Leonoticias

278 personas han recibido atención del programa 'Personas sin hogar' de Cáritas en el primer semestre

Un mendigo pide monedas en plena calle.
Un mendigo pide monedas en plena calle.
  • Cada mes se registran más de 40 transeúntes e indomiciliados en los diferentes albergues que colaboran con las Cáritas parroquiales

Era finales de los años 40 y Cáritas ya luchaba por que más de 20.000 niños de Austria y Alemania obtuvieran una casa de acogida. Un tiempo más tarde llegaría la Sección de Social de Cáritas, el Centro de Estudios de Donantelogía o el primer Plan de Acción contra la pobreza. Llega la década de los 70 y la organización empieza a extender su red de ayuda por todo el territorio español.

Ya han pasado más más de 60 años desde que la entidad sin ánimo de lucro se volcase por y para los más necesitados. Cuando traspasas las puertas de cualquier parroquia de la organización católica «una sonrisa, una dulce palabra» aguarda en la cara de cada voluntario, comenta María Jesús Álvarez Vivancos, gerente de Cáritas León.

Programas de ayuda

El organismo, instalado en la provincia leonesa, cuenta con más de diez programas de ayuda. Acogida y atención primaria, casas de acogida para mujeres, programas penitenciarios o formación y empleo, un hombro en el que apoyarse cuando la esperanza aún está por perder. Una de las acciones más consideradas en León se encuadra dentro del plan de Personas sin hogar.

Transeúntes y personas sin domiciliación se desplazan todos los días de un punto a otro sin otra ayuda que la que Cáritas les ofrece. En lo que va de año, 278 personas han acudido al Centro de Día para personas Sin Hogar en León. Además, está cifra engloba los albergues radicados en Cisitierna y La Robla.

Cuando las personas sin hogar acuden al centro de Cáritas se encuentran con voluntarios dispuestos a ofrecerles atención primaria básica de comedor, ropa y calzado, y sobre todo información de los albergues disponibles en la provincia.

Edad promedio

Personas sin hogar se configura en torno a la acción de Cáritas y la red de entidades asociadas como son la Casa Hogar de San Vicente Paúl, la Asociación Leonesa de Caridad, la Fundación Cauce y el Albergue Municipal de Transeúntes.

Cada mes pasan por los albergues que colaboran con Cáticas «entre 40 y 50 personas», confirma Vivancos. El perfil de los transeúntes responde «mayoritariamente a hombres de entre 40 y 45 años», reconoce la gerente de Cáritas León. Aunque no siempre es la causa principal, un importante porcentaje de estas personas han perdido el trabajo.

También se puede realizar una distinción entre transeúntes y personas indomiciliadas. Mientras que el transeúnte «se desplaza cada tres o cuatro días por toda la geografía española; el indomiciliado tiene un carácter más habitual en el Centro de Día para Personas Sin Hogar».

Con el fin de solventar la problemática del paro, el «trabajo en red» de Cáritas establece como objetivo la reinserción en el mercado laboral. «La atención primaria permite sentarse con la persona afectada. De este modo, podemos concretar la ayuda que necesita », asevera Vivanco.

Durante el verano el número de transeúntes que acude a Cáritas «no aumenta», confirma la gerente de la organización en León. Las cifras con respecto al ejercicio anterior son, prácticamente, similares. En 2015 se atendieron en León a 250 personas sin hogar, una cantidad que se suma a los 163 y 134 que acudieron al albergue de Cistierna y el albergue de La Robla respectivamente.

El voluntariado en León

La sal, la levadura y la luz son las tres palabras con las que el Papa Francisco definió la organización católica. Estos tres ingredientes básicos se hallan en un mercado en el que confluyen diariamente socios, donantes, administración pública y voluntariado. Personal que «son la esencia de Cáritas, son el acompañamiento de muchas personas todos los días». En 2015 se registraron un total de 511 voluntarios, 383 mujeres y 128 hombres en la provincia de León, según la Memoria de actividades de la entidad.

Al igual que en los años 50, el único móvil de la cooperación ha arrastrado a miles de ciudadanos a lo largo del tiempo y León, igualmente, se ha sumado a esta corriente voluntaria porque «León es generosa y sí sabe estar a la altura», concluye Vivanco.