Italia cierra sus puertos a los inmigrantes

Matteo Salvini./Tony Gentile (Reuters)
Matteo Salvini. / Tony Gentile (Reuters)

El nuevo ministro del Interior, Matteo Salvini, abre una crisis diplomática con Malta al pretender que la pequeña isla acoja a 629 indocumentados salvados por una oenegé

DARÍO MENORCorresponsal en Roma

Matteo Salvini es un tipo de palabra. Durante meses ha amenazado con responder con mano dura a la llegada de inmigrantes a Italia a través del Mediterráneo y no ha tardado en cumplir con ello en cuanto se ha hecho con el Ministerio del Interior. El líder de la Liga decidió ayer el cierre de los puertos de su país a la nave 'Aquarius', fletada por la oenegé Sos Mediterranée, que lleva a bordo a 629 indocumentados que habían zarpado dede las costas libias y fueron auxiliados en el Canal de Sicilia en seis operaciones distintas. Entre ellos había 123 menores de edad no acompañados, 11 niños y 7 mujeres embarazadas. Algunos de los salvamentos habían sido realizadas por barcos de la Marina y la Guardia Costera italiana, que luego transfirieron a los extranjeros al 'Aquarius'. Salvini justificó su decisión asegurando que los extranjeros debían ser llevados a Malta por ofrecer el puerto seguro más cercano. El Gobierno de La Valletta respondió recordando que las operaciones de socorro habían sido coordinadas desde Roma y que, por tanto, el problema no era suyo.

El 'Aquarius' se encontraba anoche navegando rumbo norte en espera de que las autoridades le indicaran dónde debía desembarcar a los indocumentados. Sos Mediterranée informó de que se había enterado de la decisión de Salvini por los medios de comunicación, deseando que se encontrara cuanto antes «la solución mejor para el bienestar y la seguridad» de las 629 personas que llevaba a bordo tras ser socorridas en condiciones «difíciles». El problema que sufre ahora el 'Aquarius', y que podría derivar en un drama humanitario si tarda en resolverse, se une la crisis diplomática que Salvini ha abierto con La Valletta. Salvo sorpresa, tiene visos de ir para largo, pues lo de este domingo es sólo un aviso de lo que va a venir a partir de ahora.

«Malta debe hacer frente a sus responsabilidades. No puede seguir mirando hacia otro lado cuando se trata de respetar precisas convenciones internacionales en materia de salvaguardia de las vidas humanas y cooperación entre los Estados», advirtió Salvini en un comunicado conjunto con Danilo Toninelli, ministro de Infraestructuras y miembro del Movimiento 5 Estrellas (M5E), el otro partido que sustenta el nuevo Gobierno italiano junto a la Liga. Salvini y Toninelli pidieron a las autoridades maltesas que acogieran al 'Aquarius' para brindar al menos una primera asistencia a los 629 inmigrantes. Un portavoz del Gobierno de La Valletta citado por el diario 'Malta Today' aseguró que su país no tenía «competencia» ni «autoridad» en este episodio.

El M5E y la Liga aprovecharon la ocasión para mandar un mensaje al resto de países europeos: «No puede imaginarse que Italia siga afrontando este fenómeno gigantesco en soledad». Salvini subrayó que desde Italia cambiaba de postura al decir «no» al «tráfico de seres humanos» y al «negocio de la inmigración». Recordó que en este campo, cada país europeo «va por su cuenta», destacando que Francia «rechaza» a los indocumentados mientras que España «defiende con las armas sus fronteras».

Desde el pasado viernes han zarpado más de mil inmigrantes desde las costas libias. Este aumento del flujo migratorio es visto como una suerte de globo sonda de las milicias armadas que operan en el país norteafricano para ver cómo reacciona el nuevo Gobierno de Roma. Con el anterior, liderado por el Partido Democrático, habrían llegado a un acuerdo económico para bloquear el tráfico de indocumentados.

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