Trump desata la polémica en el mundo musulmán al reconocer a Jerusalén como capital de Israel

Un hombre palestino ve el discurso de Trump en un café en Jerusalén. / Afp I Atlas

El anuncio ha generado críticas de importantes aliados árabes de EE UU en la región, como Turquía, Jordania y Arabia Saudí, y las fuerzas de seguridad israelíes han debido prepararse para un posible incremento de la violencia en el país

AGENCIASWashington (Estados Unidos)

El presidente de EE UU, Donald Trump, asegura que su decisión de reconocer Jerusalén como capital de Israel no debe interpretarse como una falta de compromiso con el proceso de paz entre israelíes y palestinos, y prometió que hará "todo" lo posible para ayudar a las partes a lograrlo.

"Estados Unidos apoyará una solución de dos Estados si eso es lo que acuerdan las dos partes", dijo Trump en un discurso desde la sala de recepciones diplomáticas de la Casa Blanca.

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Estados Unidos es el único país del mundo que reconoce como capital de Israel a Jerusalén, donde ninguna nación tiene su embajada debido a que, tras la anexión israelí de la parte oriental de la urbe en 1980, la ONU llamó a la comunidad internacional a retirar sus oficinas de representación de la Ciudad Santa.

Los palestinos reclaman la parte oriental de la urbe (Jerusalén Este) como capital de su futuro Estado independiente, y han dado mucha importancia al futuro de la misma en las negociaciones de paz de las últimas décadas.

El anuncio ha generado críticas de importantes aliados árabes de Estados Unidos en la región, como Turquía, Jordania y Arabia Saudí, y las fuerzas de seguridad israelíes han debido prepararse para un posible incremento de la violencia en el país, donde las facciones palestinas han declarado "Tres Días de Ira y Rabia Popular".

Trump tiene previsto ordenar al Departamento de Estado que "comience un proceso" para trasladar a Jerusalén la embajada estadounidense en Israel, pero ese procedimiento llevará "al menos 3 o 4 años" porque todavía hay que construir una sede diplomática, según adelantó este martes un alto funcionario estadounidense.

"Hay alrededor de 1.000 personas trabajando en la embajada en Tel Aviv, y no tenemos una instalación que pueda acogerlos en Jerusalén. Llevará tiempo encontrar un lugar, asegurarnos de que es seguro, diseñar una nueva embajada y construirla", agregó la fuente, que pidió el anonimato.

Rusia, China, Siria, Turquía y el papa Francisco expresaron hoy su preocupación por la decisión estadounidense y las consecuencias que pueda tener en la estabilidad en la región, sumándose a otras voces manifestadas ayer, como las de Francia, Italia, la ONU y el Movimiento de Países No Alineados.

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