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La calidad tiene premio

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Recepción de la empresa en el polígono industrial. / Inés Santos

  • La empresa leonesa, Patatas Hijolusa, recibe la distinción por ser una de las 1.000 pequeñas y medianas empresas de Europa con mejor proyección, situándose como una de las 75 españolas seleccionadas

Hace ya más de cuatro décadas que la familia Gómez empezó a comercializar patatas. Lo hacían desde un pequeño pueblo leonés, en sucio y en grandes formatos. Entonces decidieron instalarse en la capital, montar un pequeño negocio en la Palomera y a partir del año 92, con la entrada de uno de sus hijos, José Luis, en la empresa, esta empezó a despuntar.

Patatas Hijolusa es ya un imperio dentro del mundo de este producto primario. Su fugaz crecimiento y la proyección de futuro les han llevado a recibir el reconocimiento como una de las empresas más importantes de Europa. Desde la propia empresa aseguran que les ha pillado «por sorpresa» el honorífico título de ser una de las 75 empresas españolas que aparecen en la lista de las 1.000 compañías europeas con más proyección.

«Trabajamos con un producto del sector primario y conocido por todos, como la patata, la evolución que estamos teniendo es importante pero esto ha sido solo una mera anécdota», señala una de las causas de este éxito, su director, «ya veremos el tiempo donde nos coloca».

En los últimos años la evolución ha sido muy importante en patata manipulada y en la facturación. La máxima calidad es el sustento de una empresa leonesa que es cabecera en la comercialización de este tubérculo. «El salto tecnológico con la nueva planta ha sido importante» y ello les ha llevado a tener reconocimiento nacional, colocándose como una de las tres empresas punteras en España en elaboración de este producto.

Unos pilares asentados

Esfuerzo, trabajo e ilusión. Esos son los pilares de Patatas Hijolusa que dio el salto de calidad en 1995, con la entrada del hermano de José Luis Gómez en la dirección de la empresa e incorporando el sistema de lavado a la cadena de producción. «Lavar patatas mejora nuestra imagen, seguridad alimentaria y da confianza a los clientes», algo fundamental para que los proveedores vean el máximo nivel y eviten problemas.

«Teníamos claro hacia donde queríamos ir, cómo trabajar y que este producto, aparte de ser básico, tuviera futuro», asegura su director. Actualmente, Patatas Hijolusa cuenta con 90 empleados, factura 31 millones al año y vende 72.000 toneladas de tubérculos. Los datos asustan aún más cuando se compara con hace diez años: «La empresa hace diez años facturaba en un año lo que ahora hace en un mes».

Ahora quieren consolidar el empleo y los datos que llevan registrados en 2016 invitan a mirar al futuro con optimismo. El objetivo es aumentar un 10 por ciento el volumen de producción, lo que les llevaría a facturar hasta 37 millones de euros.

La materia prima de la empresa la obtienen en una amplia mayoría de Castilla y León. Concretamente, el 40 por ciento de la producción sale de patatas cultivadas en la Comunidad. José Luis Gómez e Hijos tuvo que comprar 100.000 toneladas de patatas en 2015, para procesar 72.000 toneladas que pudieron vender.

A parte de los campos castellanos y leoneses, Murcia, Cartagena y Sevilla son otros de los terrenos donde la empresa obtiene sus unidades. Además, un pequeño porcentaje llega desde Francia debido a que en determinadas épocas del año en España no hay patata y la que existe no cumple con los estándares del Departamento de Calidad.

Los españoles ya no son tan 'patateros'

Cada español consume al año 28 kilos de patata en su domicilio, una cifra que ha crecido en los últimos años tras una profunda crisis en el sector. El nuevo estilo de vida y alimentación, unido a al mito de que la patata engorda provocó una reducción del consumo de un 50 por ciento.

José Luis Gómez ofrece datos inexcusables de los efectos positivos que genera la patata: «La patata, tal y como es, es más beneficiosa y saludable que otros productos básicos, tratamos de desmitificar eso de que la patata engorda». El director asegura que 100 gramos de patata cocida equivale a 70 kilocalorías. «La patata engorda si le añades algo, como aceite para freír, entonces pasamos a 400 kilocalorías por 100 gramos, aunque si las servimos de forma correcta, tras haber pasado por papel de cocina, se puede reducir a 250 kilocalorías».

Patatas Hijolusa ofrece una patata que cumple culinariamente las expectativas del consumidor y ofrece un producto versátil apoyado en la calidad visual y la buena conservación, para que una vez adquirida por el cliente en el supermercado este pueda aprovechar el máximo tiempo posible sus cualidades.

Es importante la materia seca, ya que una patata contiene un 20 por ciento de materia seca y un 80 por ciento de agua. «Una buena patata para cocer debe tener el 17 por ciento de materia seca, mientras que una patata para freír debe llegar al 20 por ciento».

Situarse, desde una pequeña provincia como León, entre una de las 75 pequeñas y medianas empresas españolas con mayor proyección en una lista de las 1.000 mejores de toda Europa es un éxito. Un éxito de la familia Gómez y de su compromiso con el cliente por ofrecerle el mejor producto y de la mayor calidad posible.