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Las fuerzas iraquíes toman dos barrios de Mosul y consolidan sus posiciones

Peshmerga kurdos de la ofensiva contra el Estado Islámico cerca de Mosul
Peshmerga kurdos de la ofensiva contra el Estado Islámico cerca de Mosul / Marius Bosch (Reuters)
  • Pese a los intensos combates, los yihadistas del Estado Islámico repliegan sus posiciones hacia las zonas occidentales de la ciudad

Las fuerzas iraquíes se han hecho este jueves con el control de los barrios de Kukyeli y Al Qudis, en el este de Mosul, y detuvieron sus avances en la "capital" del grupo yihadista Estado Islámico (EI) para consolidar y reorganizar sus posiciones. El portavoz de las fuerzas antiterroristas iraquíes, Sabah al Numani, ha explicado que, tras la toma de esos dos distritos, las tropas iraquíes se han instalado a las puertas del barrio de Al Karama, donde detuvieron sus avances hacia el centro.

Antes de proseguir, el ejército se dedica a limpiar Kukyeli de los explosivos colocados por el EI antes de su huida hacia las zonas occidentales de la ciudad, ha explicado Al Numani. Una vez hayan peinado Kukyeli, harán lo propio con Al Qudis, antes de continuar hacia el interior de Al Karama.

El comandante de la Fuerza de Respuesta Rápida de la Unidad Antiterrorista iraquí, general Fadel al Baruari, ha explicado que los habitantes de la parte oriental de Mosul han pedido a las tropas que liberen pronto sus zonas del control del EI. "Esa gente nos ha dicho que el EI dispara cohetes y proyectiles de mortero desde esos barrios hacia las fuerzas iraquíes desplegadas en Kukyeli, pero estos impactan en las viviendas, lo que ha causado la muerte y heridas a más de catorce civiles", ha afirmado.

Asimismo, ha adelantado que las fuerzas antiterroristas no suspenderán sus operaciones, por lo que próximamente van a asaltar otros barrios para liberarlos.

Al Burari explicó que las fuerzas se han detenido para "consolidar las posiciones defensivas y reorganizar las unidades combatientes, y reforzarlas con otros contingentes que han llegado a la zona de operaciones". Las súplicas de los habitantes se producen porque los yihadistas impiden que los residentes en los barrios orientales de Mosul abandonen la urbe y, en su lugar, los traslada a la parte occidental. Asimismo, obliga a otros civiles, amenazándolos con la muerte, a permanecer en sus hogares para que sirvan de escudos humanos en las zonas del este donde se combate y en las que los radicales intentan librar una lucha callejera con las fuerzas iraquíes.

Uno de los dirigentes de los llamados Caballeros de Mosul, los grupos de vecinos armados que resisten al EI en el interior de la ciudad, Mohamed al Musali, ha explicado que la organización terrorista ha instalado artillería pesada y lanzadoras de cohetes katiusha.

"Los combatientes del EI atacan con ese armamento a las fuerzas iraquíes y trasladan a menudo esa artillería de lugar para evitar ser alcanzados por el fuego, con el objetivo también de hacer aparecer numerosas fuentes de disparos", subrayó Al Musali.

Asimismo, ha indicado que el grupo yihadista ha recurrido a esa estrategia, además, por su incapacidad de aproximarse a las zonas que ha perdido en combates con las tropas iraquíes, especialmente en el área de Kukyeli. "Los miembros del EI efectúan operaciones individuales en tiempos diferentes en un intento por traspasar las líneas que han establecido las unidades antiterroristas", indicó.

Fuera de Mosul, unos 50 miembros del EI han muerto en las últimas horas en enfrentamientos con las tropas iraquíes y sus milicias aliadas al sur y al oeste de la ciudad. Tras esos choques, las fuerzas gubernamentales y sus milicias aliadas se hicieron con el control de decenas de aldeas, informó a Efe el comandante de la Policía Federal iraquí, general Raed Yudet, y el portavoz de las milicias chiíes Multitud Popular, Ahmed al Asadi.

Por otra parte, miles de vecinos del barrio de Kukyali llegaron hoy al campamento de desplazados de Al Jazer, al este de Mosul, según pudo constatar Efe. Después de que ese barrio fuera liberado por las fuerzas iraquíes, sus vecinos abandonaron la zona y se dirigieron en decenas de autobuses y camiones hacia el campamento. Una vez allí, tanto en la entrada como en el interior de sus vallas, muchas familias, procedentes de otras ciudades iraquíes, se reencontraban con sus seres queridos casi dos años y medio después de la última vez que se vieron, en junio de 2014, cuando el EI conquistó Mosul.