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Los platos se sirvieron a buen ritmo en la Alubiada.
Los platos se sirvieron a buen ritmo en la Alubiada. / Campillo

Suárez-Quiñones elogia la Feria Agroalimentaria y Alubiada de La Bañeza como «una cita consolidada y referente en la Comunidad»

  • Cerca de 80 expositores de toda España ofrece sus productos con la legumbre como principal protagonista

El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, participó en la XIV Feria Agroalimentaria y Alubiada de La Bañeza que ensalzó como “una cita consolidada y referente también en la Comunidad, tanto por su trayectoria como por el número de expositores y la afluencia de público que congrega”.

El representante autonómico incidió en que esta celebración supone un gran escaparate de los mejores productos tanto de la comarca de la provincia como de toda Castilla y León y del resto de España. En ese sentido, expresó el apoyo de la Junta tanto al sector agrícola como al agroalimentario, que aprovechó para subrayar su importancia y crecimiento.

El alcalde de La Bañeza, José Miguel Palazuelo, insistió en que “no es una fiesta más, tiene un significado especial porque es un apoyo al sector agrícola tan importante para nosotros al agroalimentario de la legumbre, principalmente de la alubia, y a la gastronomía, con el esfuerzo de nuestros restaurantes para ofrecer cada día lo mejor”.

El vicepresidente de la Indicación Geográfica Protegida (IGP), Guillermo García, lamentó el descenso en el consumo de legumbres que registra España desde hace una década con 3,1 kilogramos por persona y año, lo que supone menos de la media internacional. Las nuevas generaciones, dijo, no lo han incorporado a su dieta cuando se trata de un alimento con numerosas virtudes nutricionales.

La IGP cuenta en la actualidad con unos 150 agricultores que cultivan alrededor de 500 hectáreas de alubias, de las que se envasan anualmente bajo ese sello de protección 300.000 kilos. La celebración de la 'Alubiada' contó también con la presencia de la subdelegada del Gobierno, Teresa Mata, y de los parlamentarios socialistas, Graciliano Palomo y Aurora Flórez.

La 'Alubiada' es una de las citas más populares del calendario gastronómico leonés. Miles personas disfrutan cada año de esta fiesta con nombre propio que busca exaltar y potenciar una legumbre de la que se reparten alrededor de 6.000 raciones elaboradas a fuego lento durante toda la mañana después del madrugador encendido de fogones. A un precio de cuatro euros, los comensales degustaron un menú que se completó con lomo con pimientos del piquillo y de postre, 'poéticos', así bautizados por el cocinero Paco Rubio, 'alma mater' de este encuentro culinario que capitanea desde sus comienzos.

La Feria Agroalimentaria en torno a la que se programa la 'Alubiada' crece cada año y en esta ocasión incorpora 15 nuevos participantes que elevan a 79 los puestos que la integran, con productores llegados de nueve comunidades autónomas además de los 60 de Castilla y León y uno de Portugal. Aceite, chacinas, embutidos, pan gallego, carnes, productos gourmet, dulces, hortalizas y legumbres se alternan con conservas de calidad, miel, quesos licores o frutas a disposición de los visitantes.

La protagonista

Hay cuatro variedades amparadas bajo la Indicación Geográfica Protegida (IGF) Alubia de La Bañeza (IGP): riñón y 'plancheta' (blancas) y pinta y canela (de color). Con alto valor nutricional por su contenido en proteínas, energía, poca grasa y calcio, tiene un tamaño no muy grande, es mantecosa y de piel fina, que no se separa de la carne interior.

La decimocuarta edición de la Feria Agroalimentaria y Alubiada de La Bañeza se desarrolla en el marco del Año Internacional de las Legumbres (AIL), proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas con el objetivo de sensibilizar a la opinión pública sobre las ventajas nutricionales de este alimento, como parte de una producción sostenible.

Los objetivos concretos de esta celebración son concienciar sobre el importante papel de las legumbres en las dietas saludables y su contribución a la seguridad alimentaria y nutricional, promover su valor y uso, sus beneficios para la fertitilidad de suelo y para combatir el cambio climático y la malnutrición y alentar las conexiones a la largo de la cadena alimentaria para una mayor producción de legumbres, fomentar la investigación y la mejor rotación de cultivos y hacer frente a los retos de su comercio.