayendo nos podemos encontrar con problemas serios en un futuro próximo.

Analicemos el sector minero, ¿la minería está condenada al cierre; se puede aún hacer algo?

No. Defendemos su continuidad y los compañeros que aún siguen en el tajo tienen todo nuestro apoyo. Nosotros estamos exigiendo al Ministerio de Industria que, de una vez por todas, nos convoque a la Mesa del Carbón y, además de medidas que venimos reclamando, ponga en marcha el Plan de Carbón aprobado en 2013.

¿Se pueden dar otros pasos?

Mientras no se convoque la Mesa del Carbón y se cumpla lo pactado es difícil.

¿Qué protagonismo tiene la Junta en esta crisis?

Debería tener una posición más firme e involucrarse mucho más. Estamos ante un sector que requiere una solución. Todos debemos tener claro que el fin de la minería será el abandono total para comarcas del norte de León como El Bierzo o Laciana, que tendrían que volver a la agricultura más rudimentaria. Nunca ha existido un plan serio de industrialización en las comarcas mineras y el ejemplo lo tenemos en la zona de Cistierna y Sabero, la primera que cayó, y donde el intento de industrialización fue un auténtico fracaso.

Construcción. Defiende la necesidad de que el sector recupere un mayor peso en la economía, con “estabilidad” y “unos ratios admisibles”, ¿qué medidas considera que habría que tomar para superar definitivamente la crisis de este sector?

Desgraciadamente, en el caso de la obra pública, tanto en Castilla y León como en el resto de España, todo está parado. Aquí, nosotros tenemos un plan de visitas con la Junta a este tipo de obras, y desde hace más de cinco años no hay movimiento. Pero la reactivación de la obra pública no es sólo una demanda de UGT, también lo piden las Cámaras de Comercio y las organizaciones empresariales vinculadas a la construcción. Nosotros no pretendemos alcanzar los niveles que había antes de la crisis, pero sí unos niveles mayores que permitan encontrar un trabajo a la mayor parte de los 25.000 parados del sector de la construcción que hay en Castilla y León, a pesar de que estamos ante un colectivo con muchas dificultades para colocarse por su alto nivel de especialización

¿Lo que se hace está en la buena dirección?

Es necesario impulsar mucho más la rehabilitación de viviendas. Es verdad que se están dando los primeros pasos, pero en muchos sitios todavía sólo son planes sobre el papel. Todavía no se ven grúas en las ciudades y esto es una señal clara de que el sector no resurge. La construcción es un sector locomotora y todavía está parado.

Los sindicatos no son ajenos a la crisis de reputación de otras instituciones, ¿qué se puede hacer para revertir la situación?

Los sindicatos debemos recuperar una imagen que hemos perdido en la sociedad. Tenemos que ser más transparentes y democráticos, escuchar más la voz de los afiliados y poner en marcha mecanismos para que participen en la toma de decisiones. Tenemos que cambiar al mismo tiempo que lo hace la sociedad, y creo de desde esta FICA llevamos tiempo trabajando en esta línea. Además, en el tema económico debemos tener claro que nuestra fuente de financiación son las cuotas y no debemos buscar más allá.