Leonoticias

Un ataque contra una academia policial en Pakistán deja 63 muertos

vídeo

Soldados paquistaníes en la zona del ataque. / Banaras Khan (Afp)

  • Tanto el Daesh como Lashkar-e-Jhangvi se han atribuido la autoría del asalto en la ciudad de Quetta, la capital de la provincia de Baluchistán

La insurgencia paquistaní ha golpeado hoy duramente a las fuerzas de seguridad con la matanza de 62 cadetes y un capitán en una academia policial en la ciudad de Quetta, en el oeste del país, en un ataque que ha causado además unos 120 heridos.

El asalto comenzó poco antes de la medianoche, cuando tres insurgentes entraron en la Academia de Policía de Baluchistán tras matar a un vigía, se dirigieron a los dormitorios y abrieron fuego contra los cadetes, ha informado el portavoz policial Gulab Khan. Poco después llegaron las fuerzas de seguridad y se produjo un enfrentamiento, que se prolongó durante cinco horas, en medio de la oscuridad, ya que las autoridades cortaron la electricidad en la zona, y con helicópteros sobrevolando el área.

Un cadete de la academia ha explicado a televisiones locales que vio cómo tres hombres con ropa de camuflaje entraron en el dormitorio con fusiles de asalto Kalashnikov. "Empezaron a disparar, pero pude escaparme por un muro", ha indicado el aspirante a policía. Dos de los asaltantes activaron los explosivos que portaban, mientras que el tercero fue abatido por las fuerzas de seguridad.

El portavoz de la Policía de Quetta Khalil Ahmed ha indicado que en el asalto murieron 62 cadetes y un capitán policial, además de los tres asaltantes. Además, 124 personas resultaron heridas, 20 de ellas de gravedad, y han sido trasladadas a varios hospitales.

Las cadenas de televisión mostraban imágenes de los soldados entrando a la academia de policías y de las ambulancias evacuando a los heridos. Las fuerzas de seguridad se movilizaron en 20 minutos, ha declarado el general Sher Afgan, comandante del Frontier Corps, un cuerpo paramilitar encargado de las operaciones contraofensivas. Cuando llegamos al lugar vimos "que habían tomado como rehenes a varios reclutas", ha agregado. "Pusimos fin al ataque tres horas después de nuestra llegada", ha continuado el general al dar cuenta del intenso enfrentamiento.

El primer ministro paquistaní, Nawaz Sharif; el jefe del Ejército, Raheel Sharif; el director general de los servicios de inteligencia, Rizwan Akhtar, y el ministro de Interior, Chaudhry Nisar, han viajado a Quetta para estudiar la situación, visitar a los heridos y participar en ceremonias religiosas. Nawab Sanaullah Zehri, jefe del Gobierno provincial de Baluchistán, de la que Quetta es la capital, ha anunciado tres días de luto en la región "con todas las banderas a media asta".

Dos grupos reivindican el ataque

El mayor general del Cuerpo de Fronteras Sher Afgan, quien dirigió la operación de contraataque, ha indicado a televisiones locales que los atacantes pertenecían al grupo insurgente suní de vocación sectaria Lashkar-e-Jhangvi (LeJ) y ha aseverado que éstos estuvieron en comunicación durante el ataque con Afganistán. Sin embargo, el asalto ha sido reivindicado tanto por la principal formación insurgente del país, el Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP), como por el grupo terrorista Daesh.

"El ataque fue en respuesta a los asesinatos de nuestros combatientes en custodia policial. Continuaremos con estos asaltos hasta que la ley islámica sea impuesta en el país", ha indicado el TTP en un comunicado enviado a periodistas. Por su parte, la agencia Amaq, vinculada al Daesh, ha señalado que el ataque fue perpetrado por tres combatientes de este grupo terrorista, que "se enfrentaron a miembros de la Policía durante cerca de cuatro horas y usaron fusiles automáticos y bombas caseras". Las autoridades paquistaníes no se han pronunciado acerca de las reivindicaciones de estos dos grupos.

Baluchistán, provincia fronteriza con Afganistán e Irán y la más extensa y menos poblada de Pakistán, es escenario habitual de violencia con la presencia de grupos armados separatistas, facciones talibanas y grupos yihadistas. El pasado agosto, un suicida mató a 72 abogados en un hospital en el que se habían reunido por el asesinato una hora antes de otro prominente letrado, en un ataque cuya autoría fue reclamada por el Daesh y el grupo paquistaní Jamaat ul Ahrar (JuA).

El asalto a la academia es uno de los peores ataques del año en el país asiático, tras la matanza de los abogados y el atentado suicida en un parque de Lahore que causó 73 muertos en marzo pasado. Pese a este tipo de atentados, Pakistán ha visto caer el número de acciones terroristas, una tendencia que el Gobierno y el Ejército atribuyen a la operación militar iniciada en junio de 2014 en el noroeste del país contra supuestos santuarios talibanes.