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El inglés es la lengua más demandada.
El inglés es la lengua más demandada.

El inglés es la lengua preferida para el 60% de los alumnos de las Escuelas de Idiomas de Castilla y León

  • El aprendizaje de terceros idiomas como el francés y el alemán permite ser más «competitivo» y aumentar la diferenciación

El inglés fue la lengua favorita de seis de cada diez alumnos presenciales de las Escuelas Oficiales de Idiomas (EOI) de Castilla y León el curso pasado, un periodo en el que atendieron a 26.159 alumnos en total. De ellos, 2.104 estudiantes se decantaron por cursos a distancia bajo la modalidad del 'That's English', lo que supuso un ocho por ciento de todos los matriculados en estos centros «únicos en Europa», según fuentes de la Consejería de Educación.

A estos datos contribuyeron en gran medida los cuatro centros más concurridos de la Comunidad, en los que el porcentaje de estudiantes presenciales de inglés no bajó del 60 por ciento. En estas cifras se situaron la EOI de León y la de Valladolid, mientras que la de Salamanca contó con un 62 por ciento de inscritos en ese idioma (siempre contando los matriculados de las secciones en municipios no capitalinos), y en las escuelas de Burgos más de un 68 por ciento se apuntó a diferentes niveles de inglés.

La obtención de títulos oficiales en lenguas no nativas ha ganado importancia no solo por ser requeridos para firmar un contrato laboral, sino también por la globalización, los movimientos migratorios, la deslocalización de las empresas y el «cruce de culturas», según valoró, en declaraciones a Ical, la directora de la EOI de Valladolid, Fredes Antuña. «Los alumnos de la EOI son muy conscientes de la importancia del manejo y dominio de una lengua extranjera en la sociedad actual; sin duda, les abre una puerta en el mundo laboral y les enriquece a nivel personal», subrayó la responsable del centro.

En este sentido, aunque Antuña reconoció una cierta obsesión por la búsqueda del diploma, recalcó que los estudiantes se terminan percatando de que lo realmente importante es lo asimilado para ponerlo en práctica en «situaciones reales». Para consolidar los nuevos conocimientos en la lengua estudiada, las estancias en otros países o la convivencia con nativos constituyen las mejores alternativas, aunque es necesario tener un «mínimo nivel» para obtener el rendimiento esperado, según la directora, que avisa además de la necesidad de establecer relaciones con gente que no hable el propio idioma para «obligarse a practicar» el extranjero.

Sin embargo, dentro de ese afán por aprender, es necesario medirse a sí mismo y ser consciente de por qué se estudia un determinado idioma, sostiene Antuña, para quien «nunca debe plantearse el aprendizaje de una lengua como una obligación en sí misma». De hecho, al esfuerzo y el trabajo «continuado» que supone asimilar un idioma extranjero siempre debe acompañarle «la satisfacción de ir avanzando» y una desenvoltura a la hora de utilizarlo para que el estudio compense, declaró la responsable de la EOI de Valladolid, un centro que cuenta a sus espaldas con 29 años de trayectoria.

Terceros idiomas

Al margen del protagonismo que el inglés ha alcanzado en la actualidad (unos 375 millones de personas lo utilizan como segunda lengua, según la Foreign & Commonwealth Office London), una parte importante del alumnado se decanta por complementarlo con un tercer idioma. El francés y el alemán son los que mayor acogida obtuvieron en este sentido en el ejercicio 2015/2016, en el que llegaron a aglutinar el 18,6 por ciento y el 9,72 por ciento del alumnado, respectivamente, en la provincia de Valladolid.

Las proporciones estuvieron más igualadas en León, donde el idioma del país vecino fue solicitado por el 13,6 por ciento, frente al 11,3 por ciento que eligió la lengua teutona. En la provincia de Salamanca, más del 23 por ciento de los matriculados estudió francés o alemán, mientras que uno de cada cuatro alumnos decidió aprender uno de estos dos idiomas en Burgos (único sitio donde se imparte el ruso, que cuenta con 49 alumnos).

Para Fredes Antuña, el inglés sigue liderando el 'ranking' de idiomas solicitados en el ámbito laboral, pero es cierto que el conocimiento de otras lenguas hace «competitivos» a aquellos que las estudian, que consiguen así una diferenciación con respecto a otros candidatos. «De ahí la importancia de adquirir una competencia lingüística y obtener una certificación oficial que acredite el dominio de la lengua», explicó la directora de la EOI de Valladolid.

Metodologías

A diferencia de lo que sucede en los centros de educación primaria y secundaria, las Escuelas de Idiomas se centran en aspectos más prácticos que lleven al estudiante a aprender y utilizar lo aprendido para poder desenvolverse con éxito en la vida cotidiana. Mientras que los colegios e institutos dan prioridad a los aspectos gramaticales, los profesores de la EOI trabajan una metodología práctica basada en el planteamiento de «situaciones reales», señaló Antuña, que citó entre esas simulaciones la compra de un billete, ir a un restaurante, solicitar o desenvolverse en una entrevista de trabajo, y comprender y participar en una conferencia.

Por lo tanto, las vías para enseñar el idioma no se reducen a la gramática, sino que incluyen además la pronunciación, la comprensión de un texto escrito y la expresión oral «de manera conjunta», subrayó la responsable de la EOI de Valladolid, que apostó por que la enseñanza obligatoria esté orientada a reforzar más estas destrezas. «Los alumnos van avanzando casi sin darse cuenta, pero para ello tienen que estudiar lo que se les enseña», sentenció Antuña.

Asimismo, todos aquellos que se inscriban en estos centros pueden aprovechar diversos recursos, como conversaciones con personal auxiliar nativo, materiales de autoaprendizaje, servicio de préstamo en la biblioteca del centro y un laboratorio de idiomas. Respecto a las actividades extraescolares, estas escuelas proponen cada curso viajes a distintos países donde se hablan las lenguas impartidas, así como conferencias sobre temas relevantes, talleres y grupos de teatro, entre otras iniciativas.

No obstante, la formación puede continuar en casa a través de internet si se reúne «mucha fuerza de voluntad para avanzar», en opinión de Antuña, que se decanta por la asistencia al aula para aumentar la motivación personal. Los alumnos que acuden a las clases no solo cuentan con la guía y la ayuda del profesor, sino que también gozan de un «muy buen ambiente» en el que se fomentan las «relaciones entre los compañeros», apuntó.

Perfil del alumnado

Los alumnos que pueden encontrarse en una EOI responden a un perfil «muy heterogéneo», del mismo modo que lo son sus intereses, según Fredes Antuña, que distingue algunas diferencias entre los estudiantes jóvenes y los adultos: los primeros son más receptivos y se desenvuelven mejor con las nuevas tecnologías, mientras que el alumnado con más edad es «más sistemático y constante en el trabajo», explicó.

Al margen de la edad, los objetivos de las personas matriculadas pueden responder a una mejora de su formación académica o profesional, la consecución de un título oficial para acreditar su conocimiento de la lengua y su competencia lingüística y ampliar sus posibilidades de ocio. Entre estas oportunidades se encuentran los viajes, el visionado de películas en versión original, la lectura de libros en otro idioma y la conversación con extranjeros. Otros alumnos se forman en estos centros con metas menos profesionales y más vocacionales, ya que desean poder ayudar a sus hijos en la asignatura en el colegio o instituto o «enriquecerse con el conocimiento» de otras lenguas, recalcó Antuña.

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