El hombre que mató con 10 años a un niño en Reino Unido, vuelve a la cárcel

Jon Venables en 1993./Afp
Jon Venables en 1993. / Afp

Jon Venables regresa a prisión 25 años después de aquel crimen por acopio de pornografía infantil

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal en Londres

Jon Venables causó una gran conmoción em 1993 por secuestrar y matar con solo 10 años y junto a Robert Thompson a James Bulger, un niño que iba a cumplir 3. Ahora Venables ha sido condenado a 40 meses de cárcel por tener en su ordenador 1.170 imágenes de pornografía infantil y un manual para abusar sexualmente de niños sin ser detectado.

El tiempo de cárcel por estos delitos es irrelevante. En 1993, ambos fueron condenados a cadena perpetua. Lograron la libertad condicional en 2001, pero Vanables fue de nuevo detenido y condenado en 2010 por tener pornografía infantil y posar en internet como una madre que ofrecía a su hijo para ser abusado. No saldrá de prisión hasta que se considere que no representa un peligro, algo ya improbable.

Se cumplen el 12 de febrero 25 años desde aquel crimen. Dos niños de 10 años que no eran muy amigos pero que se habían ausentado juntos del colegio en el pasado, se propusieron- iniciativa de Jon- “perder a un niño”. Lo intentaron antes de persuadir a James Bulger de acompañarlos, cuando se había distanciado de su madre en un centro comercial.

Lo llevaron de la mano por las calles hasta las vías del tren y allí lo mataron a golpes. En el juicio se presentaron algunos indicios de actos sexuales, pero no se llegó a ninguna conclusión. Hombres mayores intentaban asaltar la furgoneta que los transportaba desde el centro de especial de reclusión al juzgado. Se publicaron críticas de un sistema judicial que trataba de tal manera un crimen de niños.

Durante el juicio, Robert se mostró aparentemente imperturbable. Pero los asistentes al juicio oyeron la grabación de los quejidos y lágrimas de Jon Venables cuando confesó lo que había hecho a su madre y a los que le interrogaban. Preguntó a los que le custodiaban si Bulger estaría oyendo el juicio en el cielo, dijo que soñaba con estar embarazado de su víctima y que iba a renacer.

Sus profesores avalaron que Venables era el más trastornado. Había intentado estrangular a otro niño. Golpeaba su cabeza contra las paredes. Se cortaba con tijeras. David James Smith, un periodista de 'The Sunday Times', publicó un relato exhaustivo del crimen, del juicio y de sus circunstancias: 'The Sleep of Reason', el sueño de la razón.

Extremo

Los servicios penitenciarios evaluaron en 2001 que ambos habían desarrollado una personalidad que les pemiritía reintegrarse en la sociedad tras su tiempo de reclusión en centros juveniles. La madre de James Bulger, Denise, ha denunciado constantemente lo que percibe como levedad del sistema penal en el castigo a los que mataron a su hijo.

Tenían una identidad nueva. Los jueces advirtieron que cualquier información que ayudase a identificarlos o localizarlos sería castigada. De Robert Thompson no se ha vuelto a saber nada. Tras su detención en 2010, se supo que Venables había vivido con una mujer y con su hijo. Además de su acopio de pornografía infantil y de la grotesca oferta de su propio hijo haciéndose pasar como una mujer, había incumplido las reglas de preservación de su identidad.

En la condena anunciada hoy, el juez Andrew Edis reconoce que el reconocimiento de culpabilidad por Venables conduce a una reducción de penas, pero señala la irrelevancia de tal efecto. El mismo día en el que mantuvo la entrevista con los servicios penitenciarios de reinserción que le valió la recuperación de la libertad condicional en 2013, descargó imágenes de pornografía infantil.

De las más de mil imágenes, 392 son de categoría A, incluyen actos de extrema crueldad y víctimas que son bebés. El magistrado señala la gravedad adicional de la compra, también por internet, de un manual para cometer 'safely', sin riesgo, abusos sexuales de niños. “Sus dificultades para vivir en comunidad son obvias”, le ha leído el juez a Venables, que tiene 35 años, “pero usted no tiene el atenuante de haber delinquido un solo día”.

Contenido Patrocinado

Fotos